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Opinión

  • | 2006/04/15 00:00

    La defensa y el ataque

    Estamos ante una crisis enorme y la prensa está siendo atacada porque pone frente a los ciudadanos un espejo de infamias. El Presidente debería enojarse con la realidad, y no con el espejo

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Hace poco recibí una condecoración de las Farc que llevo con orgullo: en la página de internet de Anncol, que suele publicar los comunicados de este grupo guerrillero, fui acusado de ser un periodista burgués arrodillado y al servicio del régimen. Muestro esta medalla ganada en la lucha escrita contra el secuestro para que el Presidente Uribe no me vaya a llamar "aliado civil de la subversión", como dijo de algunos contradictores suyos en la virulenta entrevista que concedió al canal RCN de televisión.

Escribo este comentario desde Rionegro, a menos de dos kilómetros de la finca del Presidente, y aunque nunca he participado en sus cabalgatas, lo aclaro para que no me vaya a acusar tampoco de vivir en los "frívolos círculos sociales de Bogotá donde se la pasan despotricando del resto de las regiones del país". Estos y otros insultos soltó un presidente furibundo que llamó irresponsable a SEMANA y acusó a su director de "faltar a la verdad". Poco después Fabio Echeverri Correa anunció que había encargado a un abogado de demandar por calumnia a esta revista, con la típica arma de intimidación que usa el vecino Chávez contra medios independientes.

El Presidente considera que la mejor defensa es el ataque, y el ataque al periodismo escrito (al que ya nunca concede entrevistas, con razón, porque por escrito las serias inconsistencias de sus respuestas se notan más). Ante ese ataque inaceptable nos tenemos que defender con argumentos y con datos precisos sobre la infiltración del poder paramilitar y mafioso en organismos e instituciones que dependen del Presidente. Porque de eso se han ocupado las valientes publicaciones que han hecho no sólo SEMANA, sino también El Tiempo, El Espectador y Cambio. Veamos:

1. Se supo que la 'Gata' hizo aportes millonarios a la campaña Uribe. En un primer momento Fabio Echeverri los negó; el Presidente, menos torpe, los aceptó, pero dijo que entonces no se sabía de los nexos de la 'Gata' con el paramilitarismo. La defensa es pobre. Recuerdo que hace más de cuatro años, estando en una reunión de periodistas en Cartagena, me rogaron que desde el interior denunciáramos los desmanes de esta señora en la Costa, porque si lo hacían desde allá los mataban. La 'Monita retrechera' es inofensiva al lado de la 'Gata', pero parece que a Uribe todo se le pasa en este país. El hijo de la 'Gata', que decía apoyar al Presidente, sacó una de las más altas votaciones a la Cámara de la historia del país. ¿Haciendo política transparente? Lo dudo.

2. Las acusaciones que se han hecho a la Superintendencia de Vigilancia, por corrupción y nexos con las narcodefensas, son gravísimas. Han salido dos directores en los últimos meses. No sé hasta qué punto hayan llegado esos nexos. Lo que sí sé es que este gobierno, con una política injusta, a través de esa Superintendencia, está obligando a despedir sin motivo a todos los porteros de edificio civiles (no vinculados a compañías de vigilancia) del país. Después de haberles quitado recargos dominicales y horas nocturnas (es decir, después de haberles bajado el sueldo), ahora también los quiere hacer echar para que todos los condominios de Colombia tengan que contratar, en un típico negociado de los militares en retiro que suelen ser los dueños de estas compañías, a vigilantes armados de esas empresas. Esto les dejará miles y miles de millones de ganancias y los edificios tendrán que pagar más por un servicio elemental, además de tener que indemnizar a los porteros echados sin motivo.

3. El DAS. Dicen los uribistas que no se puede dar fe a un hombre que está en la cárcel como Rafael García. Pues este tipo que está en la cárcel fue nombrado en el DAS por el gobierno Uribe, no por los periodistas que ahora recogen sus declaraciones. También Noguera, el cónsul en Milán, cuya conducta está en duda, fue nombrado por el gobierno. Cinco altos funcionarios regionales también han sido destituidos por posibles nexos oscuros. Esto no es grave: es gravísimo, y la responsabilidad política, como dijo Alejandro Santos, recae sobre este gobierno.

4. Los partidos políticos uribistas también fueron infiltrados por las autodefensas. Hubo expulsiones, que se les abonan y que demuestran integridad en un sector del uribismo. Hasta la Embajada de Estados Unidos intervino para que amigas declaradas de Mancuso no estuvieran en las listas uribistas. Pero luego la prensa ha denunciado que funcionarios de este gobierno contactan a los purgados para que apoyen a Uribe en su reelección.

Estamos ante una crisis enorme y la prensa está siendo atacada porque pone frente a los ciudadanos un espejo de infamias. El Presidente debería enojarse con la realidad, y no con el espejo. En estas condiciones, con un Presidente que ni asiste a los debates de los demás candidatos y ni siquiera se digna responder a sus acusaciones, lo único sensato sería que todos ellos se retiraran de la contienda electoral y unidos invitaran a los colombianos a votar en blanco para que, si triunfa el voto en blanco, podamos volver a barajar con nuevos candidatos. Sería lo mejor, para no seguirnos hundiendo en esta terrible crisis en la que un grupo de delincuentes está infiltrando de manera pavorosa a las más importantes instituciones del país.
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