Sábado, 21 de enero de 2017

| 2007/01/31 00:00

La Para-república de Colombia

La Para-república de Colombia

En las pocas veces que en nuestra patria se ha podido tener finca sin ser boleteado o desplazado, ocurría que a veces se mataba una vaca por accidente y algunas eran tan malas que de ellas el dueño solo decía: “pa’ la leche que daba...”

Lo mismo se podría haber dicho de Colombia si nuestros políticos, a punta de pistola según ellos, hubieran logrado refundarla con Mancuso y compañía: “pa’ lo que era, no se perdió nada...”

Porque desde el mismo momento en que se fundó nuestra Patria Boba, hemos venido de guerra en guerra, de desplazamiento en desplazamiento, de empobrecimiento a pauperización y de desesperanza a no-futuro. Todo esto orquestado por nuestros flamantes dirigentes cuya desmedida ambición por el dinero y el poder solo ha sido superado por la desalmada forma de conseguirlos. Ninguno de ellos ha tenido el más mínimo asomo de recato, ética o dignidad y mucho menos respeto y consideración por su sufrido pueblo.

En mi caso concreto, me tocó desde que el príncipe Carlos Alberto (Lleras) “nombró” presidente a Misael Pastrana para cortarle el paso a mi General Rojas Pinilla, lo que trajo como consecuencia la creación del M-19 con su consecuente número de muertos en Combate y desaparecidos en interrogatorios. Luego vino Alfonsito López, de quien para comentar sus despropósitos harían falta tratados completos. Como corolario y complemento, vino el “Doctor” Turbay, quién prometió gobernar desde un submarino porque: “en el fondo no era tan bruto”

Sin pena ni gloria pasó nuestro poeta Belisario, de quién recordamos con dolor el detallito del mini-golpe de Estado cuando la toma del Palacio de Justicia, cuyos muertos, y responsables de ellos, todavía andamos buscando. De Barco no se puede decir nada, porque quién gobernó fue Germán Montoya y su camarilla, a quienes los ministros les tenian que pedir cita para hablar con el presidente. Gaviria nos embarcó en “la vida loca” con su cuento de apertura cuando ni siquiera estábamos preparados para hacer el “cierre” de la brecha social.

Ernestico Samper fué un digno emulo de su mentor Alfonsito López y hasta lo superó porque salió más corrupto y más cínico que él. Lo que sí supo hacer fue pagar con largueza, a costa de la patria, a quienes lo absolvieron para poder hoy por hoy dar lecciones de dignidad y rectitud como lo hace todos los días en televisión. Andresito fue tan mal presidente que no merece ni el comentario y por último nuestro Alvarito se enredó en las espuelas que nos mostró con orgullo para convencernos que él si era del pueblo, pero su corazón grande solo ha latido para los gringos y para los dueños de esta finca, que como sigan así, va a haber que desocuparles muy pronto.

Lo único que no tuvieron en cuenta nuestros “refundadores” es que el remedio va a ser peor que la enfermedad, porque yo no me imagino por ejemplo a Don Mancuso de presidente con la mala memoria que tiene que se le olvidaron todas las matanzas que ordenó, olvidandose de todas las citas diarias... Y que es lo que va a suceder cuando el ministro de gobierno Vicente Castaño llame al ministro de defensa, “el mono mala leche” y le diga que el presidente se está “torciendo” al caminar... o cuando el ministro de Justicia, Don Berna, para agilizar los procesos judiciales proponga una “blanquiada” total? Y eso no es nada: que va a pasar cuando en pleno consejo de ministros se le pierda el computador a Don Jorge 40 y de todos los que le presenten diga que ninguno es de él?

Para ministro de Agricultura sí no tengo candidato porque cualquiera de ellos realizaría una gran labor, siendo como son expertos en “despejes” y parcelacion de tierras

Pero aún no hemos llegado a lo peor: qué va a pasar cuando los honorables senadores de nuestra para-república les dé por torcerse otra vez y a “punto de pistola” les de por fundar la para-para-república? El que quede vivo que apague la luz y cierre bien la llave del agua...

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