Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2001/09/17 00:00

    La cabuya (o de cómo joder a la gente)

    Las tarabitas o cabuyas son el único medio de transporte seguro, rápido y eficaz que existe en Colombia

COMPARTIR

Una página de periOdico tomada al azar: sólo cosas malas. La vida cotidiana en nuestro lindo país colombiano. Asesinan alcaldes. Rescatan cadáver de plagiada (por el cual los secuestradores seguían pidiéndole a la familia 5.000 millones de pesos). Caen guerrilleros con explosivos. Queman carros en Cúcuta. Luis Guillermo Vélez lanza su candidatura al Senado con asistencia del doctor Horacio Serpa Uribe. Y así sucesivamente.

Pero esas cosas, así sean malas, tienen al menos una explicación racional. Candidaturas, asesinatos, quema de carros para cobrarles peaje, exigencias de rescate por cadáveres. En cambio la noticia más destacada de esa misma página de periódico es absolutamente perversa, sin el atenuante de que tenga alguna utilidad para nadie, así se trate de una utilidad criminal. Se trata de un fallo del Consejo de Estado que confirma en segunda instancia una sentencia del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que ordena el desmonte de 18 cables suspendidos sobre el río Negro, en el límite entre Cundinamarca y Meta. Los cables conectan el pueblo de Guayabetal con tres veredas de Acacías, y les permiten a sus habitantes hacer en 15 segundos, volando sobre el cañón del río, un viaje que por carretera toma entre dos y cuatro horas.

¿Y por qué ordenan los tribunales desmontar semejante maravilla?

Pues porque un señor Luis Miguel Sabogal Camargo decidió interponer una acción popular en ese sentido, alegando que el uso de los cables —que, entre otras cosas, es gratuito— atenta contra la seguridad de la población. La cual población, por su parte, está muy sorprendida: en los 40 años que llevan ahí los cables, usados diariamente por decenas de personas, no ha habido un solo accidente. En efecto: cables como esos, llamados tarabitas, o simplemente cabuyas, han sido usados en todas las regiones de Colombia para salvar ríos o abismos desde tiempo inmemorial: figuran en infinidad de grabados de viajeros de los siglos XVIII y XIX, pero existían aun desde antes de la Conquista, cuando ni siquiera eran de acero. Yo mismo he atravesado ríos en cabuya o tarabita: un par de veces el río Duda, y bastante a menudo el imponente cañón del Chicamocha en los alrededores de Capitanejo. En el caso del Duda no hay otra alternativa, salvo cruzarlo a nado. En el del Chicamocha se puede ir por carretera destapada y usar un puente, pero eso toma hora y media; y en cambio la tarabita, como la de Guayabetal, permite llegar al otro lado en menos de un minuto. Y a los niños, como es natural, les encanta. Las tarabitas o cabuyas son el único medio de transporte seguro, rápido y eficaz que existe en Colombia. Y supongo que eso se debe al hecho de que son hechas por la gente para ella misma, y no contratadas con licitación y tajada por los políticos, como las carreteras cuyas bancas se ruedan y los puentes cuyos pilares se derrumban. Y por eso, porque son de la gente y le sirven a la gente y no hacen ningún daño y son gratuitas, personajes como el señor Sabogal y los magistrados de los tribunales las quieren prohibir: para joder a la gente.

La cosa es tan perversa que desembocará, no me cabe la menor duda, en una candidatura presidencial triunfante del hasta ahora desconocido —al menos para mí— señor Sabogal. Pues es así, jodiendo a la gente, como se hacen las carreras políticas exitosas en Colombia. ¿Por qué tenemos de presidente al inepto doctor Andrés Pastrana? Porque previamente, siendo alcalde de Bogotá, consiguió destruir la Avenida Caracas, tumbarle los árboles y volverla intransitable ¿Por qué tuvimos de presidente al inepto doctor Virgilio Barco? Porque se había destacado como político cuando, siendo ministro de Obras Públicas, desmanteló toda la red de ferrocarriles del país, que funcionaba perfectamente.

Que no se hagan ilusiones, pues, los candidatos presidenciales Serpa, Noemí, Uribe, Garzón, Ingrid: no dan la talla. El solio de Bolívar está destinado al imaginativo doctor (pues tiene que ser doctor) Luis Miguel Sabogal Camargo, destructor de la cabuya de Guayabetal. El no hace promesas vanas, como los demás: él destruye.

El único rival que puede tal vez hacerle sombra es el ‘Mono Jojoy’ con sus cilindros explosivos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.