Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/02/03 07:58

Del gueto al reto

Se debería convocar a militantes de izquierda cercanos a las FARC a gobernar ya, a compartir responsabilidades de gobierno bajo el liderazgo del presidente Santos.

Del gueto al reto Foto: Semana.com

La entrevista a Rodrigo Londoño, Timochenko, publicada en esta revista, denota lo sabido de todas las guerrillas en Colombia: tienen la decisión de que el poder lo ejerzan otros distintos a los de siempre. Que el país cambie de manos. Así de simple.


Una izquierda con vocación de poder que abandone la criticadera como dicen algunos y pase de la protesta a la propuesta y su ejecución. Es claro que debe hacerse superando los estándares de lo existente, no sólo combatiendo la corrupción sino también el clientelismo, siendo eficientes en la acción de gobierno.


En ese plano y en términos teóricos, las posibilidades de encontrarse entre distintos que ambicionamos una democracia fuerte es inmensa. Así se demostró 25 años atrás con el M19 en donde confluyeron sectores de la A a la Z. A pesar del edificante esfuerzo de los 90 para nadie es un secreto que la dirección principal del estado colombiano aún se agota en un mismo núcleo social, partidista y económico. Ello es parte de la camisa de fuerza que los “elegidos”, como los llamó López Michelsen, le han puesto a nuestra democracia y en parte explica las últimas décadas de lo inexplicable en Colombia.


Con la entrevista, Semana y Timochenko, le sacaron la piedra a unos mientras, con cara de sorpresa y en medio de una risa nerviosa otros dicen: es buena entrevista. Los que se enfurecen son los más asustados, como siempre les asusta la paz porque nos arrojará en brazos de lo no imaginado, nos pondrá en escenarios no vividos.


En la Colombia de hoy para las FARC el salto al vacío será no tener las armas, para parte de las élites abandonar la violencia como medio para mantenerse en el poder.


Las FARC y el Gobierno cumplirán los acuerdos con imperfecciones, pero vale la pena correr el riesgo y como nación dejarnos seducir por lo desconocido. ¿Qué significa eso? Por ejemplo, saludar: buenos días don Iván, ¿cómo le va Timochenko?, ¿qué hay Romaña, cómo está?, ¿qué hizo la boina?. Por lo pronto en La Habana a esas preguntas responden: muy bien general, refiriéndose a los generales Mora, Naranjo o Flórez, uno de sus perseguidores más fuertes antes de las conversaciones.


Los opositores al proceso están confundidos. No saben que hacer y por ello hay que tener cuidado pues cuando alguien no encuentra salidas tiende a la agresividad. Por ello deben redoblarse esfuerzos para que a ningún “movilizado político” de las FARC, (como dice Timochenko que se llamarán en adelante los guerrilleros), les pase nada. Sería una desgracia porque mostraría que lo de siempre se impone al futuro que ambicionamos muchos, incluidos aquellos muertos o asesinados que buscaron la paz como Augusto Ramírez, como Jesús “Chucho” Bejarano que deben andar con Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo, Jaime Pardo Leal , Gerardo Jiménez entre miles, decenas de miles mirando complacidos desde arriba todo lo que pasa acá abajo, como dicen las mamás.


Hasta aquí sueños de futuro pero ¿y los activistas políticos que acompañan la propuesta ideológica de las FARC y rechazan la guerra? Los encontramos en diversos sectores de la izquierda electoral y de movimientos y organizaciones sociales etc. Es el caso de Iván Cepeda en el Polo, líderes de la Marcha Patriótica o la misma Piedad Córdoba en su liberalismo radical. A estos, ¿por qué no convocarlos al gobierno?, ¿por qué no entregarles responsabilidades administrativas? Imagino que aceptarían pasar de la protesta a la propuesta. Se debería convocar a militantes de izquierda cercanos a las FARC a gobernar ya, a compartir responsabilidades de gobierno bajo el liderazgo del presidente Santos. Que ayuden a preparar el posconflicto que se viene. Por ejemplo, un líder reconocido de la Marcha Patriótica debería dirigir la Unidad de Víctimas, o la Agencia Colombiana de Reintegración. ¿No aceptan porque este es un gobierno de derecha? Equivocación. La transición lo será si es empujada desde distintos actores, de igual manera, una vez firmen el acuerdo, miembros de las FARC deberían ser convocados a gobernar. ¿Imaginan?. “…El ministro Joaquín Gómez se pronunció sobre la sequía en La Guajira….”


Salir de los guetos es la oportunidad que nos brinda el posacuerdo. Logrado esto, lo demás ira viniendo con todas sus incertidumbres pero sin sangre, ojalá.


ajimillan@gmail.com
@alvarojimenezmi

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