Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2007/10/06 00:00

    Mensajes en vida

    Han pasado cuatro meses desde que se conoció la muerte de 11 diputados del Valle del Cauca en poder de las Farc. Caterina Heyck recuerda algunos de los dolorosos mensajes que le dijeron al país, antes de morir

COMPARTIR

En Colombia hay personas que van a cumplir 10 años de secuestro. Tristemente, la mayoría de los colombianos los tiene casi siempre en el olvido. A veces se les recuerda cuando el tema del acuerdo humanitario se vuelve protagonista. Por fortuna, las noticias sobre la intermediación de presidente Chávez y de la senadora Piedad Córdoba no sólo han renovado la vigencia de este drama, sino que han generado una saludable esperanza de vida y libertad para los secuestrados y sus familias. Sin embargo, el panorama no es del todo claro. Mientras por un lado el gobierno autoriza dicha facilitación, por el otro, manifiesta que no otorgará salvoconductos para que los voceros de la guerrilla puedan reunirse en Venezuela, el Ministro de Defensa afirma que en caso de localizarlos los capturarán o darán de baja, y el Ministro de Agricultura hace campaña en contra del despeje. Primero el Canciller anuncia, en el exterior, que el gobierno se abstendrá del rescate militar de los secuestrados, no se sabe si sólo de los que tienen doble u otra nacionalidad, y luego el Presidente lo regaña por dicha declaración. Mientras el gobierno trata de demostrar que, contrario a lo dicho por Piedad Córdoba, no es un palo en la rueda del acuerdo humanitario, y plantea la participación del Comisionado de Paz en el encuentro de las Farc con Chávez, al mismo tiempo el Presidente manifiesta que no permitirá el regreso de los extraditados ‘Simón Trinidad’ y ‘Sonia’ para no afectar la figura de la extradición y la inversión extranjera. Todo lo cual terminó en el aplazamiento del histórico y esperanzador encuentro.

Hace varios días los familiares de los diputados del Valle enterraron los restos de sus seres queridos y recibieron el informe de investigación de los forenses y expertos de la OEA, en relación con el número de balas que perforaron sus cuerpos, la trayectoria de éstas y demás detalles que sólo permitieron ver el color gris de la verdad. Todos responsabilizaron, obviamente, a las Farc, violadoras del Derecho Internacional Humanitario, pero no todos continuaron con su convicción de seguir apoyando el acuerdo humanitario. Es evidente que esta opción ya no tiene sentido para algunos, pero para los que quedan, para los que siguen vivos, el calvario continúa.

El 27 de junio pasado, un día antes de conocerse la noticia del asesinato de los diputados, inexplicablemente brincó a mis manos el último video de supervivencia de los diputados, de mayo de 2007, que Ángela Giraldo, hermana de uno de ellos y gestora de paz del Valle, me había enviado y estaba guardado en el cajón de mi escritorio. Buscaba algunos papeles cuando se hizo evidente. Al otro día entendí el porqué de ésta revelación, cómo quizás hoy día tenga otra explicación. Por esto comprendí que debía escoger unas frases, las que mi criterio o mi corazón me indicaron, aquellas que deben resonar y salvarse del olvido. Su análisis dependerá de cada quien. No están aquí los hermosos mensajes que todos dirigían a sus familiares, con nombres, detalles, consejos, poemas y declaraciones de amor, con las que demostraban que diariamente los escuchaban por radio y que estaban atentos a las noticias del acontecer familiar. Todos agradecieron, sinceramente, a Darío Arizmendi, Nelson Moreno, Erwin Royos, Luis Guillermo Troya, Juan Carlos Moreno y demás periodistas de RCN, Caracol, Todelar, Radio Super, la Red Sonora, las Voces del Secuestro, La Carrilera y demás emisoras que les permitieron, durante esos cinco años, tener un mínimo de contacto con el transcurrir de la vida de sus familias. Noticias que los oxigenaron impidiendo que –en vida– se pudrieran en la selva. Invaluable labor que, en un país como el nuestro, con el mayor índice de secuestros del mundo, se debería realizar en horarios diurnos, menos traumáticos, para comodidad de las víctimas y menor indiferencia de los demás.

