Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2003/12/15 00:00

Partitura escandalosa

En cuanto a su paso por El Espectador, insinúa que la reunión en la que se le ofreció la dirección ocurrió en Nueva York y no en Bogotá para mantenerlo a oscuras de las penurias económicas por las que atravesaba el matutino

Partitura escandalosa

Ameno, como siempre, y como excelente conversador anecdótico que es, Carlos Lleras de la Fuente se lanzó a escribir el segundo capítulo de su vida, bajo el título de Partitura indiscreta.

A continuación algunas de sus mejores "lleradas":

Su paso por la cátedra

El autor recuerda cuando fue profesor de la Universidad

de América. "¡Qué desastre fue aquello! Todos los estudiantes eran de extrema izquierda". Antes de renunciar les puso cero a todos, y recordó con nostalgia a su tío abuelo, que votó por la ventana del segundo piso de su colegio a un alumno por "irrespetuoso y analfabeta".

Choque de trenes

De sus primeros años de casado relata que se vio obligado, por las circunstancias económicas, a vivir en la mansarda de la casa de sus padres, donde con frecuencia surgían altercados entre su madre y su esposa. "¡Cielos, qué combinación, qué choque de locomotoras!"

Cómo se atajó el golpe

Según Lleras, el general Alberto Ruiz Novoa no pudo dar el golpe que planeaba, porque unos amigos estuvieron almorzando una vez en un restaurante en mesa vecina a la del general, y le escucharon decir que tomaría "medidas" si las circunstancias políticas no le eran favorables. Lleras salió corriendo a contarle el cuento al gobierno. Hoy concluye que esta historia de manteles " tuvo mucho que ver con la destitución de Ruiz Novoa".

Puyas a López

¿Qué opinará Alfonso López Michelsen de la versión de Lleras de que aquél "se lagarteó" la gobernación del Cesar? ¿O la de que López le debe la presidencia a Lleras Restrepo, al haberle abierto el camino nombrándolo ministro de Relaciones?

Vives, Fadul y Peñalosa

De Nacho Vives, "ese rufián samario", reflexiona: "¿Por qué Santa Marta, tierra tan hermosa, produce frutos podridos, y, peor aún, envenenados?".

Asegura que su padre fue un ingenuo al haberles creído a Enrique Peñalosa Camargo (sí, el padre del ex alcalde Peñalosa) y a Miguel Fadul, que habían cancelado su sociedad en una firma de consultores antes de haber asumido sus cargos en el Incora y en el IFI. Y que todas las noches, iniciado el famoso debate de Vives contra el gobierno Lleras, ¡Fadul y Peñalosa sacaban de las oficinas de la sociedad los libros de contabilidad!

Un asesinato frustrado

Relata Lleras que su padre dormía armado "para que no lo sacaran en pijama de su cama como a Belaúnde". Y que aunque era muy calmado, resolvió un día bajar al Capitolio "y pegarle un tiro al felón" de Nacho Vives. Lleras hijo relata que le sacó a buena hora las balas al revólver, a lo que su padre, al descubrirlo, gritó: "¡Si yo me presento en el Senado y le disparo a quemarropa a ese miserable, y el revólver hace 'clic', se cae el gobierno y yo quedo como un idiota!". A lo que Lleras comenta con cierta ingenuidad: "Eso era cierto, por supuesto, pero si hubiera matado a Vives también se habría caído el gobierno y él hubiera terminado en la cárcel".

Navarro desaparece archivos

¿Qué opinará Antonio Navarro de que en este libro se le acuse de haberse robado los archivos de 250 artículos de la Constituyente almacenados ya en un computador, porque no estaba satisfecho con su texto?

Un embajador 'sui generis'

De sus épocas en la embajada en Washington dice de Clinton: "En las ocasiones en que estuve con él siempre tuve la sensación de que estaba feliz de verme y se sentía a sus anchas conmigo.".

Al senador Helms lo califica de abominable e hipócrita politiquero. De su secretario de Estado, Robert Gelbard, destaca su personalidad malévola. Como embajador "se dio el lujo" de no asistir a su casa el Día de Acción de Gracias.

Al presidente de la compañía bananera 'Chiquita' "le boté (sobre el escritorio) un sobre de retratos y avancé hacia él con el ánimo de abofetearlo.".

¿Qué opinará Gabriel Silva, su antecesor, de la acusación de haberse robado los bancos de datos de la embajada?

La oportunidad que perdió el país

"Tuve dos oportunidades de ser elegido, (.) que se frustraron, para mal de Colombia", asegura. "No me equivoco al pensar que mi gobierno habría sido. enormemente mejor que el de Ernesto Samper o Andrés Pastrana, pero esta es una reflexión egocéntrica que no hago sino muy de vez en cuando".

La conspiración del Grupo

En cuanto a su paso por El Espectador, insinúa que la reunión en la que se le ofreció la dirección ocurrió en Nueva York y no en Bogotá para mantenerlo a oscuras de las penurias económicas por las que atravesaba el matutino. "Abundan los zoquetes sin imaginación que cuando han querido fastidiarme acuden al ridículo argumento de que yo quebré a El Espectador (¡) rumor malévolo en cuya difusión perfectamente podría haber participado el Grupo (Santo Domingo)". Su explicación de este desafortunado negocio se la achaca al interés del conglomerado económico de apoyar editorialmente a Serpa contra Pastrana. "¿Y yo quebré a El Espectador? ¡Bufones charlatanes!". Su salida de El Espectador la achaca a una conspiración en su contra, de la cual, asegura, fue cómplice el vicepresidente comercial del periódico.

Le salió más escandalosa que indiscreta la partitura al doctor Lleras.



ENTRETANTO. El ministro de Hacienda dijo que renunciaría si la reforma tributaria no sale. Pero la que va a salir no le gusta al Presidente. ¿Enredaditos?

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