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Opinión

  • | 2011/11/12 00:00

    Esperando justicia

    Todas las pruebas sobre la muerte del magistrado Urán se han ido acumulando sin que el proceso avance notablemente. Un poderoso grupo de extrema derecha ha querido desprestigiar evidencias y testigos para favorecer la impunidad.

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La segunda autopsia no sólo corroboró que lo mataron con tiros de gracia sino que trajo una dolorosa evidencia: Hay indicios de que pudo haber sido torturado. Ninguna de esas circunstancias corresponde a una persona muerta por el fuego cruzado durante la sangrienta toma del Palacio de Justicia.
 
Carlos Horacio Urán, un joven magistrado auxiliar del Consejo de Estado, salió vivo del Palacio pero su cuerpo apareció al día siguiente entre las ruinas del edificio. Tres videos encontrados 22 años después -y  donde su esposa y otras personas lo reconocen- permitieron la reapertura del proceso. (Ver video tres cámaras)
 
La fiscalía pidió que el cuerpo fuera exhumado y sometido a una nueva necropsia. El dictamen forense determinó que el doctor Urán sufrió tres tipos de lesiones: por balas, por elementos explosivos y por “mecanismos no aclarados de alta energía”.
 
El más reciente examen encontró que la primera autopsia fue acertada al identificar el disparo que le causó la muerte. Un proyectil de pistola calibre 9 milímetros disparado desde arriba y a corta distancia que entró por la parte izquierda de su frente. (Ver quemarropa.jpg) Sin embargo ese primer dictamen no reseñó otra herida de bala quizás de la misma arma, o de otra del mismo calibre, que le afectó la región cervical de la columna, ni otras lesiones en su pecho cuya causa no es clara.
 
La última imagen de Urán en vida lo muestra saltando sobre su pie derecho. La explicación está en la reciente autopsia: tenía el fémur izquierdo fracturado por una bala. Los videos muestran a un hombre con varias lesiones que coinciden con las que los médicos legistas hallaron 25 años después.  (Ver fémur.jpg)
 
A estas pruebas forenses se suman los testimonios del ex magistrado del Consejo de Estado Nicolás Pájaro Peñaranda, quien salió segundos después de Urán del destruido Palacio de Justicia. (Ver video magistrado Pájaro Peñaranda)
 
También lo vio la periodista Julia Navarrete, hoy destacada integrante del equipo periodístico del Canal Caracol. Ella ha declarado ante la justicia que ese día vio a Urán saliendo herido de lo quedó del Palacio. (Ver video Julia Navarrete)
 
A esa hora, las 2:17 de la tarde del jueves 7 de noviembre de 1985, el coronel Alfonso Plazas Vega ya había sido relevado de la operación. Al mando seguía el general Arias Cabrales comandante de la Brigada 13. Las operaciones de inteligencia –que incluían el interrogatorio de los sospechosos- corrían por cuenta del B-2, la sección de inteligencia de la Brigada a cargo del coronel Edilberto Sánchez, y del COICI al mando del ahora detenido general Iván Ramírez Quintero.
 
El cuerpo de Urán no estaba con las demás víctimas civiles. Sus restos fueron a un cuarto de Medicina Legal destinado a los guerrilleros del M-19, inexplicablemente en el mismo lugar dejaron el cadáver del magistrado Manuel Gaona.
 
Dos décadas después de su asesinato, la fiscalía allanó las dependencias del B2 de la Brigada 13 y allí encontró una lista de guerrilleros dados de baja por el Ejército en el Palacio de Justicia, que incluye los nombres de Urán y Gaona.
 
Allí también encontraron la billetera de Carlos Horacio Urán. Los documentos, que incluían su credencial del Consejo de Estado, estaban perforados por una bala. (Ver billetera.jpg)
Todas estas pruebas se han ido acumulando sin que el proceso avance notablemente. Un poderoso grupo de extrema derecha ha querido desprestigiar evidencias y testigos para favorecer la impunidad. El que se atreva a hablar del asunto es sometido a una infame campaña de desprestigio.
 
Ellos han buscado forzar la declaración del ex magistrado Samuel Buitrago, quien asegura que vio caer a Urán herido en el baño que estaba entre el segundo y el tercer piso. Aunque el testigo ha aclarado una y otra vez que eso no significa que viera morir a Urán ni a otra funcionaria que también “cayó” allí. (Ver video testimonio magistrado Buitrago)
 
A esos militantes de la impunidad les sigue faltando una respuesta: ¿Si, como ellos dicen, Urán murió en ese baño por qué su cuerpo fue encontrado dos pisos y medio más abajo, en el patio del Palacio de Justicia? (Ver primerpiso.jpg)

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