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Opinión

  • | 2017/04/11 21:21

    Democracia Sustancial

    Las elites concentran los poderes. Muchos acuerdos con las disidencias armadas. Procedimientos para garantizar la voluntad de los electores. Las fórmulas cambian la política no. Igualdad de oportunidades. El fracaso del Estado empresario. La estratificación de los servicios. Cambiar el comportamiento de las personas.

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Democracia Cerrada: Para los grupos alzados en armas, el sistema democrático colombiano es un sistema cerrado y excluyente, donde las elites políticas y económicas concentran los poderes; en síntesis, los mismos con las mismas, aunque cambie el discurso.

Con la firma del acuerdo con las FARC, se abriría el sistema a los disidentes, pues se otorgarán garantías y subsidios, de suerte que quienes se opusieron por más de 50 años mediante la fuerza, podrán organizar su propio partido, tener por derecho propio sus representantes en el Congreso, obtener financiación privilegiada, y por fin, un estatuto para hacer la oposición.

Si se repasa la historia, se encontrará que han sido muchos los acuerdos con las disidencias armadas y pobres los resultados. Pareciera, más bien, que estamos condenados a repetir la historia circular.

Democracia Procedimental: Otra visión indicaría que se trata de encontrar las fórmulas apropiadas para garantizar la voluntad de los electores. Primero, asumiendo los viejos de debates de quiénes tendrían derecho a votar, hombres y mujeres, mayores de cierta edad, extranjeros, etc. Segundo, a quiénes se podrían elegir y para cuáles cargos, estableciendo calidades, inhabilidades, incompatibilidades y otros requisitos. Tercero, cómo intervendrían esos necesarios intermediarios que son los partidos y movimientos políticos, hoy financiados por el Estado. Cuarto, cómo se organizarían las circunscripciones y los sistemas electorales, si deben ser uninominales o colegiadas, si de mayorías absolutas o relativas, si se eligen por cociente o por cifra repartidora, etc. Quinto, cómo se financiarían las campañas, por particulares, por el Estado, o por ambos.

En este campo la experiencia ha sido amplia, se han ensayado multitud de fórmulas, circunscripción nacional para Senado; mayoría absoluta para presidente y vicepresidente; reelección presidencial con los consiguientes desbalances en la estructura; elecciones de mitaca para Cámara, calendarios asincrónicos para entidades territoriales; inscripción de candidatos por firmas; revocatorias de mandato; perdidas de investidura.

El resultado francamente decepcionante. Las fórmulas cambian, la política no.

Democracia Sustancial: Otros dirían que se trata de la realización de un valor, en el sentido de lograr la igualdad de oportunidades y de acceso a los servicios públicos. No se trata sólo de la igualdad de oportunidades en la competencia por los cargos de poder, sino de la igualdad de oportunidades en la competencia por el bienestar social y el éxito económico. Entonces, se deben considerar el acceso a los servicios domiciliarios, a la familia, a la salud, a la educación, y a la libre competencia económica.

Tal vez este sea el campo de realizaciones más ambivalente. El fracaso del esquema del Estado empresario, aquejado por la corrupción, ha sido evidente; la educación pública, así como la prestación de servicios de salud, por entidades estatales, no satisface los estándares de calidad. Ante tales resultados, se abrieron las opciones neoliberales, los particulares, bajo la regulación estatal, podrían prestar tales servicios incentivados por el ánimo de lucro. Sin embargo, la burocracia estatal no disminuyó, y lo más dramático, los servicios se estratificaron. En Colombia incurre algo insólito: el Estado garantiza la seguridad en la vida, honra y bienes, pero quienes tienen capacidad económica contratan servicios de seguridad privada y de escoltas; el Estado garantiza los servicios de salud, pero quienes tienen capacidad económica contratan planes de medicina prepagada, que agiliza las citas y ofrece mejores servicios; el Estado garantiza los servicios de educación, pero quienes tienen mayor capacidad económica contratan desde guarderías particulares hasta las más exclusivas universidades privadas del mundo.

En un país donde la riqueza está altamente concentrada y donde la educación ofrece una alta movilidad social, las deficiencias públicas marcan profundas diferencias.

Finalmente, las democracias todas, están seriamente afectadas por la corrupción y maltrechas, pues las elites cooptan a los disidentes, los procedimientos permiten la trampa, y las oportunidades se ofrecen solo a quienes pueden pagarlas.

La conclusión consistiría en que se debe cambiar el comportamiento de las personas, más que las reglas de juego y las normas, que entendamos que el progreso personal depende del progreso social y que la clave está en lograr la democracia sustancial.

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