Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2014/03/29 00:00

    Los que no son

    Este país tiene personas valiosas que no pueden ocupar cargos en la Justicia porque ni son abogadas de Victor Carranza, ni tienen patrocinadores a quienes les hayan hipotecado sus conciencias.

COMPARTIR

Ahora que el Consejo de Estado ha reparado una de las tantas arbitrariedades cometidas por el todopoderoso procurador Ordóñez y le ha devuelto al exalcalde Alonso Salazar sus derechos políticos, nos deberíamos hacer esta pregunta:  ¿Cómo es posible que una persona como Ordóñez, que se opone a la doctrina de los derechos humanos, que no reconoce el derecho de las 
minorías, que cree que la biblia está por encima de la ley, resultó ternado por dos altas cortes y elegido por el Senado (¡dos veces!) para ocupar durante ocho años un puesto cuya principal función es la de defender los derechos humanos? ¿Cómo es posible que hubiéramos elegido a un procurador que quemaba libros en su juventud y que no se arrepiente de haberlo hecho?  

No tengo una respuesta a esa distorsión tan monstruosa, pero sí es evidente que el hecho de que una persona tan contraria al espíritu de la Procuraduría hubiese llegado a ser procurador, demuestra que el sistema de elección por medio del cual se eligió a Ordóñez  no le está funcionando ni a la democracia ni a sus instituciones. Alonso no fue destituido por intervenir en política como bien lo acaba de demostrar la decisión del Consejo de Estado que tumbó el fallo del procurador y que dejó sin piso sus argumentos. Esa fue tan solo una excusa para castigar a Alonso por habérsele enfrentado en el terreno en el que se cree más infalible: en el de poner su credo por encima del Estado de Derecho. 

La desdicha de Salazar comenzó cuando decidió abrir una clínica para la mujer en Medellín en desarrollo de la sentencia de la Corte Constitucional, que permitía el aborto en tres casos específicos, propuesta que fue censurada por el procurador hasta el punto  que terminó cerrándosela, en lo que fue considerado una clara extralimitación de funciones. 

En realidad a Alonso le quitaron sus derechos políticos por pensar distinto y por haber querido desarrollar la sentencia de la Corte Constitucional. Sin embargo, ese mismo procurador que fue tan inflexible con Salazar por cuenta de su credo, no tuvo mayor conflicto con Dios a la hora de nombrar a parientes de magistrados que lo ternaron para su reelección, amén de los puesticos que les dio a los familiares de los congresistas que también lo reeligieron. 

La sobredimensión de los errores cometidos por Petro en la implementación del nuevo sistema de basuras y la exageración en el castigo que le impuso, hecho  que fue repudiado en las encuestas hasta por los ciudadanos que no votaron por Petro, demostró una vez más que el Ordóñez que quemaba libros de pornografía en su juventud, sigue tan activo como en sus años mozos, solo que esta vez sus métodos son algo más elaborados y sofisticados: por un lado utiliza los poderes sancionatorios de la Procuraduría para proteger a sus amigotes y copartidarios mientras manda a la hoguera a todos los  herejes que él mismo detecte.    

El sistema de elección de importantes funcionarios en los órganos de control no solamente ha fallado en el caso del procurador. También ha demostrado su ineficacia a la hora de elegir contralor, fiscal y magistrados de las altas cortes. A la suprema, por ejemplo,  llegó el abogado de Víctor Carranza. En la Corte Constitucional se eligió a Alberto Rojas, un cuestionado personaje sin mayor trayectoria, una especie de tinterillo que les prometió a los congresistas puestos a cambio de su voto. Y el próximo martes se espera elegir el nombre del nuevo magistrado que va a reemplazar a Nilson Pinilla y las cábalas dicen que va a ser el de la candidata del fiscal, Gloria Estella Ortiz, de quien me dicen que es una mujer preparada y valiosa. Lástima que llegue a la Corte con patrocinador y no como una candidata independiente. Según La Silla Vacía parece que ya se sabe también el nombre del nuevo contralor, que sería Egdardo Maya, cuya Procuraduría fue tan gris como su legado. ¿Por qué a un procurador tan mediocre ahora lo van a premiar con la Contraloría? Al paso que vamos voy a terminar por creer cierto el rumor que se escucha por los corrillos del Congreso y de las cortes, según el cual se está cocinando la candidatura del magistrado de la Corte Suprema  Leonidas Bustos, autor del orangután de la reforma a la Justicia, como próximo fiscal de la Nación. Bustos sepultó la parapolítica y en premio lo van a elegir para suceder a Montealegre. 

Este país tiene personas valiosas e idóneas que hoy no pueden entrar a ocupar cargos en la Justicia porque ni son abogadas de Victor Carranza, ni tienen patrocinadores a quienes les hayan hipotecado sus conciencias. Nombres como Rodrigo Uprimy, Carlos Medellín, Alejandro Linares, César Rodríguez, Marta Lucia Zamora, Yesid Ramírez, Catalina Botero, por mencionar tan solo unos, nunca podrán llegar a ser el de los magistrados en esas cortes que han sido capturadas por una “camarilla”, como bien lo ha denunciado el exmagistrado Hernando Yepes. Y sin esa “camarilla” un personaje como Ordóñez nunca hubiera podido llegar ni al Consejo de Estado.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.