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Opinión

  • | 2015/09/06 01:00

    ¡Todos contra Vargas!

    El vicepresidente y su partido están cada día más agarrados con el resto de la Unidad Nacional. ¿Ruptura a la vista?

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La disputa se ha mantenido de puertas para adentro. Es una especie de guerra fría que, sin embargo, cada día sube más de intensidad. Los liberales y la U han recrudecido sus ataques contra el vicepresidente y Vargas Lleras, que no es tonto, ha puesto a sus alfiles a protegerlo. Aunque el presidente Santos por ahora lo niegue públicamente, como lo hizo cuando le preguntamos por el tema en RCN LA RADIO, y se quede callado cuando le plantean el asunto en las últimas reuniones con parlamentarios, lo cierto es que ni la U ni los liberales están dispuestos a que Vargas Lleras se luzca a expensas del gobierno Santos y los deje por fuera de la foto en las inauguraciones de viviendas gratis, puentes y túneles.

Santos, que tampoco es tonto, comenzó a ir sin falta a cada uno de esos eventos y desde Palacio exigieron que en los avisos y ‘backings’ que se usan en esas apariciones regionales, sea el nombre de Santos y de la Presidencia los que figuren y no sólo los de la oficina del vicepresidente como estaba pasando.

Pero las reservas de unos frente a los otros y los celos de varios miembros de la unidad nacional respecto de Vargas Lleras se han acentuado sin duda con motivo de los comicios de octubre. Los liberales han hecho todo lo posible para desaparecer del mapa a Cambio Radical y estos últimos, ni cortos ni perezosos, han preferido hacer alianzas con el Centro Democrático de Uribe antes que con sus pares naturales con los que gobiernan actualmente.

De hecho, las ‘coincidencias’ con el uribismo comenzaron desde el pasado 20 de julio cuando el Centro Democrático logró la Vicepresidencia de la Cámara gracias a los votos de la bancada de Cambio Radical. Luego siguieron otras ‘coincidencias’ en departamentos como Cundinamarca, Atlántico y La Guajira y quién quita que en Bogotá veamos la foto de Rodrigo Lara y Carlos Fernando Galán levantándole los brazos a Enrique Peñalosa junto a Pacho Santos y Álvaro Uribe, todo en detrimento del candidato oficial de la Unidad Nacional, Rafael Pardo.

Pero donde el partido de Vargas no se ha encontrado con Uribe ha permanecido, en todo caso, abiertamente en contra de los liberales y la U. Es el caso de Huila, por ejemplo, donde Cambio Radical tiene su candidato propio, y del Sucre, donde todos se alinearon del lado de la esposa de Yahír Acuña con tal de aguarle la fiesta al aspirante que apoyan los vargaslleristas.

Y mientras Rodrigo Lara y Varón Cotrino acusan al ministro del interior, Juan Fernando Cristo, de hacer política en contra de Vargas Lleras, senadores de la U y el Partido Liberal se mueven intensamente poniéndole palos en la rueda al vicepresidente. El último episodio tiene que ver con la terna para reemplazar al gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, en donde las otras colectividades de la coalición de gobierno le tomarán del pelo a Cambio Radical con tal de no dejarlos tener gobernador encargado en estos últimos meses y de mantener a Guillermo Rivera (liberal cercano al ministro Cristo) hasta el final del período.

¿Cuánto más aguantará la pita de este gobierno tanta tensión interna? ¿En qué momento el presidente Santos hará algún cambio estratégico y le quitará alguno de los ministerios al vicepresidente para mermar su poder?

Hoy, con tanto bochinche interno en el Ejecutivo, cobra más vigencia que nunca la pregunta de si Vargas y Santos terminarán en el mediano plazo peor de lo que acabaron el actual presidente y su antecesor, Uribe. Se abren las apuestas.

Twitter: @JoseMAcevedo
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