Opinión

  • | 2003/09/29 00:00

    ¿En qué anda Samper?

    La propuesta gavilla en torno a Juan Lozano podría fortalecerlo y aumentar la distancia que le lleva a Lucho

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No es facil entender porque el ex presidente Samper dio el reportaje de marras a 'Lecturas Dominicales', que últimamente viene produciendo polvaredas nacionales con polémicas entrevistas.

De pronto pensó que alineándose con Lucho Garzón lograba identificarse con lo que llaman "lo social" , y que su imagen quedaría apropiadamente empacada en el estuche de los pobres.

Pero hay otra teoría más macabra: que la jugada de intentar cambiar el rumbo de las elecciones por la Alcaldía de Bogotá tenga como propósito final la de trancar a un candidato presidencial que se llama Enrique Peñalosa.

Lo que no calculó fue la catástrofe que esta movida implicaba para él.

Básicamente porque contradice todos los conceptos que ha utilizado para su reencauche: ser uribista, apoyar el referendo, impulsar la unión liberal y darle aire a su partido.

Con su intento de organizar una gavilla contra Juan Lozano borró todo lo anterior con el codo. Para nadie puede ser un secreto que Lozano es el candidato de Alvaro Uribe para la Alcaldía de Bogotá, aunque eso el Presidente no lo pueda reconocer públicamente. Que Samper se le atraviese, pues, al candidato de Uribe es una manera muy samperista de ser uribista.

Y que precisamente sea para apoyar al candidato oposicionista al gobierno es todavía más singular. Samper acaba de sufrir una monumental derrota infringida por las directivas de su partido, que en contra de sus claras directrices, decretó la abstención activa contra el referendo. Y ahora termina apoyando a Garzón, público opositor del referendo. Es una manera muy samperista de ser referendista.

En cuanto a la unión liberal, con su reportaje a 'Lecturas Dominicales' no hizo sino echarle sal a las heridas abiertas de su partido. Es una manera muy samperista de ser unionista.

Y finalmente, en cuanto a su bandera de fortalecer al liberalismo, no deja de ser asombroso que Samper pida el retiro del candidato liberal oficialista Jaime Castro, que en una campaña sin esperanzas, le ha puesto la cara a la desoladora situación de su partido. Empujar a Lucho, que ni es liberal, ni le interesa el abrazo de Samper, ni recibirá el apoyo de Castro o de María Emma, que con una gran dignidad han tomado la decisión de llegar hasta el final, es una manera muy samperista de ser un buen liberal.

Es lo que se llama puro samperismo pragmático.

Lo que sigue siendo una incógnita es por qué Ernesto Samper hace una movida tan torpe. Lo más probable es que se reviva la polarización del proceso 8.000 por cuenta de la cual una recomendación del ex presidente no sólo no ayuda sino que perjudica. En cambio, la propuesta gavilla en torno a Juan Lozano podría fortalecerlo y aumentar la distancia que le lleva a Lucho, que previendo las consecuencias del 'abrazo del oso', ya dijo cautamente que él aceptaba el apoyo liberal pero con la condición de que no le pusieran ninguna condición. Pero además dijo que no era que necesitara mucho ese apoyo liberal, porque ya había recibido la adhesión de Gloria Zea.



ENTRETANTO. Y ya para terminar: ¿Por qué se habrá escandalizado Lucho con un afiche que vio en la Universidad del Rosario que advierte que "detrás de Garzón está Navarro"? Yo no sé. Pero en ese polo

hace mucho frío.
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