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Opinión

  • | 2000/12/18 00:00

    Por fin habló Pastrana

    Pastrana teme que el país llegue absolutamente polarizado a las próximas elecciones presidenciales

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ABC: “Presidente: ¿A usted la situación de Colombia le permite dormir bien?”.

Andrés Pastrana: “Yo duermo en paz. Las pesadillas empiezan cuando me despierto”.

Así arranca la entrevista que el diario español ABC le hizo la semana pasada al Presidente de Colombia, que me pareció espectacular.

Lo cual es excepcional, tratándose de nuestro Presidente.

Pastrana, quien supuestamente reunía entre sus virtudes la de ser un gran comunicador, ha terminado siendo el peor comunicador que haya pasado por la Presidencia de Colombia. Muy rara vez concede una entrevista. Y cuando lo ha hecho, no ha impresionado por sus respuestas, no ha dicho algo que merezca mayor debate ni ha cambiado alguna idea de los colombianos sobre algún tema. Sus apariciones por televisión son cada vez más postizas y artificiales. El teleprompter se le ve en los ojos, y la mano ajena de algún ghost writer es cada día más evidente.

Es por eso una lástima que entrevistas como la concedida por el Presidente a ABC se hagan a medios extranjeros, porque reciben poca difusión en Colombia, pero básicamente porque la espontaneidad que podría imprimirle a las respuestas presidenciales una entrevista made in Colombia, de las que nunca habían faltado en otros gobiernos por complicada que fuera la situación nacional, podría darnos una idea aproximada de si debemos tener confianza en quien está a cargo de las riendas del país.

Aunque suene un poco exótico decirlo en estos momentos, la entrevista con ABC permite concluir que el Presidente tiene mucho más claro el tema del proceso de paz de lo que los colombianos, por razones más que obvias, estamos dispuestos a atribuirle. “En dos años se ha conseguido una mesa de negociación, lo cual no había sucedido en los últimos 40 años”, dice. Y añade: “Si se ha perdido confianza en el proceso ha sido por culpa de la gueriilla, y no del gobierno”. De ello es prueba el insólito congelamiento del proceso decretado unilateralmente por las Farc, a través de una carta en la que no piden nada a cambio de descongelarlo, lo que tiene al gobierno sumido en un delicado mutismo.

En seguida el Presidente destruye el mito que se ha construido alrededor de que Colombia se ‘vietnamizó’. “Ni ‘Tirofijo’ ni ‘Jojoy’ son Ho Chi–Minh. El Vietcong alcanzó un respaldo del 50 por ciento de la población alrededor de su proceso independentista, mientras que el respaldo a las Farc no pasa del 3 por ciento. Lo que hace que las Farc permanezcan como grupo insurgente son los recursos del narcotráfico”.

Pero quizá lo más importante de la entrevista con Pastrana es su confesión de que teme que el país llegue absolutamente polarizado a las próximas elecciones presidenciales. “Yo llegué con un mandato de paz. El peligro es que mi sucesor llegue con un mandato militarista”.

Hasta hace poco, quienes creían que la paz no tenía sino una salida militarista pertenecían a un sector minoritario de derecha. Pero hoy la verdad es una: Colombia se nos está ‘castañizando’, y lo irónico del caso es que la culpa la tiene la propia guerrilla. Cada día son más los colombianos que abandonan el camino de la paz negociada y se ubican ideológicamente en el de la bala. Y la mentalidad militarista no se ha tomado solamente a los ricos viejos y retrógados: por culpa de las pescas milagrosas, de las pipetas de gas, del daño a la infraestructura nacional en medio de tan aguda recesión y tan extendido desempleo la ha hecho extensible a la clase media y a los pobres, pero sobre todo entre adolescentes y jóvenes que al mirar hacia el futuro del país no ven sino la solución de la guerra total.

La pataleta de las Farc por cuenta de la visita del ministro Humberto de la Calle a Carlos Castaño no hace sino aumentar velozmente la ‘castañización’ del país. ¿O es que las Farc creen que congelar el proceso llenará de mala fama a Castaño o, por el contrario, le aumentará sus admiradores, que cada vez encuentran que el jefe de las autodefensas dice lo que tantos colombianos del montón quieren escuchar?

Pastrana tiene razón en estar preocupado con el tema de la polarización. Si las anteriores elecciones presidenciales las definió la polarización entre samperistas y antisamperistas, las próximas podría definirlas la polarización entre quienes creen que la salida de esta guerra es política y quienes creen que es militar.

Como dice Pastrana, todos los procesos de paz son pendulares. Y me temo que el péndulo pueda estar regresando, y de regreso esté bien avanzado, mientras las Farc se dan el lujo de pararse de la mesa de negociaciones y mandarnos a todos al carajo.
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