OPINIÓN

Francisco Mejía

La patria milagro necesita inteligencia artificial

Colombia debería desarrollar una plataforma nacional de inteligencia artificial para el análisis interinstitucional.
13 de julio de 2026 a las 10:20 a. m.

La inteligencia artificial es una tecnología imprescindible para mejorar la capacidad en los estados modernos. En Estados Unidos, por ejemplo, el gobierno federal tiene una gobernanza para la IA, que emana de una orden ejecutiva del presidente Trump, en cuyo desarrollo están disposiciones como que todos los departamentos del gobierno federal (salud, defensa, tesoro etc..) deben tener un jefe de inteligencia artificial, entre otras más que constituyen toda una política. El próximo gobierno debería tener una política similar, que se articule desde la misma Casa de Nariño, porque el uso de la IA es crucial para cumplir con las propuestas del presidente De La Espriella y así lograr la patria milagro. Los siguientes casos de uso nos dan una idea de su importancia.

En materia de seguridad, Colombia debería desarrollar una plataforma nacional de inteligencia artificial para el análisis interinstitucional, inspirada en soluciones que ya utilizan países como Estados Unidos, donde plataformas como Gotham, de Palantir, apoyan la integración y el análisis de información para el Departamento de Defensa. La plataforma tendría la misión de integrar y analizar, bajo estrictos controles de acceso, la información que hoy permanece dispersa en diferentes lugares como Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Policía, Fiscalía, DIAN, UIAF, Migración Colombia y demás organismos competentes. Al combinar imágenes satelitales, video de drones, inteligencia humana, inteligencia financiera, información geoespacial y otras fuentes de datos, la inteligencia artificial podría identificar patrones invisibles para un analista humano, estimar con mayor precisión la ubicación de laboratorios, campamentos, corredores logísticos y redes de financiación del narcoterrorismo, y entregar a los comandantes una visión integrada y continuamente actualizada para apoyar la planeación y ejecución de operaciones.

La segunda gran aplicación de la inteligencia artificial debería ser la lucha contra la corrupción. Propuestas del presidente Abelardo de la Espriella como la gran auditoría del Estado y la creación de un Bloque de Búsqueda contra la Corrupción, tendrían un alcance y una efectividad muy superiores si están respaldados por una plataforma de inteligencia artificial. Si se integra una capa de IA al SIGEP y se conecta con sistemas como SECOP, SIIF Nación, DIAN, RUES, la Superintendencia de Sociedades, la Superintendencia de Notariado y Registro, UIAF y otras bases de datos del Ejecutivo, sería posible analizar millones de transacciones y relaciones que ningún equipo humano podría revisar manualmente. La IA podría detectar automáticamente patrones como el fraccionamiento de contratos para evadir licitaciones, carteles de contratación, empresas relacionadas que simulan competencia, conflictos de interés entre funcionarios y contratistas, incrementos patrimoniales incompatibles con los ingresos declarados, concentración inusual de contratos en determinados proveedores, sobrecostos frente a precios de mercado, contratistas recurrentes con múltiples entidades y condiciones que revelan pliegos sastre. Así mismo, la IA seria fundamental en la detección de evasores por parte de la DIAN.

La inteligencia artificial también puede convertirse en una herramienta fundamental para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema de salud colombiano. En primer lugar, permitiría a las EPS reducir significativamente sus costos operativos mediante la automatización de procesos administrativos, la optimización de la asignación de citas, la gestión de la capacidad hospitalaria, el control de inventarios, la reconciliación de facturas con las IPS y la detección temprana de fraudes en la facturación y prestación de servicios. En segundo lugar, protegería los recursos públicos al identificar patrones de fraude en los pagos administrados por el Estado, como anomalías en recobros y alertaría tempranamente sobre el deterioro financiero de una EPS antes de que su eventual liquidación termine siendo asumida por el Estado. Finalmente, impulsaría una verdadera medicina preventiva mediante modelos predictivos capaces de identificar pacientes con alto riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, permitiendo intervenciones tempranas que mejoran la calidad de vida de los pacientes y reducen considerablemente los costos futuros del sistema de salud.

Por último, la inteligencia artificial puede ser la solución para el alto costo de la energía en la Costa Caribe, mediante la creación de redes eléctricas inteligentes, una tecnología que ya utilizan numerosas empresas de servicios públicos en Estados Unidos y Europa. Analizando en tiempo real millones de datos provenientes de medidores inteligentes, transformadores y redes de distribución, la IA puede detectar conexiones fraudulentas, manipulación de medidores, pérdidas de energía y fallas en la infraestructura, permitiendo dirigir las inspecciones hacia los puntos de mayor riesgo y optimizar el mantenimiento de la red.