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Opinión

  • | 2015/02/19 12:00

    “La familia óptima”

    La senadora Viviane Morales aumenta la polémica al argumentar cómo se deben criar los niños colombianos.

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En la mañana de este jueves, Viviane Morales, senadora del Partido Liberal, tensó la cuerda en la discusión abierta por la posibilidad de que los niños sean adoptados por parejas del mismo sexo. Al hacerlo, abrió las puertas de dos escenarios también polémicos. Primero, sus argumentos sobre cómo concibe ella la crianza de los niños colombianos y, segundo, el rechazo tajante de poner en la conversación la intimidad de su propia familia.

Para ella lo ideal es que los niños colombianos sean criados por parejas heterosexuales en una idílica fotografía en la que aparezcan mamá, papá e hijos. “La familia óptima”, la definió ella en los micrófonos de Blu Radio. Su sueño, sin embargo, se estrella con la dura realidad marcada por el machismo, la violencia y la pobreza económica.

En un análisis de SEMANA sobre los cambios en el país en la composición familiar en el último siglo se cuenta que aunque la fachada continúa siendo la misma, de puertas para adentro su estructura y su dinámica han sufrido grandes cambios. El reportaje de la revista explica que a esta conclusión llegaron los más serios estudios demográficos que demuestran que, así como en otros países occidentales, la estructura y los patrones de composición de la familia colombiana están en un proceso de transformación. Han aumentado la unión libre, las separaciones, las familias recompuestas, entre otras.

Los papeles también se han modificado y la tipología de hogares es hoy tan variada y flexible, que existen desde hogares unipersonales hasta familias de homosexuales.

Uno de los cambios más llamativos es el incremento de la familia incompleta, es decir, aquella en la cual uno de los progenitores asume el cuidado de los hijos. Según la socióloga y demógrafa Myriam Ordóñez, este crecimiento se debe en parte al aumento de las separaciones y al alto índice de viudez a causa de la violencia. También el DANE destaca el aumento de los grupos en los cuales un solo progenitor cumple las funciones de crianza y cuidado de los hijos. En algunas regiones, el 73 % de estas familias tiene jefatura femenina. “Esto se debe a que el hombre casi siempre logra reconstruir un hogar más fácilmente después de la ruptura que la mujer. Al hacerse cargo de los hijos, a ella le es mucho más difícil encontrar un hombre dispuesto a casarse y asumir responsabilidad de esos pequeños”, dice la socióloga Ana Rico de Alonso, una de las mujeres que más han estudiado el tema.

Rico explica que las drásticas modificaciones de las familias colombianas se deben también a la permanente movilidad, ya que los desempleados y subempleados, los desplazados, las víctimas de violencia y los niños abandonados generalmente se integran a otra familia con la cual existe vínculo de parentesco.

En los distintos estudios hay una coincidencia también: el ocaso que vive la institución del matrimonio entre hombre y mujer. Así mismo, en el país hay un auge de la unión libre y un incremento en otras formas de convivencia en las que la pareja no comparte el espacio o en las que hay sólo una convivencia esporádica o incluso simplemente uniones de visita. Este es el caso de muchos separados que, aunque mantienen una relación afectiva y erótica, prefieren seguir viviendo cada uno en su propio domicilio. En un país con semejantes cambios sociales, y tan convulsionado como Colombia, es casi imposible que la senadora Viviane Morales logre desde su púlpito ver que se haga realidad su paradisíaco sueño.

Para quienes no crecieron en estas condiciones, la calificación de “la familia óptima” encierra una carga discriminatoria. Hay ejemplos a cualquier lado donde se mire. La alegría más grande -el Mundial de Fútbol Brasil 2014- la generó la actuación de unos jóvenes cuyo historial familiar es una constante en miles de hogares. Ante el alcoholismo y el descuido de su padre biológico, que los dejó tirados en Ibagué, James Rodríguez fue criado por su madre; tras el asesinato de su padre, presuntamente, por paramilitares Juan Guillermo Cuadrado también fue levantado por su madre en Urabá. ¿A quién deben su triunfo? “A mi mamá”, dicen ambos. Sin el valor, la fortaleza, la constancia y el amor de las madres cabeza de familia este país estaría hundido. 

En el otro aspecto, la senadora Viviane Morales entra en una evidente contradicción. Exige de manera vehemente que nadie entre en la órbita de su esfera familiar por los comentarios que circulan en las redes sociales –“yo defiendo el derecho a la intimidad”-, pero con su referendo levanta la bandera de la moral para legislar acerca de lo que pasa de puertas para adentro de cada hogar.

*Director de Semana.com
Twitter: @armandoneira
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