Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/06/21 11:50

Periplo contra la paz

Todo parece encajar para que el periplo del Senador contra la paz de Colombia no tenga una buena recepción. Se equivoca el expresidente.

Jairo Gómez

Leo en algunos medios escritos que el Senador por el Centro Democrático, expresidente, Álvaro Uribe, comenzará un periplo por Europa para cuestionar (o desinformar acerca de) el proceso de paz del Gobierno Santos con las FARC.

Y se va a Europa a hablar contra la paz en Colombia, cuando en La Habana las delegaciones del Gobierno y las FARC lograron concretar los mecanismos del cese al fuego bilateral. Es decir, la terminación de la guerra. Pero además, cuando la ACNUR mancha al país con el primer lugar de desplazados internos en el mundo por cuenta de un conflicto armado: 6 millones 900 mil. El 11 por ciento de los refugiados en el planeta.

Creo, de entrada, que el exmandatario colombiano tendrá que llevar en su portafolio argumentos tozudos, serios, nada livianos, contra la decisión de Santos y “Timochenko” de acabar la guerra de más de 50 años. Pero además, para explicar su oposición a que, acabada la confrontación y confirmada la firma de la paz antes del 20 de julio, se abra el dique institucional para solucionar parte de esa tragedia humanitaria que significa el desplazamiento.

Seguro los periodistas europeos demandarán del exmandatario una explicación cuando comience a cuestionar la paz negociada en Colombia. Además de los contundentes avances en Cuba, en el caso del informe de ACNUR habrá preguntas incómodas, porque en los  ocho años del Gobierno de la Seguridad Democrática el fenómeno del desplazamiento fue ubicuo y protagónico. Así lo denunciaron entonces las Organizaciones No Gubernamentales, que en muchos casos fueron señaladas por el propio presidente Álvaro Uribe como cómplices de la guerrilla.   

Fueron abundantes los ríos de tinta a los que dieron vida quienes visibilizaron los millones de desplazados que hubo durante su gobierno presidencial (2002-2010).Y a pesar de ello se quedaron sin explicación los hechos que provocaron que cientos de miles de campesinos tuvieran que abandonar sus departamentos no sólo entre el 2002 y el 2010, sino también entre 1995 y 1997, particularmente en Antioquia y bajo la gobernación del expresidente Uribe.

Los datos son irrefutables y vienen de su propio Gobierno. Según Acción Social (Dependencia del despacho presidencial), en el 2010, en Colombia, había 3.400.000 personas desplazadas, de las cuales 2.400.000 adquirieron dicho estatus durante los ocho años de ese mandato.

Otros seguimientos al fenómeno, sin embargo, dan números de desplazamiento mucho mayor que controvierten las cifras totales presentadas por el gobierno de la Seguridad Democrática. CODHES y la Iglesia católica aseguraban en 2010 que entre 1985 y 2009 el guarismo de desplazados en el país había llegado a los 4,9 millones. Cifra que fue puesta en contexto por CODHES en un informe de evaluación sobre el fenómeno del desplazamiento en el país al afirmar que “el de Uribe es el gobierno que más personas ha desplazado en la historia reciente de Colombia [así se] lo mire por las cifras oficiales o por las nuestras”. Este es un estigma con el cual viaja el expresidente Uribe a Europa.

Por lo demás, dice la nota de prensa que “Uribe tiene acogida entre gobiernos y parlamentarios europeos”, y seguro por ello tendrá éxito en su periplo; pero el contexto no parece ser el mejor: crisis de refugiados, consultas internas en varios países, España dividida entre izquierda y derecha, endurecimiento de la xenofobia propiciada desde los partidos nacionalistas, etc. En efecto, todo parece encajar para que el periplo del Senador contra la paz de Colombia no tenga una buena recepción. Se equivoca, por tanto, el expresidente. 

Resulta pertinente recordarle al hoy Senador Álvaro Uribe, una reflexión del premio nobel de literatura Albert Camus: “cuando alguien se arriesga a presentar un espectáculo o a publicar un libro, se expone a ser criticado y debe aceptar la censura de su tiempo. Es preciso, entonces, callar, aunque se tenga algo que decir”.

Expresidente Uribe, la paz con las FARC es irreversible, no pierda su tiempo, únase a ella.

*Periodista

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