Martes, 16 de septiembre de 2014

| 2013/04/04 00:00

Las FARC, los misiles antiaéreos y el acuerdo de paz

por Luis Eduardo Celis

Misiles en poder de las FARC es una mala noticia, pero puede ser buena para quienes estamos convencidos de la salida negociada.

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El Jefe del Comando Sur, General John Kelley, informó a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos que las FARC tienen en su poder misiles antiaéreos. Este tema ha sido recurrentemente tratado en el país y no se debe asumir como una gran novedad, pero en boca del mayor responsable militar del Pentágono para su presencia en el hemisferio sur, ante una instancia tan importante como lo es el Congreso de los Estados Unidos, sí es un hecho de transcendencia, que ha activado la atención en el Ministerio de Defensa colombiano y que no se debe tratar a la ligera.

Desde inicios de los años 90, las FARC, encomendó a comisiones de logística, para que adquirieran misiles tierra-aire, era consciente de la importancia de esta tecnología y con dólares en la mano empezó a buscarlos en un mercado que no es tan amplio,  dado los pocos compradores y la atención que sobre este armamento tienen todas las grandes inteligencias del mundo, pero las FARC, lograron contactos con traficantes Rusos, por ejemplo con Vladimir Gavrilov y Victor Bout, que hoy están detenidos y procesados por venderles armamento, pero estos son solo dos, de docenas de Rusos, que luego de la desintegración de la URSS se hicieron a importantes arsenales que han estado comerciando, entre ellos los Sam-7.

No hay duda de que las FARC, lograron en los años 90, adquirir misiles tierra-aire, pero se encontraron con dos grandes obstáculos que no pudieron sortear y que les impidió revertir la acción aérea que constituyó uno de los pilares de la modernización de las Fuerzas Armadas Colombianas, apoyada por el Plan Colombia y que los golpearía duramente desde entonces y hasta el día de hoy, estos dos obstáculos fueron: manejar de manera adecuada esta delicada tecnología, lo que implica unas condiciones de manejo y almacenamiento –se requieren ciertas y estables temperaturas, que en las selvas tropicales y con una movilidad constante las FARC no pudieron garantizar- y el volumen de compras y existencias, aún así en los últimos veinte años, se han reportado por lo menos una docena de casos de aeronaves militares que han caído a tierra y que siempre ha quedado la duda de si han sido fallas mecánicas, humanas o mal tiempo o si igualmente ha sido producto del uso de misiles tierra-aire por parte de las FARC, entre estas aeronaves se encuentra una plataforma de inteligencia que cayo en Putumayo y que era propiedad de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.

Ahora que hay un proceso en curso de diálogos y negociaciones con las FARC, el gobierno debe tomar nota de este reporte del General Kelley en dos sentidos: desde la estrategia militar aguzar la inteligencia para establecer si las FARC han logrado luego de veinte años superar los dos grandes obstáculos que le han impedido revertir la capacidad aérea de las Fuerzas Armadas, logrando unas condiciones adecuadas de almacenamiento y manejo y si han logado comprar volúmenes significativos, por que es muy diferente tener una docena misiles antiaéreos a lograr adquirir un cien o doscientos, sobre una plataforma de 400 naves que tiene su contrincante.

El segundo sentido de acción para el gobierno, es desde su estrategia de negociación y la forma como lee el estado actual de las FARC, las cuales debilitadas y con perdidas de fuerza, mandos, territorios y finanzas, no es una fuerza derrotada y mucho menos que haya perdido mando y control, muy por el contrario, luego de 13 años de dura confrontación, ha demostrado capacidad de adaptación  y este hecho puntual, el que tenga en su poder misiles antiaéreos, ante lo cual,  el Comandante de las Fuerzas Armadas Colombianas,  General Alejandro Navas, ha dicho, que de ninguna forma se debe subvalorar y que van a tensionar todas las medidas de prevención, deben llamar a la mayor prudencia por parte del presidente Juan Manuel Santos y el equipo negociador, y afincarse en una negociación con unas FARC, a las que se le ven ganas de avanzar en un pacto, pero como buenos militares se siguen preparando cada dia para la eventualidad de que el conflicto continúe.

Misiles en poder de las FARC, es una mala noticia para la dimensión de un conflicto armado vivo y que continua pero puede ser una buena noticia para quienes estamos convencidos que lo mejor para Colombia es el cierre negociado y con reformas de esta violencia de medio siglo.

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