Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/02/12 00:00

¿Fueron las Farc?

Quién le puso el carro bomba al senador Germán Vargas? Los organismos de seguridad del Estado tienden a creer que fueron las Farc.

¿Fueron las Farc?

Han encontrado que muchas cosas coinciden con el modus operandi de otros de sus atentados terroristas. Sin embargo, algo mucho más significativo son las coincidencias entre el lenguaje y el contenido del comunicado que las Farc escribieron negando su autoría en el atentado contra el club El Nogal, y el que escribieron hace dos semanas, para negarla en el caso de Germán Vargas. Exactamente en marzo 9 de 2003, dijeron lo siguiente: "Las Farc- EP, luego de hacer una paciente, rigurosa y seria investigación al interior de sus estructuras político militares a nivel de estados mayores de bloques, frentes, columnas, compañías, guerrillas, fuerzas especiales y estructuras urbanas, concluye: no existe responsabilidad de unidades de su organización en los hechos sucedidos en el club el Nogal de Bogotá". Con el tiempo nos enteraríamos de que estaban mintiendo. Entre hermanos, tíos, primos y sobrinos de una familia Arellán, con estrechas vinculaciones con esa organización guerrillera y por cuenta de sus instrucciones, se organizó materialmente el atentado en el club de Bogotá. Para más señas, los dos que colocaron el automóvil en el garaje murieron en la explosión ignorando que el plan incluía que la bomba, que se debía activar inalámbricamente, más bien lo hiciera al ponerle seguro al vehículo, con lo que las Farc creyeron sepultar cualquier huella que esclareciera su autoría. Otro miembro de la familia fue recientemente capturado, y un cuarto está en la clandestinidad, protegido por un frente de las Farc. Ya no tienen manera de negarlo. Pero decir que no fueron ellas no es la única coincidencia de los dos comunicados. También se parecen en los culpables tras los cuales se escudan. El del Nogal: "Los autores de los hechos de El Nogal son los mismos (.)que sacrificaron, sin importarles que era de su misma clase y fiel representante de sus intereses, al doctor Álvaro Gómez Hurtado, y los que mataron a Luis Carlos Galán Sarmiento.". En el del caso Vargas: "Este atentado es una muestra del grado de descomposición de la clase política gobernante (.)para silenciar a quien consideren un obstáculo para la realización de sus ambiciones políticas. No importa que sea de su misma clase: así lo hicieron con Luis Carlos Galán Sarmiento y lo repitieron con Álvaro Gómez Hurtado". En ambos comunicados se asegura que los atentados buscaban crear un ambiente contra las Farc para producir resultados muy concretos. En el del Nogal : "Desatar al interior del país un histerismo contraguerrillero que haga propicio la aprobación del estatuto antiterrorista por el Congreso y en el campo internacional limpiar la imagen y cosechar solidaridad con el gobierno paramilitar de Uribe Vélez". En el de Vargas: "Justificar toda clase de medidas represivas (.) y enviarle a la Corte Suprema de Justicia (sic) un mensaje de que la actual situación del país reclama la mano dura del presidente Uribe, o de lo contrario se caerá en la ingobernabilidad". En el comunicado de El Nogal se quejan de que "es muy sospechosa la prontitud con que los representantes del Estado y del gobierno colombiano salieron, por exigencia del Departamento de Estado norteamericano a señalar a las Farc como autoras de lo sucedido en El Nogal". En el comunicado del atentado contra Vargas se quejan de lo mismo: "A pesar de que las Farc no simpatizan con el senador Germán Vargas Lleras, no están dispuestas a ratificar con su silencio la acusación tendenciosa hecha por algunos organismos de inteligencia del Estado, culpándolas de la autoría de dicho atentado". Para terminar, en ambos comunicados está presente el tema del crimen político por parte de la 'casta gobernante colombiana'. En el de Vargas Lleras recuerdan a víctimas como el "Mariscal Sucre, Uribe Uribe, Jorge Eliécer Gaitán, Jacobo Prias Alape, Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo, José Antequera, Jaime Pardo Leal, Manuel Cepeda, Millar Chacón, Teófilo Forero". En el comunicado de El Nogal, "los mercaderes de la muerte fabricaron una cadena de dolor y frustración escalonada con los magnicidios de los candidatos presidenciales Jaime Pardo Leal, Carlos Pizarro Leongómez y Bernardo Jaramillo; los mismos que a físico plomo exterminaron a la Unión Patriótica y a destacados miembros del Partido Comunista ..". Tantas coincidencias entre los dos comunicados me recuerdan una frase histórica de Fidel Castro: "Un grupo revolucionario no puede decir nunca una mentira, y tampoco nunca toda la verdad. De lo contrario perdería su respetabilidad para siempre". O las Farc han resultado malas alumnas de Castro, o les llegó la hora de cambiar de ghost writer. ENTRETANTO.¿Quién se le mide a arreglarle el 'exosto' a Sabas?

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