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Opinión

  • | 2018/01/06 22:15

    La coalición santista

    Mockus terminó justificando el famoso “me acabo de enterar” con el cual el presidente negó conocer los “recursos no registrados” por su campaña de 2010.

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Con la elección de Mockus como cabeza de lista al Senado por uno de los partidos de la Coalición Colombia, Fajardo se consolida como el candidato del santismo.

Siempre profesé respeto y admiración por el académico y político Antanas Mockus, quien con sus enseñanzas y testimonio de vida influyó positivamente en mí. Tristemente,

debo admitir que esa imagen se vino abajo después de leer la columna por él publicada en el periódico El Tiempo el 19 de marzo de 2017 (ver artículo http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/antanas-mockus/aprendamos-a-sentir-mas-culpa-y-mas-vergueenza-69104 ), a través de la cual se convirtió en la única voz que salió a defender a Juan Manuel Santos por los supuestos vínculos de su campaña presidencial de 2010 con el escándalo de Odebrecht.

Mockus terminó justificando el famoso “me acabo de enterar” con el cual el presidente negó tener conocimiento de los “recursos no registrados” por su campaña de 2010. Para el exalcalde fueron admisibles las “excusas” presentadas por Santos ante los colombianos, argumentando que “en sus declaraciones sobre Odebrecht, el señor presidente afirma que en su momento no supo del asunto, que ahora ya sabe y que ello lo indigna”. ¿Recuerdan el elefante de Samper?

Ya durante la campaña presidencial de 2014, a través de una entrevista publicada en la revista Semana el 5 de agosto de ese año (ver artículo http://www.semana.com/nacion/elecciones-2014/articulo/antanas-mockus-explica-porque-apoya-juan-manuel-santos/386395-3 ), Mockus había expresado su apoyo al presidente Santos “desde una independencia radical, extrema”, endosando plenamente los cuestionados acuerdos con las Farc. Este apoyo se vería reforzado por la campaña que lanzó por el Sí al plebiscito de octubre de 2016, en la cual se jugó todo por respaldar lo acordado en La Habana, sin embargo, quedaría una sombra de duda sobre la transparencia de su apoyo, cuando el gobierno confirmó haber pagado 480 millones a su fundación, Corpovisionarios, para supuestamente apoyar la cruzada por la paz.

Si Sergio Fajardo y la coalición que lidera hubiesen querido desmarcarse de Santos y de la continuidad de sus políticas, no habría aceptado como cabeza de lista al Senado por la Alianza Verde precisamente a Mockus, quien no ha ocultado su simpatía y respaldo por un gobierno cuestionado, nada menos que por el escándalo de Odebrecht. En este escenario resulta incoherente que tanto Claudia López como Jorge Robledo, quienes han promovido sonados debates por supuestos actos de corrupción del gobierno Santos, terminen ahora haciendo campaña junto a uno de sus mayores defensores.

La fórmula Fajardo-Mockus inevitablemente llevará a la Coalición Colombia a buscar una alianza con los sectores que quieren darles continuidad a las políticas santistas, especialmente en lo relacionado con los acuerdos con las Farc. Por ello, más temprano que tarde, Humberto de la Calle terminará aliándose con la campaña de la Coalición Colombia, usando al propio Mockus, quien le dio su total respaldo para la consulta liberal, como interlocutor con Fajardo para llevarlo a trabajar con el ala gavirista del Partido Liberal y los cerca de 15 senadores que probablemente dicho partido elegirá. No hay otro camino por el cual dicha coalición, que hoy solo cuenta con los 10 senadores que suman los verdes y el Polo, pueda ser relevante en el Congreso.

Germán Vargas Lleras definitivamente no será el guardián del santismo, pues solamente dará continuidad a las políticas del gobierno Santos que le convengan. Por ello está en la tarea de atraer sectores del Partido de la U y del Partido Conservador que ya no quieren al presidente, por su imposibilidad de seguirles suministrando mermelada.

Finalmente, habría que ver si la coalición de Petro y Clara López, apoyada por el expresidente Samper, quien autoproclamándose representante del continuismo santista no dudará en abrirle espacio político a la Farc, logra ganarle el pulso a Fajardo para atraer con más éxito a los sectores de la izquierda y la centroizquierda. Por lo que se ve en el horizonte político, por cuenta de la malquerencia nacional a Samper, Petro y Clara no tendrán posibilidades, razón por la cual terminarán plegándose a Fajardo. Así, todos los caminos de la Coalición Colombia conducen hacia una coalición santista. n

*Exviceministro de Justicia, decano de la Escuela de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Sergio Arboleda

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