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Opinión

  • | 2014/07/05 00:00

    Operación “Smartphone”

    Se ha hecho tan “normal” ser víctimas del hurto de celulares que hoy, el simple hecho de estar en la calle con un teléfono en la mano nos hace culpables por haber “dado el papayazo”.

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Al terminar de leer esta columna, ya se habrán hurtado en Bogotá tres teléfonos móviles. Se ha hecho tan “normal” ser víctimas del “raponeo”, del “batateo” (arrebatar el celular mientras se habla), del “cosquilleo” (sacar el teléfono del bolsillo), del “dummiseo” (la venta de un equipo de alta gama y le entregan la caja con un celular de juguete), o de cualquier otra nueva modalidad de hurto de celulares, que hoy, el simple hecho de estar en la calle con un teléfono en la mano nos hace culpables de ser víctimas por haber “dado el papayazo”.

“Antes agradezca que no lo mataron por robarle el celular...”, le dicen a uno tras contar que ha sido atracado por despojarlo del teléfono móvil. El hurto de dispositivos inteligentes se ha vuelto uno de los grandes detonantes de la inseguridad en el país. Cada día en Colombia son hurtados alrededor de 4.666 celulares, lo que indica que cada hora 194 dispositivos móviles son arrebatados, de acuerdo con cifras de la Unidad de Análisis y de la Fiscalía General de la Nación. Comparado con el año anterior, el robo de teléfonos aumentó de uno por minuto a tres por minuto en lo que va corrido del año.

Pese a los esfuerzos por parte del Gobierno, la Policía Nacional y la Fiscalía de disminuir el robo de equipos móviles mediante estrategias como acordar con otros países controlar el ingreso y la comercialización de celulares provenientes de Colombia, la creación de una base de datos con las compañías telefónicas para detectar equipos robados, el reciente software gratuito puesto a disposición de los ciudadanos en la página web de la Policía para recuperar los equipos robados y la persecución diaria de bandas delincuenciales dedicadas a esta actividad ilegal, que ya son más de 30 en Bogotá, pareciera que no logran su cometido de mitigar el delito más recurrente en la capital.

Tal vez dentro de toda esta “Operación Smartphone” hay componentes faltantes y otros oxidados que no permiten que el plan ideado marche con satisfacción. La problemática de la impunidad nunca dejará tranquila a una sociedad testigo de cada víctima cobrada. Si nueve de cada diez capturados por este delito quedan en libertad,debido a que son procesados por hurto simple, un crimen excarcelable, tras la ausencia de castigo, estos sujetos seguirán delinquiendo día tras día, llenando sus bolsillos con dinero ilícito sacrificando vidas humanas. Sólo en el 2013 la Policía Nacional capturó a 12.740 personas vinculadas con este hecho, de las cuales sólo hoy 1.275 siguen detenidas.

Otro gran componente ausente que no permite rodar el plan con resultados satisfactorios es que la sociedad no participa activamente; lamentamos y rechazamos los actos vandálicos, pero apoyamos el negocio tras la compra de celulares “baratos” por la vía ilegal estamos generando violencia. Quienes hemos sido víctimas de estos grupos delincuenciales en varias ocasiones, pero que jamás denunciamos formalmente ante las autoridades competentes, favorecemos a que estos ataques permanezcan impunes.

Aquellos que buscan su sustento diario mediante compra y venta de teléfonos piratas son cómplices del delito, colombianos que no se inmutan al saber que sólo en Bogotá, el hurto de celulares ya cobra el 38 % de las víctimas de robo callejero y los que poco o nada les preocupa que con la relevación de los contratos de permanencia con los operadores de telefonía móvil, ante todo pronóstico, se elevarán aún más las cifras de hurto de celulares, hacen parte de esta sociedad negligente que se queja pero que poco aporta a la lucha contra la actividad ilegal cada vez coge más fuerza.

Ninguna estrategia dará notables resultados sin un trabajo mancomunado entre los sujetos involucrados. Es ahora cuando realmente debemos poner en marcha la “Operación Smartphone”, una labor conjunta entre Gobierno, Fiscalía, Policía, empresas de tecnología, operadores de telefonía móvil y ciudadanos. A todos nos perjudica y todos tenemos una misión. #NoMásCelularesRobados

Twitter: @Silvia_parra
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