Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2007/11/17 00:00

Metro y pedazo

Los costos superiores a 100 millones de dólares por kilómetro, que han causado tanto susto en el pasado, no parecen ajustados a la realidad.

Metro y pedazo

El doctor Ramiro Márquez, gerente del Metro de Medellín, me pide que aclare que el Metrocable fue construido con aportes de la Alcaldía de Medellín (55 por ciento) y de la empresa Metro (45 por ciento). No tengo problema en hacerlo. Debo decir también, que eso sólo fue posible después de 2004, cuando el gobierno le cargó otros 1.600 millones de dólares de las deudas del metro, al presupuesto nacional. Es decir, el 60 por ciento que, por ley, debía pagar la región.

Las administraciones paisas vienen honrando más que cumplidamente esa obligación, gracias a un generoso plazo que algunos calculan en 60 años y otros en 80.

La carta da a entender que el mismo porcentaje de financiación (Medellín-Metro) operará para la construcción del Metroplus. Esa insinuación no se ajusta a la realidad. Un documento de Planeación Nacional establece que en el caso del Metroplus, la mayor parte la pagará la Nación. El costo estimado de estas obras de infraestructura -cuya importancia para Medellín y su área metropolitana nadie discute- es de 220.000 millones de pesos. De los cuales, los colombianos pagaremos 148.158 millones.

Explica el gerente que los sobrecostos del metro de Medellín se deben a malas decisiones del gobierno central de la época. Lo cual es verdad parcialmente. La parálisis de la obra durante el gobierno Barco resultó muy cara, como está dicho en la columna 'Metro a Metro'. Sin embargo, echa uno de menos en el mensaje del gerente alguna mención a los errores locales y a la enorme corrupción que marcó las etapas iniciales de la obra.

Todo esto, indiscutiblemente, implicó mayores costos. Por lo demás, hay pleitos multimillonarios sin resolver, que eventualmente podrían aumentar esos costos. El consorcio hispano-alemán tiene demandada a la empresa del Metro por 640 millones de dólares. Al mismo tiempo, el Metro tiene mandamientos de pago a su favor por 120 millones de dólares y una demanda contra el consorcio constructor por 525 millones de dólares.

Todo eso ilustra las grandes equivocaciones que se cometieron en la negociación, la contratación y la construcción del metro de Medellín. Lecciones aprendidas por el país que -como acertadamente señaló el alcalde Sergio Fajardo- no se pueden olvidar ahora que existe la posibilidad de estudiar la conveniencia de un metro para Bogotá.

Ramiro Márquez, el gerente del metro de Medellín, que puede ser el colombiano que más sabe hoy del tema, cree que Bogotá necesita uno.

Por cierto, los costos superiores a 100 millones de dólares por kilómetro que han causado tanto susto en el pasado, no parecen ajustados a la realidad.

Según las cifras de la empresa Metro, esos costos pueden ser sustancialmente menores hoy. El cálculo actualizado señala que un sistema de viaducto aéreo, como el de Medellín, cuesta entre 30 y 35 millones de dólares por kilómetro y puede subir a 40 ó 45, incluidos los coches. Si es un metro a nivel, puede costar entre 20 y 25 millones de dólares por kilómetro en infraestructura y 32 a 35 millones contando trenes y vagones. La alternativa más cara es la subterránea, que cuesta 50 millones por kilómetro y 60 si se incluyen los coches.

Sea cual sea la solución, una de estas o la mezcla de todas, el costo no llegará a 104 millones de dólares por kilómetro, como se ha venido diciendo.

Apoyar el metro no significa atacar a TransMilenio. Sólo reconocer su insuficiencia. TransMilenio hoy es lento, congestionado, incumplido y contamina. Por errores en su diseño inicial, el sistema ha terminado muchas veces subsidiando a particulares con cargo al bolsillo de contribuyentes y pasajeros.

El debate tampoco se debe convertir en una ocasión para reabrir los prejuicios regionalistas. Todos celebramos que el metro de Medellín funcione ahora de manera tan eficiente y les sirva a tantas personas.

Lo que sí digo y sostengo es que Bogotá, que tiene una población tres veces más grande que la de Medellín y paga más impuestos, merece que la Nación le dé una ayuda parecida a la que ha venido recibiendo nuestra querida capital antioqueña.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.