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Opinión

  • | 2011/02/03 00:00

    La estrategia sudamericana del gobierno Santos

    Ingresar al MERCOSUR significaría para Colombia una oportunidad para mejorar su posición negociadora en el ámbito mundial.

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Colombia tiene en América Latina el escenario geográfico, cultural e histórico para el desarrollo de sus relaciones internacionales. Por tanto, es positivo que el vecindario latinoamericano, y en especial el sudamericano, comience a jugar un papel central en el marco de la nueva política exterior colombiana, que empieza a esbozarse en la era Santos, en donde las relaciones con la región se están desarrollando ahora más por convicción que por obligación.

Se puede hablar, entonces, de lo que podría denominarse la estrategia sudamericana de la política exterior del gobierno Santos, la cual viene tomando contornos claros a través de hechos concretos. Por una parte, se destaca su participación activa y constructiva en UNASUR y, por otra, se resalta el anuncio oficial sobre el comienzo de negociaciones entre Colombia, con al apoyo de Brasil, y los Estados miembros de MERCOSUR, que permitan al primero ingresar como miembro pleno a dicho espacio de integración. La importancia de tal suceso para la región fue objeto, hace algunos días, de amplios comentarios en el diario brasileño la Folha de S. Paulo.
 
De esta forma, el viaje del Presidente Santos a Brasil al inicio de su mandato, las conversaciones con la Presidenta Rousseff durante su posesión y la visita a Colombia del Asesor Especial de Brasil para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, hacen parte de una agenda bilateral que coincide con la macro-visión de la política exterior brasileña con relación al futuro de MERCOSUR. Ello se traduce en dos procesos específicos: su ampliación mediante la incorporación de nuevos Estados miembros y su profundización institucional.

Ingresar al MERCOSUR significaría para Colombia una oportunidad para mejorar su posición negociadora en el ámbito mundial, especialmente ante las primeras potencias comerciales, incrementando los decibeles de su "propia voz" en el concierto internacional y siendo parte activa de posiciones colectivas más fuertes, que aboguen por los intereses de los países de la región en tales escenarios.

La membrecía plena de Colombia en el MERCOSUR podrá contar con la iniciativa de Brasil, pero representa un camino atractivo que nuestro país deberá tomar en serio en el proceso de diversificación de sus relaciones exteriores y de la búsqueda de nuevos espacios de inserción al sistema internacional. Ya tenemos otro ejemplo de giro multipolar de la administración Santos en materia de política exterior, el cual se expresa a través de la participación activa de Colombia en la creación de un Área de Integración Profunda (AIP) con Chile, Perú y México, para aproximarse conjuntamente con mayor solidez al Asia-Pacífico.

El empuje de Brasil para la aceptación de Colombia en el bloque y la dinámica bilateral que se desenvuelva a partir de ahora serán esenciales. Empero, se necesitará también de un trabajo diplomático intenso para crear un clima de confianza entre los miembros del bloque, particularmente pensando en Paraguay, país que ostenta la presidencia rotativa de ese organismo; y que se ha opuesto férreamente al ingreso de Venezuela por considerar que su forma de gobierno se encuentra en conflicto con la de una verdadera democracia.

En el plano estrictamente técnico, Colombia deberá cumplir las exigencias del bloque en cuanto a tarifas aduaneras y reglas de intercambio para acelerar su membresía. En el plano político, el mejoramiento de las relaciones con otros aspirantes como Ecuador y Venezuela será trascendental, si el gobierno colombiano encuentra en MERCOSUR una plataforma idónea para recuperar su identidad e influencia regional.

En fin, se comienza a evidenciar en la reorientación de la política exterior colombiana una diversificación geográfica, que interpreta las potencialidades geopolíticas y goeconómicas que le ofrecen su vecindad obligada, en cuyo entramado se perfila una posible asociación estratégica con Brasil.

* Director del Departamento de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana y Editor de la Revista Papel Político.
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