Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2001/07/30 00:00

Los trucos de Colombia

El problema de Colombia no es la raza, ni la cultura, ni la ausencia del Estado. Es el uso creativo de la inteligencia para no solucionarlo

Los trucos de Colombia

Despistada por el “caso Colombia”, una misión de Harvard nos visitó en estos días. Tras un cuidadoso análisis de la crisis y las recientes propuestas para superarla, el equipo de genios descartó las hipótesis trilladas: no es la raza, ni la cultura, ni la ausencia de Estado. Es el uso creativo de la inteligencia para no solucionar el problema. Aquí una lista de los métodos más ingeniosos que encontró la misión:

1. Encerrarse en callejones sin salida. En esto han consistido los “procesos de paz”, incluyendo por supuesto el actual. Y en eso consistirá la nueva etapa de diálogo sobre una tregua que no puede funcionar porque no se cumplen los supuestos de las treguas (sólo dos combatientes, unidad de mando y territorios demarcados).

2. Buscar el remedio donde no está. Por mucho que usted relea los 340 artículos de la Constitución, le aseguro que no encontrará eso de que el alza para salarios oficiales por debajo del promedio no puede ser inferior a la raíz cuadrada de la inflación —ni ninguna de las zarandajas que dice la Corte (esta Corte o la pasada Corte) cuando le da por legislar—.

3. Llamar rábano a las hojas. De todos modos la distensión iba a prorrogarse porque a ambas partes les interesaba: a Pastrana porque es lo único que ha hecho, a las Farc porque no pierden nada a cambio. Por eso el acuerdo de San Francisco de las Sombras es una prórroga incondicional que intenta parecer condicionada. Eso sí: el ramaje añadido será una fuente de más enredos bizantinos.

4. Preguntarle al que no toca. Es negociar la reforma laboral con los sindicatos. O el nombre del superintendente con los monopolios.

5. Confundir querer con poder. Es la estrategia unánime de los candidatos, los gremios y los editorialistas cuando exigen o anuncian condiciones severas para seguir hablando con la guerrilla. Claro que todos quisiéramos que la guerrilla no abusara. Mejor aún: que la guerrilla no existiera. Pero la cuestión es si tenemos la fuerza para imponer alguna condición, o si de veras ganaríamos algo con romper el diálogo.

6. Soluciones que suponen que el problema está arreglado. Es lo que pasa con las “refinanciaciones” del ISS y del Banco —antes Caja— Agrario. Con los proyectos para “limpiar la política” que pasan por el Congreso. Con la Constituyente de “los notables”, para adoptar los acuerdos previos sobre los 112 puntos de la agenda.

7. Inflar para autoinflarse. Es lo que hace el senador Vélez cuando denuncia el ruido electoral de una Constituyente que no será porque le faltan los 112 acuerdos —y que si fuera sería más importante que Vélez y que las elecciones—.

8. Estorbar en vez de arreglar. Justamente indignados por el asesinato de sus colegas, los congresistas declaran un “paro legislativo” que en nada perjudica a los asesinos. En cambio no legislan para hacer la paz o para hacer la guerra.

9. Abrir un hueco para tapar un hueco. Por ejemplo: 10 años de manejo de la deuda pública. O por ejemplo: para trancar la salida de divisas se dispara la tasa de interés, lo cual quiebra a los deudores, lo cual quiebra a los bancos, lo cual quiebra al fisco, lo cual quiebra al país, lo cual ahuyenta divisas, lo cual...

10. Afirmar que el remedio es el problema. Es poner a las víctimas de la Antonio Nariño a protestar contra el Ministro que por fin las defiende.

11. Saltarse la aritmética. Transmilenio se hizo para sustituir miles de buses y de taxis; pero Mockus, el matemático, se empeña en demostrar que ahora todos tendrán más pasajeros. La Ley 100 de Gaviria, el economista, cuadruplicaba la cobertura de salud pero no duplicaba los ingresos del sector; y ahora los “expertos” discuten a qué se debe la quiebra.

12. Matar el árbol y cultivar las ramas. La extradición es una imposición de Estados Unidos que por supuesto se brinca los principios del derecho; pero luego tratan de extraditar ciñéndose a esos mismos principios del derecho.

13. Salir con soluciones... que agravan el problema. La Ministra de Salud propone que empecemos a atender las enfermedades catastróficas (léase carísimas) de todos los colombianos. Y como el Estado no puede controlar los grupos armados, Alvaro Uribe propone que el Estado arme a otros dos millones de campesinos...

14. Poner de remedio al que hizo el daño. Será poner de presidente a Serpa.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.