Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2016/05/02 16:39

Tanques para Nicaragua

Ha pasado desapercibida la información oficial del gobierno ruso sobre la entrega a Nicaragua 20 tanques de guerra T-72B, de un total de 50, en el marco de un acuerdo de “cooperación técnico-militar” entre ambas naciones.

Julio Londoño Paredes.

Naturalmente que la razón es “la necesaria modernización” del equipo del ejército nicaragüense, o mejor del ejército “sandinista”, ya que está completamente politizado.

Ya anteriormente Moscú había enviado a Nicaragua sistemas de defensa antiaérea, helicópteros y vehículos blindados. Seguramente para defenderse de Costa Rica que desde 1949 carece de Ejército.

No obstante Nicaragua falsamente se ha hecho pasar como un país “débil” e “inerme”, para conmover a jueces de la Corte Internacional de Justicia y a la comunidad internacional. Ha callado que mantiene de tiempo atrás el ejército más poderoso de la región, con armas pesadas, helicópteros y un arsenal de cohetes SAM, con el que ha amedrentado por décadas a sus infortunados vecinos.

En Noviembre de 1999, cuando el congreso hondureño en un acto de valor colectivo y entonando el himno nacional, aprobó el tratado de delimitación marítima entre Colombia y Honduras firmado 13 años atrás, la “indefensa Nicaragua” como retaliación, al día siguiente inició una movilización militar sin precedentes en toda la frontera con Honduras e impuso abusivos gravámenes arancelarios del 35% a los bienes y servicios importados, no sólo de Honduras sino también de Colombia. Al mismo tiempo demandó a Honduras ante la Corte y en medio declaraciones desafiantes anunció que haría lo propio con nuestro país.

Se convocó una reunión de emergencia de la OEA que designó al norteamericano Luigi Enaudi, Secretario General alterno de la Organización, para que adelantara gestiones para evitar el inminente conflicto armado entre los dos países.

Posteriormente, después de que la Corte Internacional de Justicia en su fallo de 2007 reiteró la soberanía de Colombia sobre el las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el canciller nicaragüense declaró que esa decisión no implicaba que Nicaragua  hubiera renunciado “a su reclamación histórica de que el Tratado fue impuesto a Nicaragua y que carece de cualquier autoridad moral o jurídica” y además que “insistiría en reclamar a Colombia la soberanía de las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina”. Por su parte el presidente Ortega reiteró que “mantenía su reclamo sobre estas tres islas, como lo ha hecho a través de la historia”.

Recientemente “la pacifista” Nicaragua en un hecho sin precedentes, pretendió desviar el río San Juan, su frontera con Costa Rica, y ocupó militarmente la isla “Calero”. La Corte, atendiendo una demanda costarricense, descalificó la acción nicaragüense.

En el año 2003 raíz del envío desde Nicaragua de armas a las “Autodefensas Unidas de Colombia”, la Secretaría General de la OEA en un informe del 6 de enero de 2003 señaló que “….pareciera que oficiales de alto rango del Ejército actuaron de manera criminal en su plan de vender artículos del Estado a cambio de casi un millón de dólares americanos…” 

Ojalá que el síndrome de “despojo territorial” de Nicaragua frente a Colombia, Costa Rica y Honduras y la vocación comercial de algunos de sus funcionarios, de paso a una democracia auténtica en ese país.

(*) Profesor de la facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.