Martes, 24 de enero de 2017

| 2006/05/13 00:00

Las Farc, gran elector

Mientras se crea que las Farc son de izquierda, o que su lucha malévola representa algo digno en este país, no habrá manera de que la izquierda democrática triunfe

Las Farc, gran elector

El fin de semana pasado publicó El Espectador una entrevista infame con uno de los individuos que más sufrimientos han provocado en Antioquia. Le dicen 'El Paisa', y quienes lo conocen lo describen como un sicópata capaz de asesinar a sangre fría sin ningún tipo de consideración humana a personas inocentes. Fue él quien ordenó fusilar a ocho oficiales y suboficiales del Ejército que tenía secuestrados, y a los ex gobernadores de Antioquia Gilberto Echeverri y Guillermo Gaviria. En esa entrevista, que coincidió con el tercer aniversario de esos crímenes, el tal 'Paisa' dice burradas como las siguientes:

"Ellos se sentían muy contentos con 'El Paisa' porque los trataba muy bien, porque tenían oportunidad para el deporte o la diversión". "Tuvimos relaciones buenísimas". "Fue una alegría verlos contentos tomando brandy, y comiendo natilla, buñuelo y chicharrón." "(El día del rescate) los helicópteros artillados disparaban hacia abajo".

Como pueden ver, 'El Paisa' relata un secuestro idílico, de camaradería entre secuestrados y secuestradores. Lo que se lee en el libro de Gilberto Echeverri, Bitácora desde el cautiverio, es la angustia, la injusticia y la progresiva desesperanza de un secuestrado. Obviamente en esas cartas, que eran revisadas por 'El Paisa' antes de enviarlas, el ex ministro no podía hablar mal de su captor. Es verdad que comieron cerdo una vez, en los 13 meses de cautiverio, pero el cuerpo de Gilberto Echeverri acribillado no habla de buen trato: su cadáver pesaba 42 kilos cuando lo recuperaron, y cuando lo secuestraron pesaba 77.

En cuanto a la versión del crimen que insinúa 'El Paisa', que fueron los helicópteros los que mataron a estos 10 hombres inermes, la patraña no puede ser más burda. Qué puntería la de los militares: reunieron a los secuestrados en un mismo sitio, y desde el aire los fueron acribillando uno tras otro, uno encima de otro. Y con tan mala puntería que no acertaron a darle a uno solo de los guerrilleros. Es obvio que el operativo de rescate fue desastroso (y así lo dije en su momento), pero eso no quiere decir que los asesinos hayan sido las fuerzas del Estado. Éstas son responsables de un operativo mal hecho, pero no de asesinato; el asesinato lo cometieron las Farc-EP. La falla del presidente Uribe fue autorizar un rescate que el mismo Gilberto Echeverri había calificado como imposible en una carta que el Presidente conoció antes del operativo.

Alguien que estuvo secuestrado por el mismo Frente de 'El Paisa', y que no quiere revelar su identidad, pues todavía teme por su vida, entró en relación con los captores de Echeverri Mejía. Él ha contado que dos guerrilleros, un hombre y una mujer, fueron los encargados de fusilar y rematar a los 13 secuestrados (tres militares se salvaron, fingiéndose muertos), que lo hicieron por orden de 'El Paisa', y que no cumplir esa orden hubiera significado que los fusilaran a ellos. 'El Paisa', a su vez, cumplía órdenes del Secretariado. Estos guerrilleros estaban, y están, casi tan secuestrados (mentalmente) como lo estuvieron estos 10 colombianos asesinados a quemarropa. Según el relato del otro secuestrado, Gilberto Echeverri murió de rodillas, implorando que no los mataran así.

Este es el tipo de crímenes que cometen las Farc en Colombia. A esto se agrega lo que publicó esta revista la semana pasada: según investigaciones preliminares, también el asesinato de Liliana Gaviria se puede atribuir a este grupo guerrillero. Esto está aún por confirmarse. El hermano de la víctima, el ex presidente César Gaviria, ha dicho: "Todas las investigaciones parecen estar dirigidas a una columna de las Farc. No tenemos la certidumbre de que sea así, pero confiamos en que esta investigación nos dé claridad plena de lo ocurrido". No creo que el general Óscar Naranjo, que es un oficial serio, se haya inventado las claves de esta pesquisa. Si fuera así, la falta de su hermano (narcotráfico) sería diminuta en comparación con la suya. Confío en él, y no en las Farc, mientras no se demuestre lo contrario, porque sé de lo que son capaces las Farc.

Colombia no será un país reformable mientras los opositores (las Farc) al régimen que nos gobierna sean un grupo mucho más injusto y bárbaro que ese mismo régimen. Por esta consideración los colombianos eligieron a Uribe hace cuatro años, para que combatiera y derrotara a las Farc. Ahora que Carlos Gaviria -con la ilusión de todos los que queremos un cambio en el régimen que gobierna al país- venía subiendo en las encuestas, las Farc llegaron a echarle otra vez una mano al Presidente-candidato. Mientras se crea que las Farc son de izquierda, o que su lucha malévola representa algo digno en este país, no habrá manera de que la izquierda democrática triunfe. La izquierda, de alguna manera, tendrá que dejar en claro que un triunfo suyo sería también un triunfo contra las Farc. De lo contrario, este nefasto y criminal grupo guerrillero seguirá siendo el gran elector y reelector de Uribe, y de toda la mediocre clase dirigente que gobierna en nuestro injusto país.

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