Aquí están los mensajes “en vida” :


JUAN CARLOS NARVÁEZ (Ex presidente de la Asamblea)

- Un abrazo a Fernando Araújo, aunque no comparto sus opiniones, disfruto su libertad.
- Ni la humillación, ni las cadenas, ni el maltrato han sembrado en mí rencor y venganza.
- Al señor presidente Álvaro Uribe: quienes entendemos la política de seguridad democrática como el camino elegido por usted y por la inmensa mayoría del electorado colombiano, no entendemos por qué la soluciones negociadas si se utilizan frente a determinados actores armados ilegales y ni siquiera se consideran frente a otros.
- Quienes no compartimos los llamados despejes o desmilitarizaciones impunes simplemente le pedimos decretar a Pradera y Florida como zona de encuentro para el acuerdo humanitario con estas condiciones:
o Retiro provisional de la fuerza pública por 30 o 40 días
o Ingreso de la guerrilla, previa declaración de cese de hostilidades para el área y por el tiempo mencionados.
o Acompañamiento, verificación y garantía internacionales.
Todo lo demás sólo debe ser discutido en la mesa y no puede ser condición previa.
Una zona de encuentro no afectará, para nada, la política de seguridad democrática.
- Un acuerdo especial garantizaría plenamente nuestras vidas.
- La recurrente amenaza de rescate no sólo mortifica a nuestras familias, sino que resulta un sofisma que prolonga nuestro sufrimiento o quizá nos condena al albur de una fuga en medio de cualquier ofensiva militar o, peor aun, a una masacre lamentable como la de Urrao. Ya quisiéramos un rescate exitoso e inmediato, pero han transcurrido cinco o nueve años malogrados, incluso para esa opción, por lo que ya no se justifica, más aun existiendo procedimientos políticos y humanitarios para acordar nuestra liberación. ¿Por qué no, señor Presidente, si se trata de la vida de sus compatriotas?
- Fabi: Apoyo absolutamente todas las decisiones personales, familiares y políticas que tomes. (Dirigiéndose a su esposa, Fabiola Perdomo)


JAIRO HOYOS

No jueguen más con nuestro dolor de secuestrados, no politicen más el acuerdo humanitario, no dilaten más el acuerdo humanitario, no dividan más a los colombianos a favor o en contra, no nos conviertan en bandera de oposición al gobierno.
¿El gobierno será que quiere que nuestros cadáveres sean una solución adecuada a los intereses de la Seguridad Democrática?
Señores de las Farc: estudien la propuesta de los países facilitadores, sean más flexibles, propongan otras alternativas o sitios de encuentro humanitario. Siéntense a dialogar, demuestren que realmente quieren hacer el acuerdo humanitario.
Señores: nosotros somos de carne y hueso ¿o qué creen que somos?

NACIANCENO OROZCO

Señor Presidente Álvaro Uribe: le solicito de manera encarecida decretar la zona de encuentro humanitario en Pradera y Florida y así de una vez por todas nos daremos cuenta si es cierta la tan anunciada voluntad de las Farc de realizar el acuerdo humanitario.

RAMIRO ECHEVERRY

Al presidente Álvaro Uribe y a las Farc les pido hacer un gesto humanitario. Han transcurrido cinco años de nuestro secuestro, los militares llevan nueve y cada parte ha medido fuerzas sin ceder en sus pretensiones.

CARLOS ALBERTO BARRAGÁN

Al gobierno y a las Farc los felicito por no querer y dilatar el acuerdo humanitario, por seguir engañando a nuestros familiares y al país, por no importarles nuestras vidas y condenarnos al olvido.
Señor Presidente: usted será el único responsable frente a los resultados nefastos de un intento de rescate, ya que una bala sería mi libertad. En el año del derecho a la vida, no se niegue a utilizar los mecanismos políticos y humanitarios existentes para evitar una tragedia.
Invito al gobierno y a las Farc a dejar la soberbia y el orgullo y a realizar el acuerdo humanitario como única opción de vida y libertad. Un paso de tal naturaleza abrirá, sin duda, un nuevo y esperanzador horizonte para el futuro del país.

