Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2006/11/11 00:00

    Pacho y Kate

    Hasta la saciedad se ha explicado desde hace decenios y desde todos los ángulos imaginables, que lo que mata a tiros no es la droga sino la prohibición de la droga

COMPARTIR

Da un poco de risa ver a Pacho Santos, vicepresidente de la República de Colombia, acusando exaltado a la modelo inglesa Kate Moss por los derramamientos de sangre que ocurren en Colombia. Porque es cierto que Kate Moss esnifa cocaína en las fiestas de allá, de su país: la hemos visto en las fotos de la prensa sensacionalista. Pero ¿no conoce Pacho Santos a nadie que haga otro tanto en las fiestas

de aquí, del país nuestro, aunque no lo publique nuestra prensa sensacionalista? Estoy seguro de que sí, de que conoce a alguien.

Porque se trata de algo que hace mucha gente, en muchas partes. Hace apenas un mes entramparon para un falso reportaje de televisión a los diputados del Congreso italiano. Fingiendo que los maquillaban para que no les brillara la calva en la pantalla, les hicieron una prueba con un líquido que revela la presencia de cocaína en la transpiración; y de cada diez, siete dieron positivo. Sí, mucha gente consume cocaína, aquí y en el extranjero: no es necesario que salgan en los periódicos fotos escandalosas de la modelo Kate Moss para descubrirlo. Basta con mirar las cifras. Basta con salir a la calle. Por eso da un poco de risa, y a la vez irrita bastante, ver cómo este gobierno decide gastarse unos cuantos millones de dólares en contratar con una empresa norteamericana de publicidad una campaña de anuncios que muestran cómo la culpa de que en Colombia haya narcoguerrilleros y narcoparamilitares la tienen los consumidores de cocaína en el extranjero.

Los publicitarios de la empresa en cuestión deben estar riéndose todavía, mientras esninfan la cocaína adquirida a los narcos colombianos con el dinero que les pagó por su campaña el gobierno colombiano. Pues parece como si Pacho Santos no supiera (aunque yo creo que sí sabe) que los publicitarios son, con los músicos, el gremio que más cocaína per cápita consume en el mundo. Las modelos -Kate Moss y sus compañeras- van como en sexto o séptimo lugar. No sé si se han hecho encuestas para saber en dónde quedan en esa lista los vicepresidentes, pero me atrevería a decir, así a ojo, que están bastante arriba: basta con ver en la televisión, por ejemplo, a Dick Cheney, el homólogo de Pacho en los Estados Unidos, que tiene la boca torcida de tanto estar jeteando. (Jetear se llama, por la similitud del gesto con el que hacen los caballos cuando tascan el freno, al tironeo involuntario y nervioso que acomete a los cocainómanos cuando, por cualquier razón -estar hablando en público, estar en misa, estar en un consejo de ministros- se ven acometidos por el síndrome de la abstinencia de su droga).

Hablo de vicepresidentes. También de muchos presidentes se han dicho muchas cosas. De George Bush sin ir más lejos. Pero nada de todo lo que se ha dicho me consta. Lo que sí sé es que responsabilizar a Kate Moss de la narcoviolencia colombiana es una imbecilidad.

Más que a las modelos, más que a los músicos, más que a los publicitarios, habría que señalar con el dedo a los vicepresidentes y a los presidentes de los Estados Unidos, como también a los de Colombia, y a los miembros del Congreso, ya sean los italianos de que hablé atrás, o los colombianos o los norteamericanos. Ellos son los culpables. Pero no en tanto que consumidores de las drogas que dicen no consumir. Sino en cuanto 'prohibidores' de esas drogas. Hasta la saciedad se ha explicado desde hace ya decenios, y desde todos los ángulos imaginables, que lo que mata a tiros no es la droga, sino la prohibición de la droga. La prohibición es el único motivo por el cual la droga es descomunalmente rentable y, a la vez, está en manos de mafias criminales porque no puede estarlo en las de comerciantes comunes y corrientes, normales y decentes, como los que venden papas o pan o, si se quiere, anuncios publicitarios pagados por los gobiernos contra el consumo de drogas prohibidas por los gobiernos.

Supongo que la modelo Kate Moss entablará una demanda contra el vicepresidente Pacho Santos por sus falsas acusaciones temerarias. Supongo que el juicio lo perderá Pacho. Pero supongo también que las costas y las indemnizaciones no las pagará él con el salario que le pagamos todos los colombianos, sino que las pagaremos todos los colombianos por cuenta de la Nación. Como nos sucede siempre con los contratos mal hechos, con las torturas probadas, con las desapariciones y las depredaciones y los asesinatos que hacen en nuestro nombre, y con nuestro dinero, nuestros frívolos gobernantes.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.