Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/07/28 17:03

A rogar al Corazón de Jesús

Los objetos que conforman la iglesia del voto nacional configuran el voto por la paz y la consagración de Colombia a la protección del Sagrado Corazón de Jesús.

María Eugenia Martínez Delgado (*)

La labor emprendida para esta iglesia, no trató sólo de simples tareas de identificación, restauración y protección de objetos y edificios cuyo cometido buscaría convertir el conflictivo pasado en un presente artístico, desde donde contemplar la belleza del objeto retraído en su antigua solemnidad.

Hay algo más en cada objeto que su simple pasado, reposa en cada pasado un futuro que exige ser redimido. La suerte de la iglesia y la plaza de los Mártires se ligó, entonces, al porvenir de uno de los proyectos urbanos de borde del Plan de revitalización del centro tradicional de Bogotá.

Aunque el voto es patrimonio nacional, una Acción Popular obligó al Distrito Capital a la atención de la iglesia, de manera inmediata, en el año 2011. Cuando era apremiante actuar, el gobierno central exigió un Plan especial de manejo y protección –PEMP. Entre tanto avanzaba el estudio, los deterioros se profundizaron. En todo caso el PEMP, elaborado por la Universidad Nacional de Colombia, aportó los estudios histórico y de valoración arquitectónica, así como los levantamientos arquitectónicos y la calificación del bien cultural (registro planimétrico y detallado de deterioros).

Estas contribuciones permitieron agilizar el proyecto de restauración integral y consolidación estructural, contratado en el año 2013, a través de concurso público.  

El diagnóstico del proyecto de restauración evidenció desprendimientos en la fachada, las paredes y los cielos, posible colapso de esculturas externas y múltiples problemas estructurales e hidráulicos. La fachada se encontraba desplazada de su eje vertical (desplomada) en 60 centímetros. Todas estas dificultades ponían en peligro la vida de transeúntes y usuarios de la iglesia y conducían a la pérdida de los valores patrimoniales y objetos artísticos del recinto. El diagnóstico del grupo consultor fue confirmado por el experto y perito internacional Antonio José Mas Guindal.

Con rigurosos estudios de soporte, el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias  -FOPAE-, corroboró lo dicho antes y prescribió la intervención inmediata mediante diagnóstico técnico DI No. 7283 de 2014. El Instituto de Patrimonio Cultural procedió a la declaración de Urgencia Manifiesta en la Resolución No. 608 de 2014. Se adelantaron, así, obras hidráulicas y de desinfección del inmueble, tanto como protecciones con malla en cielos y paredes. Se desmontaron, además, las esculturas de fachada, cuyo peso -para cada una- se aproximaba a las dos toneladas, lo cual obligó a la instalación de andamios especiales y al trabajo especializado de restauradores de bienes muebles para el corte, desmonte por partes y fabricación de moldes de silicona.

Un juego de 198 planos constituía el muy complejo proyecto de restauración arquitectónica y consolidación estructural, al cual se adicionó el Plan de conservación preventiva para 600 bienes muebles. Después de largo trámite, el Ministerio de Cultura finalmente aprobó la propuesta para los bienes muebles en la Resolución No. 3061 del 21 de octubre de 2015, y el proyecto de restauración y consolidación en la Resolución No. 3612 del 17 de diciembre de 2015.

El gobierno Petro definió una gestión por etapas, dejó asegurado un presupuesto de 5,548 millones de pesos para la fase frontal de restauración, radicó planos para este ciclo ante la Curaduría Urbana No. 4 y dejó avanzada en un 90% la estructuración de la licitación de obra. Con una acción judicial a cuestas y una fachada ‘bailada’, esta licitación, aun con revisiones, bien pudo ser publicada a principios de febrero pasado; sin embargo, a las puertas de agosto, la página de contratación nacional no registra nuevas obras para el Voto Nacional. Y el Plan anual de adquisiciones 2016 de Patrimonio Cultural exhibe una disminución del presupuesto aprobado de 2,705 millones de pesos.

A rezarle al Corazón de Jesús para que el alcalde Peñalosa entienda que la recuperación de la iglesia puede ser uno de los componentes de la operación Bronx y la acción social que allí florece puede constituir nodo de paz.


*Exdirectora Patrimonio Bogotá.

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