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Opinión

  • | 2011/08/05 00:00

    Eurocrisis: El nuevo ataque de los mercados a España e Italia

    Pasados los temores de una cesación de pagos de los Estados Unidos, los mercados emprenden un ataque especulativo contra España e Italia causando un riesgo que podría llevarlos a la insolvencia.

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Sólo pasaron algunas horas desde que el Congreso de Estados Unidos aprobara el nuevo techo de deuda y el plan de ajuste fiscal para que los inversionistas internacionales volvieran su mirada a Europa. Tal como lo indiqué en mi columna anterior la poca credibilidad del rescate griego, el alto nivel de endeudamiento italiano y las pésimas cifras de desempleo y déficit fiscal español son los nuevos argumentos que esgrimen los inversionistas para salir a vender sus posiciones en bonos italianos y españoles.

Durante las últimas semanas los analistas hemos hecho un esfuerzo por señalar que Italia no es igual a Grecia. Si bien es cierto que los dos países cuentan con un elevadísimo nivel de deuda pública (120 por ciento del PIB en el caso italiano), la comparación funciona sólo a ese nivel. Italia tiene un sector productivo muy importante, es la tercera economía en tamaño de la eurozona y en sus cuentas fiscales cuenta con un superávit primario cercano al 4 por ciento del PIB. Además, a diferencia de Grecia, los principales tenedores de deuda italiana son sus nacionales dado el alto nivel de ahorro del país. En ese sentido Italia es claramente más solvente que Grecia para honrar sus obligaciones.

Aun así los mercados han entrado en una dinámica – irracional a mi parecer – en la que se han convencido de que Italia y España se encuentran en riesgo de insolvencia y buscarán a toda costa realizar esa profecía. No vale nada que el primer ministro Silvio Berlusconi haya pasado un plan de ajuste fiscal por 79 millardos de euros para 2012 o que en los resultados de las recientes pruebas de estrés el sistema financiero italiano haya salido bien librado. Lo único que ven los inversionistas en este momento es una deuda de 1,900 millardos de euros en el pasivo italiano y una amenaza de reducción en la calificación Aa2 de la deuda por parte de Standard & Poors y Moody´s en los próximos días.

Oficiales italianos, desde secretarios del Ministerio de Finanzas hasta el mismo Primer ministro han tratado de calmar a los mercados resaltando las cualidades de la economía italiana, el respaldo de los demás miembros de la UE y exaltando la calidad de las cuentas fiscales. La verdad es que los inversionistas han hecho oídos sordos y han seguido impulsando al alza el costo de endeudamiento italiano. Así, aunque hace un par de meses no había riesgo para la economía italiana, los mismos mercados se han encargado de causar el riesgo al aumentar en más de 2 por ciento el costo de endeudamiento anual.  
Eso se traducirá en un gasto adicional de 25,000 millones de euros anuales en el presupuesto italiano. Si esto se vuelve un costo de largo plazo sería sumamente grave pues según Mauricio Cárdenas, del Brookings Institute, Italia es demasiado grande para ser rescatada en condiciones similares a las de Grecia o a las de Portugal e Irlanda.

Por otra parte, en España, la crisis económica la semana pasada adoptó una dimensión política. El desempleo en el país ibérico (20.9 por ciento) y el déficit fiscal (9.2 por ciento del PIB) han generado tal nivel de insatisfacción popular que el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se vio forzado a adelantar las elecciones 5 meses, al 20 de noviembre de 2011, cuando se cumplen 36 años de la muerte del dictador Francisco Franco.

Zapatero, quien dirige un gobierno minoritario y asegura que no buscará un tercer mandato, busca generar mayor confianza en los mercados al reducir la incertidumbre política. El desgate de su gobierno ha sido causado por los profundos recortes impuestos a la inversión social, los salarios y las pensiones como parte de los paquetes proforma de austeridad que han abundado desde 2010 en el viejo continente.

Los dos candidatos a la Presidencia del Gobierno tienen claro que España aun no ha salido de la crisis. Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE) indicó que adelantar elecciones no cambia el panorama macroeconómico y que si España quiere salir de la crisis debe imponer mayores medidas de austeridad así como un impuesto a los bancos para tener fondos que permitan impulsar el empleo de los jóvenes, que en este momento se encuentra tan sólo en el 56 por ciento. Por otra parte, Mariano Rajoy, del Partido Popular (oposición), quien según las encuestas ganaría las elecciones con un 44 por ciento de los votos, ha indicado que se necesitan mayores medidas de austeridad y mayor coordinación con las regiones para reducir el déficit. Esta visión de los dos partidos está perfectamente alineada con la propuesta de mayor austeridad realizada por el FMI la semana pasada, cuando anunció que España aun se encontraba en una “zona de riesgo”.

La tormenta política, además, estuvo acompañada por malas noticias económicas. Si bien el nivel de endeudamiento Español no es tan alto como el de los demás países afectados por esta crisis – sólo alcanza el 68 por ciento del PIB – el 29 de Julio Moody´s puso la calificación española bajo revisión para un posible descenso. El argumento de la calificadora es que no hay suficiente disciplina en las regiones como para que España cumpla con la meta del déficit fiscal. Además, argumenta, la subida en el costo de endeudamiento español, aunado con los aportes que eventualmente debería desembolsar para el rescate a Grecia, ponen al fisco en una situación apretada. La tesorería española dice que Moody´s se equivoca al adelantar dicha revisión pues ya las regiones españolas se han comprometido a reducir sus déficits al 1 por ciento para 2014.
La sensación que queda tras esta semana en los mercados es de tensión e inseguridad.
 
Los mayores costos de endeudamiento en España e Italia imponen fuertes presiones fiscales. Además, los parlamentos de varios países europeos continúan de vacaciones y no han aprobado la implementación del paquete de rescate a Grecia presentado hace ya dos semanas. Finalmente, el Presidente de la Comisión Europea ha indicado que si la situación continúa por su ruta actual, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera será insuficiente para adelantar los rescates necesarios. Parece que en Europa se está configurando una “tormenta perfecta” que puede terminar en la peor crisis económica que haya visto el viejo continente.

* Profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales. Master of Science en finanzas de la Universidad Pompeu Fabra. Profesor Investigador Cipe – Universidad Externado de Colombia. Twitter: @GermanForeroL


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