RUFINO VARELA

Ante esta cruel realidad del secuestro, el “yo” empieza a darle paso al “yo era”, aunque se conserva ese arraigado deseo de contar con vida.

FRANCISCO GIRALDO CADAVID

- La selva se ha convertido en mi hábitat.
- Trabajen unidos, no olviden que la unión hace la fuerza (Refiriéndose a las familias de los secuestrados).
- Al doctor Fernando Araújo: Nos alegró el reencuentro con los suyos. Así lo quiso Dios. Su coherencia y su buena memoria harán que desde su cargo sea el impulsor del acuerdo humanitario. Como usted mismo lo dijo en las pruebas de supervivencia de diciembre de 2005, “se necesita más voluntad de las partes”.


ALBERTO QUINTERO

- Doctor Álvaro Leyva: creo estar seguro de su valioso aporte al acuerdo humanitario. Por favor insista.

CARLOS ALBERTO CHARRY

Insisto en la urgente necesidad de movilizar la sociedad civil con el liderazgo de la Iglesia católica, en cabeza de Monseñor Castro, de las Iglesias Cristianas, de los medios de comunicación, de las organizaciones de Derechos Humanos, de las centrales obreras, de los sectores políticos y sociales y de todos los amigos del acuerdo humanitario, con el fin de impulsar el mandato ciudadano y establecer en los municipios de Pradera y Florida una zona de encuentro humanitario.

HÉCTOR FABIO ARIZMENDI

- Continúo creyendo que lo único que nos puede salvar es el amor y la solidaridad entre los hombres.

EDISON PÉREZ

- Al principio marcaba en un trozo de madera cada día de cautiverio, hoy el cautiverio marca en mi vida, lustros de agonía.

Curiosamente, año y medio atrás, en el video de supervivencia de enero de 2006, Edison Pérez y Juan Carlos Narváez solicitaron al gobierno y al pueblo venezolanos, como única alternativa de libertad, la condición de asilados políticos, y a la senadora Piedad Córdoba: “abanderar su denuncia”. Triste o curiosamente, también, el diputado Jairo Hoyos, en esa misma prueba de supervivencia, se dirigió al presidente Uribe en los siguientes términos:

“Presidente, le hablan los que van a morir en la selva”.

Sigifredo López, quien aún está vivo, en el último video hizo un llamado al secretariado de las Farc para que autorice la entrega del libro que escribió a su esposa. “Se llama ‘Cautividades’ y contiene 102 poemas y 11 cuentos que espero te gusten”, dijo… ¿Será posible anhelar, aunque sea, esta poética prueba de supervivencia?

No sé si estas frases clarifiquen el camino. En algún momento, quienes estamos convencidos de la causa del acuerdo humanitario, tras la zozobra por el asesinato de los diputados, dejamos de verle sentido. Pero volvimos a verlo… A los pocos días y antes de morir, el presidente López, en otra frase célebre, señaló que parecía que el gobierno estaba buscando una victoria en lugar de una solución. La solución sigue pendiente. Pero lo que más iluminó el camino fueron estos mensajes de Francisco Giraldo, que aparecen en dos videos anteriores, de enero y septiembre de 2006, en los cuales deja entrever cómo el dolor purificó su alma y lo convirtió, en medio de las cadenas y las armas, en un hombre libre, sabio y en paz:

“Hoy más que nunca he aprendido a perdonar a todos los que nos han hecho tanto daño. La paz tiene que empezar por nosotros mismos”.

“La libertad de un secuestrado es la libertad de parte de nosotros”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1851

PORTADA

El doloroso asesinato de 81 líderes (este año)

José Jair Cortés es el más reciente de casi un centenar de líderes asesinados este año sin que el Estado pudiera evitarlo.¿Cómo parar este desangre?