17 noviembre 2012

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La buena samaritana

Por Daniel CoronellVer más artículos de este autor

OPINIÓNLa Corte encontró que el entonces senador Juan José García Romero gestionaba ante ministerios y otras entidades oficiales auxilios para la fundación de su mamá.

La buena samaritana.

La senadora Piedad Zuccardi anunció, hace unos días, un gran plan para ayudar a la salud de los colombianos. La legisladora quiere incluir en el Estatuto Tributario una serie de artículos para beneficiar la construcción, remodelación de clínicas y la adquisición de infraestructura hospitalaria. Se t
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rata de una exención de impuestos para promover esa clase de inversiones en el sector salud. La senadora le ha pedido al Ministro de Hacienda que la ayude a impulsar esta iniciativa que tendrá una vigencia de apenas 30 años, en principio.

Argumenta la desinteresada legisladora que así se evitarán las molestas demoras en la atención de pacientes y se mejoraría el servicio de salud. (Ver Propuesta Zuccardi).

Por su parte el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha dicho que uno de los propósitos de la reforma consiste en poner en cintura a las fundaciones que gastan más del 30 por ciento en salarios y beneficios para sus directivos. Busca que dejen de ser consideradas “sin ánimo de lucro” y empiecen a pagar impuestos como cualquier otra compañía comercial.

Si a la reforma le cuelgan los artículos propuestos por la senadora Zuccardi el efecto será nulo para las fundaciones que construyan infraestructura hospitalaria. Es decir quedarían otra vez –y por 30 años más- libres de impuestos.

Lo que no se ha dicho hasta ahora es que el esposo de la senadora Zuccardi está emparentado con personas que tienen intereses en prestación de servicios de salud. Familiares de su cónyuge, Juan José García Romero, han estado vinculados a la Fundación Renal y a la Fundación Renal de Colombia.

En la Fundación Renal aparece como socio fundador el señor Miguel Eduardo García Romero, primo de Juan José García Romero, el esposo de la senadora Zuccardi. (Ver MiguelGarciaFR)

Para colmo de casualidades en actas del consejo directivo de la otra entidad, la Fundación Renal de Colombia, figuran como miembros nuevamente Miguel Eduardo García Romero y otro familiar: Gabriel Enrique García Sotelo, este último hijo de Stella Sotelo de García y del ex alcalde de Cartagena Gabriel García Romero, primo del ex senador Juan José García. (Ver GabrielGarciaSoteloFRC)

Las dos entidades son fundaciones sin ánimo de lucro y han gozado del régimen especial que la reforma tributaria se propone revisar.

A este punto hay que decir que el esposo de la senadora, Juan José García Romero, fue también senador pero ya no podrá volver a serlo. Fue condenado por el delito de peculado por apropiación cometido de manera sucesiva, según la sentencia judicial.

Lo encontraron culpable de apropiarse de auxilios parlamentarios a través de una fundación sin ánimo de lucro y de nombre filantrópico: “Fundación para el Mejoramiento de la Educación, Salud, Deportes y Obras Públicas MESDOB”, cuya fundadora resultó ser su mamá. (Ver MESDOB)

En la inscripción de la fundación figuraba como representante legal doña Mady Romero de García, madre de Juan José García, y del también ex senador Álvaro García condenado a 40 años por la masacre de Macayepo, de la actual senadora Teresita García Romero y suegra de la autora de la iniciativa que nos ocupa, la senadora Piedad Zuccardi. (Ver MadyRomero)

La Corte Suprema encontró que el entonces Senador Juan José García Romero, gestionaba ante ministerios y otras entidades oficiales, auxilios para la fundación de su mamá.

Esos dineros no cumplían ninguna labor filantrópica.

Se gastaron en comprar carros a un hermano y un primo del Senador. (Ver carros) Otros fueron girados a la empleada doméstica de doña Maddy pero los cobró en efectivo el asistente del Senador (Ver Asistente). Otros fueron a parar -después de corta escala- en la cuenta corriente del mismo senador Juan José García Romero.(Ver Depósitos)

Entre los pagos que hicieron posible la condena de Juan José García Romero figura uno por concepto de arrendamiento a favor de la esposa de su primo Gabriel García Romero. (Ver StellaSotelo)

La beneficiaria se llama Stella Sotelo de García y –por un curioso azar- es la madre de Gabriel Enrique García Sotelo, quien se ha desempeñado como representante legal de la Fundación Renal de Colombia.
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