Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2004/11/28 00:00

'Faits accomplis'

El que viene será el año del candidato-presidente, del uso y abuso de la televisión, de muchos consejos comunitarios donde se ferie el presupuesto

'Faits accomplis'

La guerra interna, el sistema político, la economía y las relaciones exteriores son las cuatro facetas decisivas en la vida de Colombia. Esta semana pasaron cosas de monta en todos estos frentes, y sin embargo pasaron casi inadvertidas.

Sistema político: reelección con mayoría asegurada. Economía: en enero tendremos TLC, tambalea la reforma tributaria. Relaciones exteriores: espaldarazo de Bush a Uribe.

Casi diría yo que esta semana quedó sellado el curso de los próximos años, y que ese curso encarnará lo que debemos llamar 'Proyecto Uribe'. El Presidente y su círculo con razón están de plácemes, pero eso no garantiza que nuestro futuro sea del color que ellos lo pintan.

Me explico. Lograr que un delincuente se arrepienta es por supuesto un aporte invaluable al bienestar. Por eso, Luis Carlos Restrepo merece mil aplausos y por eso entiende uno su obsesión de desmovilizar a tantos 'paras' como pueda. Pero este afán lo hace improvisar, a punto tal de poner al Estado y al país ante un hecho cumplido: que la tropa se entregue así no más y que los jefes esperen en un limbo.

Tal esperpento borra de un plumazo las buenas intenciones del Comisionado. Y esta semana soltaron la liebre: el gobierno abandona el proyecto que Rafael Pardo había concertado con medio mundo, y en cambio anuncia una ley de "verdad, justicia y reparación" azucaradas: ni confesión, ni tribunal independiente, ni devolver las tierras mal habidas.

Uribe piensa en su gobierno, no en el Estado: que las autodefensas salgan del monte -y que el Congreso y los jueces se las arreglen luego como puedan-. Esta actitud es parte de su psique, como mostró de molde el episodio del guerrillero que se había fugado: Ego te absolvo, hijo, sin reparar en jueces, víctimas ni carajadas.

La reelección viene de esa misma actitud, de valorar su gobierno y despreciar al Estado. Y al igual que en el caso de 'Julián', no hay para qué pararse en pendejadas. Por eso el Presidente y sus ministros viven en esas que antes llamaban politiquerías. Sin contar las perlas de la primera vuelta, recuerdo que en la segunda había 41 senadores con parientes colocados, que el uribismo puro cobró su cuota, que cada día aparecen más representantes con parientes enchufados, que no contento con el ISS y el Inco, el gran Partido Conservador sigue haciendo un chantaje descarado.

Pero el asunto no se reduce a cuotas. Para evitarse algún gallo tapado, Uribe mandó hundir el parágrafo que permitía postular a un Lucho Garzón. En prevención de tropiezos en la Corte, el gobierno archivó su cacareado revolcón de la justicia y lo cambió por cuatro articulitos desmirriados. Y por supuesto, las reformas económicas van camino de quedarse en el tintero.

El que viene será el año del candidato-presidente, del uso y el abuso de la tele, de otros muchos consejos comunitarios donde se ferie el presupuesto, se parcelen las políticas y se descuaderne el poco Estado que hay. Seguirán las elecciones disparejas -o sea, sin esa pendejada que es la democracia-. Luego tendremos cuatro años de otro Uribe, agobiado por las bombas de tiempo que él mismo está sembrando -y que tampoco quisieron ver en su momento los consejeros de Fujimori o Menem-. Y para siempre seguirá la puerta abierta a presidentes que usen las encuestas para amoldar la Constitución a sus antojos.

Al TLC entraremos a pagar por lo que ahora estamos recibiendo gratis -el Atpea-. Y de pronto de ñapa nos golean en agricultura, patentes y cultura: el presidente Bush, no tenga dudas, está del lado de las corporaciones. Sin reforma tributaria, ni pensional, ni presupuestal, con el gasto militar disparado y con el dólar que puede reponerse cualquier día, tampoco es tan fundado el optimismo que en estos días expresan los voceros oficiales. Y aun si no: ¿qué cosa seria se está haciendo para elevar la productividad estructural de nuestra economía?

Me falta el espaldarazo de Bush que es lo de más y también es lo de menos: es añadirle rigidez y simplismo al 'Proyecto Uribe', que será nuestro destino..

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