Domingo, 22 de enero de 2017

| 2016/01/30 22:02

El Plan que salvó a Colombia

Se completan 25 años desde la aprobación del Plan Colombia. Gracias a este programa se logró doblegar a las FARC, llevarlas a la mesa de negociación por parte del actual gobierno y estar tan cerca de la anhelada paz

Eduardo Pizano Foto: Esteban Vega La-Rotta

Asediado por narcotraficantes y guerrilleros, a mediados de los años noventa, el país se encontraba al borde del colapso. Las Fuerzas Militares acumulaban más reveses, desprovistas de capacidad para enfrentar un enemigo cada vez más fuerte, financiado por recursos del narcotráfico y el secuestro. A lo anterior, se sumaba un gobierno debilitado por haber recibido recursos del Cartel de Cali para financiar su campaña electoral y una crisis económica en ciernes, que terminó socavando la economía, el empleo y la calidad de vida de todos los colombianos. Las relaciones entre Colombia y los Estados Unidos eran inexistentes, lo que impedía la cooperación militar. Existía un desaliento general en toda la población colombiana.


Ante este Estado fallido se encontró Andrés Pastrana al llegar a la Presidencia en 1998. Esta realidad llevó al nuevo gobierno a diseñar una estrategia para recuperar la institucionalidad y reconstruir el país. Elementos fundamentales del plan fueron la reestructuración y modernización de las Fuerzas Militares y de Policía, una decisión de confrontar el narcotráfico y sus distintos actores, y el desarrollo de un plan social para superar las inequidades del país. Para lograr lo anterior había que buscar el apoyo internacional, reconstruyendo las relaciones con los Estados Unidos, para así lograr su colaboración. Esta tarea se inició una vez conseguida la elección.  El gobierno trabajó en la preparación de un programa, que fue finalmente propuesto al gobierno americano en el mes de septiembre de 1999. El 11 de enero del año 2000, el presidente Bill Clinton presentó a consideración del Congreso de los Estados Unidos el proyecto que se denominaría el Plan Colombia.


El apoyo a esta iniciativa fue aprobado por ambos partidos políticos en el Congreso de los Estados Unidos, sobre la base de la existencia de una responsabilidad compartida en el flagelo del narcotráfico. El país debería continuar su tarea de erradicación de cultivos, ofreciendo un programa de desarrollo alternativo, y comprometiéndose con la extradición de las cabezas de las organizaciones de narcotraficantes y en una política de fortalecimiento de los derechos humanos. Por su lado, los Estados Unidos apoyaría la reestructuración y rearme de las Fuerzas Militares. Durante los años 2000 a 2008, los americanos aportaron UDS$ 4,086 millones de dólares, que se complementaron con un mayor gasto militar por parte de Colombia. El país pasó de aportar el 3,5% al 5,5% del PIB en gasto militar, al tiempo que el valor de este PIB, en el mismo período, se multiplicaba por cinco.


Esta nueva realidad presupuestal permitió a las Fuerzas Militares multiplicar el número de soldados profesionales, la cantidad de helicópteros y disponer de la más avanzada tecnología de inteligencia. A partir de este momento se rompió la ecuación de la guerra a favor del Estado colombiano. Alfredo Rangel, actual senador del Centro Democrático así lo reconoció: “…buena parte de los éxitos de la política de Seguridad Democrática se deben al fortalecimiento del Estado que realizó la Administración Pastrana. Las Fuerzas Militares dieron el más importante salto adelante en muchos años. Su modernización y reestructuración las pusieron en condiciones de contener la marcha de las FARC hacia la generalización de la guerra de movimientos, que parecía inatajable…”*


El general Fernando Tapias, quien fuera comandante de las Fuerzas Militares, escribió hace un par de años:
“A la Administración Pastrana se le critica por sus esfuerzos de paz y, en especial, por lo sucedido en la Zona de Distensión. Pero es claro e irrefutable que en paralelo a la búsqueda de la paz se logró recuperar la Fuerza Pública, profesionalizándola y dotándola de los instrumentos físicos y legales necesarios para la difícil batalla contra la guerrilla y el narcotráfico. El presidente Pastrana le entregó a su sucesor unas Fuerzas Militares y de Policía legítimas, fuertes, entrenadas y, lo más importante respetadas por los ciudadanos, quienes de nuevo creían en la capacidad y los esfuerzos de estas. Sin lo que se hizo en materia militar durante el mandato de Pastrana, nada de lo que el Gobierno Uribe adelantó hubiera sido posible.” **


Se completan 25 años desde la aprobación del Plan Colombia. Gracias a este programa se logró doblegar a las FARC, llevarlas a la mesa de negociación por parte del actual gobierno y estar tan cerca de la anhelada paz.

*http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1514099 

**Punto de Inflexión: decisiones que rescataron el futuro de Colombia, Editores Carlos Caballero Argáez y Diego Pizano Salazar, Universidad de los Andes, Bogotá, agosto de 2014.

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