Sábado, 1 de noviembre de 2014

| 2013/07/13 00:00

¿Por qué el Catatumbo?

Aquí un breve planteamiento de la situación y el llamado al gobierno para que atine en su pronta mitigación.

Foto: .

Muchos son los problemas que afrontan diferentes regiones del país. Muchos han sido los paros que se han protagonizado en los últimos 3 años, pero muy pocos  han logrado determinar que pasa en el paro “campesino”, que más costos políticos le ha pasado al actual gobierno. No han valido las comisiones del más alto nivel para mitigar esas protestas que  no han sido ajenas a la intromisión maldita de las Farc, en una región que es víctima de las múltiples violaciones de los derechos humanos, por cuanto grupo armado pretende asentarse allí.

Aquí un breve planteamiento de la situación y el llamado al gobierno para que atine en su pronta mitigación, como también el posible “bombero” que podría apaciguar la crisis. No fueron los ministros, tampoco José Noé Ríos, mucho menos Angelino Garzón, ninguno pudo con tremendo lío,  fueron en vano, todos esos esfuerzos. 

Esa población es rica en diversidad biológica,  es un fuerte enclave fronterizo del parque nacional Catatumbo barí, área de reserva binacional con el parque del perijá en el estado Zulia. El subsuelo del Catatumbo posee  grandes reservas de petróleo, carbón y uranio, pero, cuenta también con extensiones de cultivos de coca que han alcanzado las 20 mil hectáreas. Esta última situación, llevó al estado a comenzar su plan de erradicación  de esas plantaciones ilegales, y es justo ahí, cuando empieza el caos en esa zona del País.

Hacia el 2006 el catatumbo presento los más altos índices de pobreza aun más que en el Vichada, sobre todo en municipios como Hacari, El Tarra y San Calixto, situación que el gobierno pasado, mitigó con grandes esfuerzos. Durante esa época, solo el 27% de la población en el Catatumbo tenía cobertura de agua potable, situación que el gobierno resolvió. Fueron muchas cosas las que quedaron pendientes y  que al parecer se fueron al garete; sumado a ello, la gran violencia generalizada contra la población indígena desde que comenzó la década de los 80,  cuando el ELN y el EPL  quisieron hacerse dueños absolutos de la región, sembrando violencia, terror y muerte.

Desde el año 2001 la Defensoría del pueblo emitió cerca de 12 informes de riesgo y 4 notas de seguimiento, alertando sobre la grave situación que soporta a diario,  la población del Catatumbo por cuenta de grupos armados. Recordemos todos los cuerpos que se exhumaron humanitariamente de personas asesinadas por los grupos terroristas, en la Gabarra y Tibú; la seguridad  es compleja, nadie viaja en vehículo en la noche especialmente en los municipios de Teorama, La Trinidad y Convención. Sumemos a esto, la extracción desbordada e incontrolada de la madera de la reserva forestal, la grave erosión que afecta a las provincias de Ocaña y Pamplona.

La seguridad como primer factor de crisis social, ambiental y estabilidad, la inseguridad que viven sus pobladores,  es sin duda alguna, más grave que hace 6 años. Por ser una zona estratégica fronteriza, es blanco del narcotráfico, uso de ruta obligada para el transporte de drogas, insumos básicos para su producción, tráfico de combustible de contrabando, y desde luego “teatro de operaciones” para la movilidad de los grupos armados, quienes cuentan con una gran movilidad en la frontera y bien querientes en el país vecino. Una de sus formas para presionar el chantaje y el boleteo es la voladura de oleoductos especialmente el Caño-Limón – Coveñas, sin importar el impacto social y ecológico que ello tiene, a eso sumado, las grandes pérdidas de las empresas que explotan el crudo, como también la inversión en defensa que debe hacerse para mitigar el daño.

El Catatumbo tiene cerca de 1.000 Kms2 en bloques de operación petrolera, tales como el Rio Zulia, Catatumbo – Leoncito, Tibu – Barco, Rio de Oro, Álamo, González Cerrito, y los cedros, ¿Las Farc quieren que el Catatumbo sea Reserva Campesina? , Las peticiones en la Habana, hablan que la solicitud del grupo armado es de 30.000 Hectáreas, es decir todo el departamento de Norte de Santander y un poco más, es decir su reserva campesina que tanto anhelan, estaría equiparada a la extensión territorial del Salvador o Eslovenia. La chispa que encendió todo ese desparpajo de peticiones y caos en el Catatumbo fue la erradicación de cultivos de coca, al parecer es la actividad que atrajo a muchos a la región como subsistencia itinerante de algunos y negocio de gran liga de otros.

Las características propias del catatumbo, como bosque húmedo, frontera internacional crean los escenarios para la utilización de múltiples rutas fluviales y terrestres que llevan no solo coca sino también sus precursores a Brasil, Perú y Venezuela, ¿Quién controla hoy la cuenca del rio catatumbo? ¿Quién controla hoy la serranía de los Motilones? Preguntas que podría contestar el gobierno Santos, el Presidente o bien su ministro de defensa; a juzgar por lo que vemos, ¡claramente eso no va a pasar!

Para focalizar un poco nuestra atención en el año 2002 según las Umatas la región tenía un poco mas de 30.000 hectáreas de coca, casi la totalidad del Catatumbo, solo la Gabarra se posicionó como la tercera región más productora de Coca, anteponiéndose desde luego los departamentos de Guaviare y Putumayo. ¿La realidad del 2002 regresó al Catatumbo? 

El problema parece que va más allá del negocio del narcotráfico que crea disputas internas de dominio territorial entre grupos armados ilegales, que desde luego permite con su poder económico crear caos y mensajes difusos a cientos de comunidades en realidad campesinas e indígenas, que tal vez no entienden el manejo interno de esa crisis, simplemente apoyan algo, motivados por su situación desesperados por la inseguridad, la pobreza y en otros casos presionados por los violentos.

El gobierno tiene el gran reto de mitigar esta grave perturbación en el Catatumbo con alguien que conozca la región, sus múltiples actores, sus problemas, sus demandas económicas, sociales, ecológicas; las perspectivas que necesita la región en materia de seguridad, en políticas de sustitución de cultivos sustentables y de largo aliento, el respeto por los derechos humanos y la mitigación de presiones indebidas a las comunidades por parte de los grupos armados. Si al gobierno se le ha dificultado estabilizar los graves acontecimientos en esa región estratégica del país, debería entonces, focalizar su mirada el gobierno en la más reciente declaración de notables miembros de la sociedad civil de Norte de Santander, tal vez en este selecto grupo, esté la “llave” para salir de la crisis. 

A  mi juicio la persona más acertada de este grupo para buscar salidas a la crisis es su cabeza Volmar Pérez Ortíz, el ex defensor del pueblo quien conoce y tiene clara la realidad de lo que allí sucede, señores del gobierno la suerte está echada.

Twitter: @GuilloRodrig

*Abogado, Gobierno, Seguridad y Desarrollo, Ex miembro Directorio Nacional Conservador.

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