Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/05/26 12:20

Las 5 ´W’ de Salud

Santos dice que la periodista no está retenida pero actúa como si tratara de invadir el Catatumbo. RCN y Caracol rechazan los secuestros pero mandaron a sus reporteros como carnadas de guerra. ¿Qué pasa?

Jonathan Bock.

Salud Hernández completa, este jueves, cinco días sin que se conozca su paradero. Diego D’Pablos y Carlos Melo, periodistas de RCN llevan más de 48 horas desaparecidos. Entre tanto, hubo una operación del Gaula para que Jhon de Jesús, chofer de los corresponsales de RCN, fuera liberado. También fue retenido durante unas horas Diego Veloza, frelance de Caracol. Todo esto sucedió en la región del Catatumbo. 

Desde hace una semana el gobierno del presidente Santos se mueve como si estuviera en medio de un pantano, el cálculo político que han tenido en este proceso resulta aterradoramente indolente. Cada día que pasa se desvanecen las certezas y aumentan los interrogantes, aquí algunos:

¿Quién tiene a Salud?

No parece haber ninguna duda que se trata de la guerrilla del ELN. Sin embargo, sus líderes no lo han confirmado ni desmentido. El gobierno tampoco lo acepta ni lo niega. Y León Valencia, voz autorizada en este asunto, dice que ellos no son http://www.elmundo.es/internacional/2016/05/24/574486b2e2704e54778b4647.html. Además en esta zona operan traficantes y varios frentes de tres grupos guerrilleros y cualquiera podría ser el autor. Es decir, las dudas siguen intactas.

En su afán por evitar decir quién tiene a la periodista Salud Hernández el gobierno se contradice. Al tiempo que reitera que no tiene certezas de que la periodista esté retenida actúa como si tratara de invadir el Catatumbo. No solo molestan las contradicciones, centrar el debate en quién la tiene le resta importancia a lo verdaderamente grave: que en menos de una semana cuatro periodistas fueron raptados. Además, de que no se ha escuchado ni una palabra del presidente-periodista, defendiendo la libertad de expresión.

¿Cuándo asumirán RCN y Caracol su responsabilidad es este asunto?

Probablemente, nunca. No lo han hecho y no empezarán ahora pero puede ser el momento de que lo haga la sociedad; ser protagonistas de la vergüenza pública puede ser más efectivo que otras sanciones. En Colombia, y a pesar de que en 40 años han sido asesinados 152 periodistas que cumplían con su oficio, la gran mayoría de los medios de comunicación no tienen protocolos de seguridad.

Los medios no han invertido en mejorar las condiciones laborales de sus reporteros que van a zonas de guerra. Tampoco invierten en cursos de autoprotección, ni incluyen en sus contratos pólizas en casos de secuestro o muerte.

Nada de eso, todo es responsabilidad de los periodistas. Aunque curiosamente RCN es una de las excepciones y tiene protocolos en esta ocasión no tuvieron en cuenta que enviaba a sus reporteros a la boca del lobo armados con un micrófono y una cámara.  Caracol hizo lo mismo.

¿Cómo se podrá volver a hacer periodismo en el Catatumbo?

El Catatumbo, como el Bajo Cauca Antioqueño o buena parte de la costa pacífico son regiones completamente silenciadas. No existe cubrimiento por parte de los medios nacionales, más allá del registro de las notas de sangre. Y los periodistas locales tienen todo en su contra para ser independientes. Las noticias, en las que se hable de que la tasa de analfabetismo en el Catatumbo es del 30% o que la penetración de Internet es del 4%, no existen. Un periodismo independiente soportado por medios robustos será fundamental en los años que vienen en el país, especialmente en estas regiones. Pensar en esto parece una quimera, pues por ahora el Estado no es capaz de garantizar, ni siquiera, que los periodistas pongan un pie en esa región.

¿Qué se puede aprender de esto?

Resulta difícil pensar en lecciones sin conocer el desenlace, sin embargo este episodio debería dejar algunas enseñanzas para que la próxima vez Colombia no apague el próximo incendio como si fuera el primero.

La sociedad deberá aprender a tolerar, es mucho pedir pero el papel lo aguanta. “Esa vieja pendeja como se mete a la boca del lobo”, o “Eso es un autosecuestro pensado por el ‘Uribismo’ para joder el proceso de paz”. Si hubiera sido un periodista con la etiqueta de izquierda seguramente se habría dicho: “Es un autosecuestro para que el Gobierno acceda las peticiones de los narcoguerrilleros”.  El debate no puede continuar siendo así de pobre e iracundo.

Los medios de comunicación, RCN y Caracol, deberían aprender de su error y entender que la seguridad de los periodistas es responsabilidad de ellos. Será importante escucharlos dentro de dos semanas en el Congreso del Wan Ifra que se realizará en Cartagena. Allí, los principales directores de medios de todo el mundo hablarán, entre otras cosas, de su responsabilidad en la protección de sus periodistas. Veremos que dicen nuestros medios.

5 ¿Dónde terminará esto?

Inevitablemente este episodio traerá consecuencias. Si resulta que el ELN es el responsable habrán dejado claro su poco interés en este proceso, como bien analiza la Silla Vacía http://lasillavacia.com/historia/las-cinco-cosas-que-revela-la-desaparicion-de-salud-hernandez-mora-55928. Por descontado también se da que esto le significará unos puntos menos en la popularidad del Presidente.  Y esto también debe ser motivo de preocupación en la Casa de Nariño para encarar el plebiscito que avale el acuerdo con las FARC.

Serán Salud, Diego y Pablo quienes juzguen los fallos o aciertos de cada uno de los actores. Especialmente será la periodista española quien tendrá mucho que decir. Afortunadamente no se caracteriza por su corrección política, su crudeza sin maquillaje ni eufemismos, será importante para decir qué sucedió. 

*Asesor Fundación para la Libertad de Prensa, @goodluck_Bock

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