Lunes, 16 de enero de 2017

| 1984/01/16 00:00

KITSCH EN LA ALPARGATA

KITSCH EN LA ALPARGATA

Las hordas de bogotanos que acuden a Unicentro a hacer sus compras de Navidad, se encuentran con que en una de las galerías del centro comercial hay una de las mejores exposiciones de arte Kitsch que se puedan concebir.
Se trata, en realidad, de una exposición de artesanías nacionales, promovida por la Galería Cano. Pero sucede que entre los ya conocidos sombreros de jipijapa, las hamacas de fique, las cerámicas y las mochilas, se encuentran diseminados una serie de objetos realmente insólitos por su concepción o por los materiales con que estan hechos, que más que como productos autoctonos se pueden catalogar como obras kitsch
Una definición de diccionario de lo kitsch diría que se trata de cualquier objeto -casas, muebles, vestidos, fotografías, piezas musicales o literarias- que tienen en común el ofrecer concentrados y exagerados elementos estilísticos de una época.
Contrariamente a lo que pueda pensarse, lo kitsch no es de mal gusto, simplemente, esta por encima -o por debajo- de cualquier patron estético "bien visto". Mas que "lobo", lo kitsch es delirante y casi siempre cómico, y su caracter extraño se deriva del hecho de que se trata de algo que esta fuera de contexto.
Para ejemplificar con muestras tomadas de la propia exposición de Unicentro: un cuerno de toro es algo común y corriente cuando está en la cabeza del animal, pero cuando se convierte en la pata de un banquito de un juego de muebles para terraza, automáticamente se convierte en kitsch.
Un busto de García Márquez en mármol o bronce seguramente se incorporaría a la estética de cualquier plaza, pero una estatua suya en estropajo, como la que puede verse en esta exposición, es definitivamente kitsch. Las reproducciones a escala tienden irremediablemente a ser kítsch, como sucede en esta muestra con el Santuario de las Lajas, el castillo Marroquín o el buque insignia Gloria.
La redundancia; la sobredosis,la mezcla de elementos, pueden tener efectos marcadamente kitsch así lo atestigua una escultura "precolombina" que cumple con el milagro de reunir, en una sola pieza de madera, una mujer, un caimán, un aguila, una serpiente y dos caballos.
Segun la crítica norteamericana Susan Sontang, lo kitsch tiene connotaciones de clase: es kitsch cualquier objeto o expresión que pretende imitar la concepción estética o los gustos de una clase social superior. El campesino que hace ollas de barro es simplemente un artesano, pero ingresa en el mundo de lo kitsch cuando hace una ánfora griega o un elefante de porcelana para adornar el apartamento de un empleado de clase media. Un vestido de novia puede ser simplemente un vestido de novia, pero se convierte en pieza kitsch si pretende imitar el de Lady Di.
Hay materiales que son kitsch por antonomasia. Por ejemplo: es muy difícil que se salve de esta categoría cualquier obra de arte hecha en pastillaje, en miga de pan, en plumas teñidas o en plastico. El mármol, a menos de que esté en manos de un maestro, casi siempre acaba en kitsch, y otro tanto ocurre con las tallas en madera.
Cualquier duda que haya quedado sobre este estilo artístico, fácilmente quedará absuelta con una pasadita por la exposición de artesanías de Unicentro.

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