Martes, 2 de septiembre de 2014

| 2013/07/17 00:00

No corra tanto señor procurador

por Uriel Ortiz Soto

No es entendible que la Procuraduría haya reunido en tan poco tiempo todos los acervos probatorios para correr pliego de cargos contra Petro.

No por madrugar demasiado, amanece más temprano. Cuando los actos administrativos, son precipitados, es decir, que no obedecen a los dictados de la conciencia popular y al querer de los gobernados, - que son en últimas, quienes padecen el rigor de dichas equivocaciones-, la administración pública sufre menoscabo y traumatismos, perdiéndose la confianza en los organismos de control, o entidad que los dicta.


La percepción que existe en la mayoría de bogotanos, es que Gustavo Petro Urrego, con su programa ‘Bogotá Humana’, está haciendo la tarea, aunque con algunas dificultades, propiciadas por grupos de la oposición, que están pendientes las veinticuatro horas del día de los pasos que dé como alcalde, para crearle mal ambiente.  


No es entendible bajo ningún punto de vista que la Procuraduría, en tan poco tiempo, haya reunido todos los acervos probatorios para correr pliego de cargos contra el alcalde, cuando bajo su responsabilidad existen cientos de expedientes de tal gravedad que involucran a altos funcionarios de la administración pública.


Me permito citar un solo caso concreto: con fecha de 26 de julio del 2012, la Procuraduría corrió pliego de cargos contra cinco exgerentes de los seguros sociales, sin que a la fecha y después de casi un año, exista pronunciamiento de fondo. 


Hoy gracias a esa permisividad, estas personas ocupan altos cargos en la administración pública o de elección popular. El caso está referenciado con el expediente No. IUS-2008-240629/IUC-2011-1239 - 417551 que involucra a Gilberto Quinche Toro, actual gerente de Positiva; Clara Iby González, actual procuradora delegada; Álvaro Vélez, vicepresidente de Positiva; Roger Carrillo Campo, concejal de Bogotá; y Silvia Elena Ramirez, actualmente liquidadora de los seguros sociales. Esperamos que el señor procurador dé una explicación  sobre este proceder y otros tantos casos que tienen muy incómoda a la opinión pública. 


Desde luego, que la decisión que tome el procurador Ordoñez sobre el caso Petro será respetable, aunque no la compartamos, pero de ser contraria a los dictados de conciencia, se avizoran vientos de conato popular producidos por los miles y miles de bogotanos que, si bien es cierto no aceptan el cien por ciento de su gestión, sí ven que se está cometiendo una injusticia con graves consecuencias hacia el futuro.  


La valoración popular que se tiene sobre los cargos que la Procuraduría General de la Nación hace contra el Alcalde de Bogotá Gustavo Petro por el caso de las basuras, que muy posiblemente podría terminar en sanción de suspensión o destitución, es que existe cierto tufillo político y de persecución para que Petro abandone la Alcaldía por el camino más corto.


Esto se debe a  que el proceso de revocatoria, de acuerdo al fallo proferido recientemente por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca que obliga a la Registraduría a proporcionar todos los medios necesarios para la revisión grafológica de las firmas presentadas por el Comité Promotor, todos los días parece enredarse más, con grandes probabilidades que dicho mecanismo de participación ciudadana no prosperará.


La asamblea de respaldo al alcalde Petro, realizada en la Plaza de Bolívar en días pasados, fue abrumadora. Sobre todo allí se vio la base popular que es la que más se está beneficiando con los programas sociales del actual Mandatario de los Capitalinos. Es desde todo punto de vista llamativo que, ad portas de producirse una decisión de la Procuraduría, buen número de bogotanos salgan a respaldar su gestión, y de paso yéndose en contra de lo que se prevé venir en caso de revocatoria o suspensión. 


Pero sería bueno preguntarle al señor Procurador cuál es la falta tan grave que ha cometido Petro como alcalde Mayor de los bogotanos. Si es por el caso de las basuras, es prácticamente un capítulo cerrado puesto que, tan pronto se presentaron los primeros clamores populares, se inició el proceso de corrección y actualmente, con algunas observaciones, el programa ‘Basura Cero’ se adelanta sin mayores traumatismos. 


¿Se alcanzará a dar cuenta el señor Procurador que una suspensión o destitución del actual alcalde Petro tendrá consecuencias desastrosas para la capital en los ámbitos político, social y económico?. Lo más seguro, es que el remedio resulte peor que la enfermedad. 


Soy de los que cree que entre Petro y su administración se ha levantado el gran muro de la infamia, construido precisamente por los carteles de la contratación del Distrito, donde hay intereses de todo orden que impiden que los avances de sus programas resalten a la opinión pública, y las graves denuncias que viene haciendo desde las épocas en que fue senador,  y actualmente como alcalde de los capitalinos, queden obnubiladas por una nueva elección popular y debate político.   


No es sano para una democracia que quien después de su militancia como guerrillero del M19 y al reintegrarse a la vida civil venga subiendo peldaños mediante el reconocimiento de elección popular, se le impida cumplir con una tarea que, aunque a muchos les duela, tiene innovación  de gran calado en varios sectores de la sociedad capitalina y de trascendencia para el país.  


urielos@telmex.net.co

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