Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2016/11/19 13:46

    Misión Justicia: ¿cómo creerles?

    Mientras hablan con cinismo de reformar la justicia, gobierno, congresistas y magistrados arman ternas amañadas y perpetúan malas prácticas. ¿Así cómo?

COMPARTIR

Esta semana quedaron oficialmente instaladas las mesas de trabajo que, bajo el nombre de ‘Misión Justicia’, se han dispuesto para analizar los pilares de una nueva reforma al aparato judicial. Difícil creer que esta vez todo será distinto. Han pasado apenas unos meses desde cuando el congreso debatía exactamente lo mismo y nada más algunos años desde cuando los mismos actores que ahora prometen cambio, engendraban la más abyecta de todas las reformas: la del 2012 que buscaba ampliarles privilegios y gabelas a magistrados y congresistas.

Todavía, fresca en la memoria, está la decisión de la Corte Constitucional de mantener vivo el pedazo más controvertido del Consejo Superior de la Judicatura –para que todo siguiera igual– y ahora para rematar el gobierno y las Farc pretenden reivindicar esa misma cuestionada judicatura dándole la potestad de resolver problemas de competencia entre la jurisdicción ordinaria y el Tribunal Especial para la paz.

La historia se repite y, como en toda repetición, las escenas parecen cada vez más trilladas y patéticas. Y es que mientras el gobierno, los congresistas y algunos magistrados de las altas cortes hablan de dientes para afuera de cambiar el estado de cosas de la justicia, el país ve con horror cómo se perpetúan las malas prácticas y se conforman las ternas para ocupar 5 sillas –¡la mayoría!– en la Corte Constitucional, al tiempo que se diseña con amiguismo el nuevo Consejo Disciplinario que tendrá nada menos que la tarea de revisar el comportamiento de abogados y jueces en el país.

Los protagonistas de esta historia lucen cada día más cínicos. Dicen que se van a auto reformar y mientras lo hacen, el Consejo de Estado le presenta al senado otra ‘terna de uno’ para la Corte Constitucional: el asesor del gobierno en La Habana Antonio José Lizarazo será magistrado sin mayores inconvenientes, a pesar de que compite con abogados mucho más competentes como el profesor Rodolfo Arango o Marta Paz que, lamentablemente, no tendrán igualdad de condiciones para dar la batalla. Por fuera quedó el nombre de Néstor Osuna, por ejemplo, todo para no dañarle el caminado a Lizarazo.

Entretanto, en la Corte Suprema de Justicia pueden estar pasando cosas peores y se anticipa el reencauche de exmagistrados o personajes de ingrata recordación que serán seleccionados en los próximos días también como nuevos miembros de la Corte Constitucional.

En un escenario diferente, el gobierno presentó varias ternas para ocupar el nuevo Consejo Disciplinario y, ¡oh sorpresa!, además de nombres de poca entidad intelectual, aparece el de la esposa del polémico exmagistrado Leonidas Bustos, que no pudo mantenerse en un cargo en la procuraduría porque perdió un concurso de méritos y que, entre otras perlas, se autoproclamaba “primera dama de la justicia” cuando su marido era presidente de la Corte Suprema. ¿Será ese el talante de jueces disciplinarios que espera el país?

Arranca mal, pues, este nuevo intento de reforma a la justicia con unos siniestros personajes que predican pero no aplican y que, ya lo han probado otras veces, no son capaces de cambiar. ¡Estamos llevados!

Twitter: @JoseMAcevedo

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.