01 diciembre 2012

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Las mentiras de Rodrigo

Por María Jimena DuzánVer más artículos de este autor

OPINIÓNAl doctor Jaramillo no le molesta haber defraudado a cientos de personas que depositaron su plata en su megaempresa, pero sí le indigna que lo acusen de haber lavado dinero del narcotráfico.

Las mentiras de Rodrigo.

La entrevista que el presidente de Interbolsa Rodrigo Jaramillo, le concedió a SEMANA es una oda al cinismo que vale la pena enmarcar.

De entrada niega que el colapso de su empresa haya sido producto de malos manejos y de prácticas consideradas como delitos en el código penal. Según él
fue una simple equivocación, un "negocio que nos salió mal" Los delitos por los que la Fiscalía los está investigando, entre los que están manipulación de acciones y  concierto para delinquir, son en realidad actos de "buena fe",concebidos sin ánimo de engañar a nadie. ("a nadie se engañó")

Los posibles autopréstamos que reveló El Tiempo en los que la SAI le presta 79.000 millones de pesos a la Clínica Candelaria I.P.S y esta a su vez le hace un crédito al grupo InterBolsa para pagarle una deuda a Bancolombia, son en realidad "una transacción debidamente estructurada y con garantías reales".  Los famosos fondos Premium de Curazao que están en el centro del huracán, no son fondos de InterBolsa  a pesar de que fueron fundados por su hijo Tomás y Juan Carlos Ortiz y forman parte del portafolio que ofrecía hasta hace poco esa compañía a sus clientes y  que tienen contratos de corresponsalía con esa firma y cuyas inversiones según fuentes consultadas por esta periodista eran hechas desde las oficinas de InterBolsa en Bogotá. Para Rodrigo Jaramillo, en cambio, esos fondos son independientes, InterBolsa nunca ha tomado ninguna decisión sobre los destinos de los recursos de esos fondos y ni InterBolsa ni él personalmente tiene ataduras de ninguna clase.

Y para que no quede duda de que él es un hombre que guarda sus escrúpulos y su ética, está indignado porque insinúen que en todo este descalabro se le señale de haber incurrido en el delito lavado de activos. "Esa sí es una acusación temeraria", dice en la entrevista. "Yo puedo haber cometido muchos errores y asumo la responsabilidad por ellos, pero mi trayectoria en el mundo de los negocios ha sido lo suficientemente clara y transparente como para que pretendan enlodarme con una supuesta vida secreta de lavador de activos". Esa actitud tan escrupulosa me recuerda a la de un congresista del Cesar que resultó vinculado a la narco parapolítica y se indignó pero no porque lo relacionaran con estos grupos asesinos sino porque le dijeran que tenía nexos con el  narcotráfico. Al doctor Jaramillo no le molesta haber defraudado a cientos de personas que depositaron su plata en su mega empresa, pero sí le indigna que lo acusen de haber lavado dinero del narcotráfico y que lo relacionen con dineros del Loco Barrera. Con esos escrúpulos tan bien pulidos no es extraño que se sienta incomprendido y que critique a quienes lo están señalando por "no llamar las cosas por su nombre"

Sus declaraciones están hechas desde ese curibito en que están todos los presuntos delincuentes de cuello blanco que saben que no les va a pasar nada en Colombia.

¿No sería lo más indicado que las autoridades competentes le exigieran al doctor Jaramillo que saliera de

InterBolsa para que ellas pudieran entrar a poner orden y descubrir el origen de esta maraña financiera que se llevó el patrimonio de cientos de colombianos?

CODA: El Partido Liberal tendría que cambiarse el nombre después de que sus senadores en pleno le dieron el voto al procurador para su reelección, a sabiendas de que él representa la caverna en materia de respeto a las minorías y en materia de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer. De liberal no les queda ni la L, señores senadores.
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