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Opinión

  • | 2012/09/20 00:00

    Irán: bomba de tiempo

    El primer ministro israelí le exige a Obama que trace una "línea roja", que si es atravesada por Irán, ocasionaría un ataque americano e israelí a la central nuclear de Fordow, cercana a la ciudad sagrada de Qum. El problema es la definición de línea roja.

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En un tire y afloje sucedido la semana pasada, quedó en evidencia la cercanía de Irán a la tenencia de armas nucleares. El presidente estadounidense, Barack Obama, se negó a sostener una reunión bilateral con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el marco de la Asamblea de las Naciones Unidas en Nueva York, que se realizará a finales de este mes. Después de tensas negociaciones que se filtraron a los medios, finalmente Obama y Netanyahu hablaron una hora por teléfono la semana pasada.

Netanyahu le exige a Obama que trace una "línea roja", que si es atravesada por Irán, ocasionaría un ataque americano e israelí a la central nuclear de Fordow, cercana a la ciudad sagrada de Qum. El problema es la definición de línea roja. Mientras que para Estados Unidos significa que Irán pueda tener un arma nuclear, para Israel representa la capacidad de fabricarla. Lo anterior significa que Irán tenga la suficiente cantidad de uranio enriquecido que actúe como combustible para manufacturar la bomba atómica. Según Israel, Irán está a solo seis o siete meses de tener dicha capacidad.

Estados Unidos, por su parte, cree en la imposición de sanciones, en lugar de un ataque militar en este momento. Estas sanciones han sido colocadas sobre la industria petrolera iraní. Además, el Congreso americano pasó una ley imponiendo castigos al Banco Central iraní, lo que ha llevado a que los clientes asiáticos de productos de ese país hayan reducido sustancialmente las importaciones provenientes de Irán. Por su parte, la Unión Europea ha prohibido la importación de petróleo iraní y ha impuesto sanciones a un banco chino-iraní.

Mientras que las autoridades norteamericanas sostienen que las sanciones han tenido un efecto positivo, según Israel, estas medidas no han tenido ninguna consecuencia. Al respecto, Estados Unidos no le ha dado un ultimátum a Irán ante la continuación de su programa nuclear.

Irán, por su parte, ha amenazado el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 25 por ciento del petróleo a nivel mundial, a lo que la comunidad internacional ha respondido con la ejecución de ejercicios militares en los que participan Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Japón, Jordania y Yemen.

Con el reporte por parte de la IAEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) de que Irán ya ha instalado mas de 2.100 centrífugas dirigidas a producir uranio enriquecido, Israel quiere una acción militar inmediata. No obstante, para ello necesita el apoyo de Estados Unidos, puesto que no cuenta con la capacidad de hacer suficiente daño a unas instalaciones escondidas bajo tierra, situación que sí puede hacer la potencia americana. En Israel existe la certeza de que se está muy cerca del momento en que este país no pueda hacer nada en forma autónoma. Y Estados Unidos, que tiene el poderío de destrucción, cree más en la diplomacia, las sanciones y el sabotaje, una combinación que no es suficiente para Israel.

Hay un consenso entre los expertos militares de que en la medida de que el proyecto sea más subterráneo, Israel pierde la capacidad de hacer daño desde el aire. De hecho, lo mejor que podría hacer en este momento sería cerrar los túneles de entrada a la planta subterránea, más que destruir lo que hay adentro.

Ya en el pasado ambas potencias han atacado el proyecto nuclear iraní. Durante los últimos cinco años Estados Unidos e Israel trabajaron en una misión encubierta llamada "Juegos Olímpicos", un esfuerzo para sabotear la capacidad de enriquecimiento de uranio, a través de ataques cibernéticos.

Irán ha acusado a Israel y Estados Unidos de saboteo al asesinar por lo menos a cuatro científicos en los últimos años, y empleando el virus Stuxnet en los computadores del programa, ataque que finalmente no tuvo ningún efecto. El virus fue lanzado a principios del 2010 y afectó una quinta parte de las centrífugas. Después dio a parar a la Internet.

Otro virus conocido como Flame ha sido empleado, aunque este no está dirigido a infectar computadores en Irán y otras partes del Oriente Medio, sino más bien a recoger información. Por otra parte, los iraníes sostienen que el pasado 17 de agosto, el tendido eléctrico que va desde Qum al complejo nuclear, fue saboteado usando explosivos, lo cual ocasionó un corte eléctrico que afectó las centrífugas.

Mientras tanto, el Brigadier General Mohammad-Ali Jafari, comandante de la Guardia Revolucionaria Iraní, advirtió que "nada quedará de Israel... considerando su pequeño tamaño y numerosas vulnerabilidades vis a vis la masiva cantidad de misiles de Irán" si este país llegara a atacar a Irán. También advirtió que atacaría las bases militares americanas en el área si ello ocurre, puesto que un ataque israelí no podría darse sin participación de Estados Unidos.

La tensión ha subido en estos momentos pre electorales en Estados Unidos, pero Israel no puede darse el lujo de atacar, puesto que una movida en ese sentido molestaría mucho al presidente Obama, cuyo apoyo será crítico en el momento inmediatamente posterior al supuesto ataque. Pero el status quo es insostenible.

Israel considera que Estados Unidos ha optado por una línea apaciguadora. En reacción a unas declaraciones de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en el sentido de que Estados Unidos no estaba poniendo límites para tomar una acción militar, Netanyahu afirmó que "aquellos en la comunidad internacional que se rehusan a poner líneas rojas frente a Irán no tienen el derecho moral de ponerle semáforos rojos a Israel".

Estados Unidos ha dicho que no hay evidencia de que Irán haya tomado la decisión final de construir una bomba. Sin embargo, la IAEA ha reportado que Irán ha acumulado un inventario de uranio enriquecido, que si se enriquece aún mas, puede ser combustible de hasta seis armas nucleares. Cuando Obama llegó al poder, la cantidad de uranio existente serviría para hacer un arma nuclear. Esto sobrepasa claramente los límites de la IAEA que hablan de que Irán solo puede tener uranio a nivel de reactor, y que no debe tener mas de 1.764 libras del mismo, menos de lo que se requiere, si es enriquecido, para hacer una sola bomba. Un reporte de la ONU señala, por su parte, que Irán ha doblado el número de máquinas para enriquecer uranio. Irán ha dicho repetidamente que su objetivo es generar electricidad, no desarrollar armas nucleares.

Mientras tanto, Israel está distribuyendo máscaras de gas, examinando los refugios anti bombas y creando un sistema de alertas por medio de mensajes de texto. De todas maneras, se prevé que nada pasará antes de noviembre, cuando serán las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
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