Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2012/03/03 00:00

    Lo que el coronel Plazas Vega descubrió

    Si esto no arrastrara una larga historia de tragedia, el montaje de baratija sería para morirse de la risa. El pretendido suplantado cometió en el nombre el mismo error del suplantador.

COMPARTIR

En el año 2007 cuando un ex cabo de la inteligencia militar apareció para dar un testimonio contra el coronel Alfonso Plazas Vega, fue el mismo coronel quien encontró inconsistencias en esa declaración. Uno de sus hallazgos de entonces, va a echar por tierra la teoría de la suplantación del testigo con el que han querido medrar algunos supuestos amigos de Plazas.
 
El sujeto es un ex suboficial llamado Edgar Villamizar Espinel. Hace cinco años fue sembrado en el proceso -en mi opinión- para descargar en el coronel Plazas Vega todas las responsabilidades por torturas y desapariciones en la retoma del Palacio de Justicia, y  de esta manera tapar a los hombres de inteligencia. (Dicho sea de paso, esto en nada disculpa la acción criminal del M-19 auspiciada por el narcotráfico).
 
Cumplida esa tarea, trajeron nuevamente a escena a Villamizar para intentar demoler el proceso e incluso crear una causa contra la fiscal que se atrevió a investigar los hechos, diciendo que ella -con el necesario apoyo de funcionarios de la Procuraduría y la misma Fiscalía- suplantó a ese testigo.
 
Hay claras pruebas de que no fue así y en los últimos días surgió una nueva y quizás más contundente.
 
Ese miércoles primero de agosto de 2007, cuando el cabo retirado Villamizar llegó a la Escuela de Caballería, aseguró que en noviembre de 1986 era integrante de un grupo especial llamado Ciaes. Allí ante dos fiscales, un delegado de la procuraduría y dos investigadores del CTI, afirmó: “El comandante era el mayor Jairo Alzate Avendaño, ya fallecido”. (Ver Declaración2007.jpg)
 
El coronel Plazas Vega leyó y releyó la declaración en su contra. La separó minuciosamente en partes para buscar imprecisiones, mentiras, errores y contradicciones. En medio de esa incansable tarea para atacar el testimonio, envió un derecho de petición al Comando del Ejército para que le aclarara quien era el “mayor Jairo Alzate Avendaño”.
 
Rápidamente le respondieron diciendo que en sus filas nunca ha existido un mayor con ese nombre. (VerDenunciaPenalPlazas.jpg)
 
En julio del año pasado, el abogado del coronel Plazas, Jaime Granados, ratificó en una entrevista con El Espectador sobre el polémico testigo: “Menciona que quien estaba a cargo era el mayor Jairo Alzate Avendaño. Sin embargo, el Ministerio de Defensa aseguró que nunca ha habido un oficial con ese nombre”. (Ver EntrevistaGranadosEspectador.jpg)
 
Lo que pasó por alto el diligente apoderado fue mencionar que en la misma época, en el mismo lugar, y con funciones similares; hubo un mayor del Ejército llamado Jairo Alzate García.
 
En pocas palabras, el cabo Villamizar se había equivocado en un apellido pero probablemente había descrito una persona que si existió.
 
Así iban las cosas, hasta la semana pasada cuando Edgar Villamizar Espinel apareció nuevamente para declarar ante el juez 55 penal de Bogotá. Allí afirmó que él nunca había dado ese testimonio en contra del coronel Plazas Vega y que realmente lo habían suplantado.
 
En medio de la diligencia, Villamizar contó quien era el oficial que dirigía la unidad a la que pertenecía en 1985: “De ahí me trasladan a la Séptima Brigada, al Dos, que mi comandante era entonces Jairo Alzate Avendaño”.
 
Si quiere oírlo está en el siguiente hipervínculo; y si quiere leerlo otra vez por favor regrese un párrafo. (audio Decaración Edgar Villamizar-Juzgado 55 Febrero de 2012)
 
Si esto no arrastrara una larga historia de tragedia, el montaje de baratija sería para morirse de risa. El pretendido suplantado cometió en el nombre el mismo error del suplantador.
 
Villamizar tropezó dos veces con el mismo lapsus llamando “Jairo Alzate Avendaño” a quien fue su superior el mayor Jairo Alzate García.
 
O estamos ante una coincidencia cósmica o ante una evidencia incontrovertible. Como sea, el cuento de la suplantación llegó hasta hoy.
 
PD: Viviane Morales hizo más por la justicia en unos meses que lo que hicieron varios de sus antecesores en años. Eso la volvió incómoda para algunos personajes poderosos. Si alguien honesto la sucede deberá aplicar la ley con el mismo rigor que ella lo ha hecho.
 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.