Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2015/04/12 00:00

    Lo que deja el abrazo de Obama y Castro

    ¿Tendrá efectos sobre Colombia la reconciliación entre Estados Unidos y Cuba?

COMPARTIR

La trascendencia de la reconciliación Estados Unidos-Cuba, representada en el apretón de manos de este sábado entre los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, se puede ver al repasar su larga historia de enemistad, en el futuro que ambos países esperan y en el impacto que tendrá en el mundo, en general, y en Colombia, en particular. Hasta la reunión de Panamá, ambos países se mantuvieron inflexibles en sus posturas y las llevaron a un grado inquietante en la Crisis de los Misiles, sangrienta como la invasión a Bahía Cochinos y el inhumano bloqueo a la isla.

Muchos años atrás, también en Panamá, en 1956, se habían encontrado Fulgencio Batista y el presidente norteamericano Dwight Eisenhower cuando la isla era considerada apenas un exótico destino de diversión. Fidel Castro y los barbudos tomaron el poder el 1 de enero de 1959, año en el que él tuvo un cara a cara con el entonces vicepresidente Richard Nixon.

Después, Estados Unidos usó todo su poder para derrocar a Castro y su revolución socialista. Pasaron Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush (padre), Clinton, Bush (hijo), hasta llegar a Obama. Gabriel García Márquez contaba que uno de los grandes méritos de Fidel Castro para pasar a la historia fue el número de atentados y planes que logró evitar mientras se desempeñó como jefe de Estado de Cuba. Según él, más de 600 conspiraciones de las cuales salió indemne, desde provocarle un accidente aéreo hasta darle una pequeña dosis de veneno, pero suficiente para matar un caballo. Fidel sigue ahí, el sistema político impuesto por la revolución también.

Su hermano ahora dice que “admira” a Obama por ser un hombre “honesto”. En realidad hace política por otros medios, en los que el dialogo es esencial. “La Guerra Fría terminó hace tiempo -dijo Obama-. Estados Unidos mira al futuro”. En esta línea el mandatario norteamericano dio un paso adelante y a pesar de las enormes diferencias existentes con La Habana, logró avances difíciles de imaginar cuando hace cuatro meses se anunciara públicamente el inicio del deshielo.

Los resultados para su política son tan exitosos, que hoy Europa se despertó con la sensación de que en este cambio de actitud perdió protagonismo. “Obama ha llegado a Panamá con una política de hechos y ofertas muy difíciles de rebatir para quienes se han quedado instalados en una obsoleta retórica antiestadounidense. Washington ha sabido identificar las prioridades de Gobiernos y sociedades de amplias zonas del hemisferio, especialmente en materia energética y de seguridad ciudadana”, dice en su editorial de este domingo El País de Madrid. “Por primera vez desde hace años, este encuentro ha servido para mostrar el papel predominante de Estados Unidos en el hemisferio y además de una manera que, también por vez primera, no despierta un coro de protestas y advertencias en contra”, agrega el diario español.

Por la vía diplomática, de la concertación, de sentarse en la mesa con el otro, Estados Unidos obtiene los beneficios buscados. Gana respeto y, obvio, riqueza. Sus empresarios se frotan las manos al ver las utilidades que pueden obtener. De hecho, Netflix, el exitoso servicio de películas y series por internet, es la punta de lanza de un desembarco que ya empezó.

Los efectos que esta nueva realidad tendrían en Colombia están también sobre la mesa. Se trata de cambiar una confrontación de más de medio siglo en la que la alternativa militar fue insuficiente. La circunstancia de que Estados Unidos haya preguntado a Santos si cree que Cuba es un país que apoya a las organizaciones terroristas, y que este respondiera que ya no, que eso fue cosa del pasado y que ahora está jugada por una salida negociada, tendrá un efecto decisivo.

De hecho, el proceso de paz tiene La Habana como escenario escogido por las partes. El mandatario de una nación que sufrió una tragedia tan sangrienta y dolorosa como la nuestra, Otto Pérez Molina, de Guatemala, dijo este sábado que estaba seguro de que las negociaciones entre el Gobierno Santos y las FARC acabarán el “rescoldo de esa Guerra Fría” y que “con esto estaremos dando por terminada esa Guerra Fría en todo el hemisférico americano”. Obama invitó a todos los ciudadanos del continente a hacer esfuerzos para trabajar juntos a pesar de “las diferencias significativas”, pero sin quedarse “atrapados en la ideología, sino interesados en el progreso”.


*Director de Semana.com

Twitter: @armandoneira
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.