Opinión

  • | 2009/01/19 00:00

    Presidentico

    Que le atribuya a su juventud el hecho de no haber tenido tiempo de mezclarse con malas compañías es una imbecilidad, además de una falacia

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Existe una disposición constitucional, en mi opinión bastante absurda, que les prohíbe a los políticos hablar de política. Hubo un Procurador que se hizo famoso por haberle callado la boca con ella al entonces presidente Carlos Lleras. Pero como para este gobierno la Constitución y las leyes sólo existen para pasárselas por la faja, Uribito, es decir, el ministrico de Agricultura Andrés Felipe Arias, hizo la semana pasada unas declaraciones descaradamente políticas: sabe que no hay Procurador que lo sancione por eso.

Gloso a continuación las frases más llamativas de la entrevista del ministrico, publicada en El Tiempo por Andrés Gómez Osorio. Sobre Uribe:

"Al Presidente le tenemos que respetar su fuero, esperar a que (...) le diga a Colombia sí o no".

Identificar las ventoleras bipolares del presidente Uribe con el "fuero presidencial" es el rasgo que identifica y define a los uribistas. También se llama lambonería.

Sobre el uribismo:

"No puede quedar el uribismo en manos de un camaleón de la política o de la aristocracia. En el primer caso, ellos buscan el poder por ego o vanidad y saltan de gobierno en gobierno, de partido en partido".

Como el propio Uribe, por ejemplo, a lo largo de toda su trepadora carrera política: ni un día sin puesto público del gobierno de turno. Como todos los uribistas. Salvo, claro, aquellos que por razones de edad (Arias tiene 34 años) no han conocido de adultos sino gobiernos de Uribe.

"En el segundo caso, porque se perdería el contacto con el pueblo, que es la esencia de lo que el Presidente nos ha enseñado: el Estado comunitario".

¿Qué creerá Uribito que es el "contacto con el pueblo"? Su propio ministerio ha sido lo más lejano y opuesto a los intereses populares que sea posible imaginar: un ministerio al servicio de los grandes agroindustriales y dedicado a perseguir a los millones de campesinos rasos. A los desplazados por la violencia de los nuevos terratenientes narcoparamilitares les niega tierras, por pobres. A los que sobreviven en sus parcelas les prohíbe ordeñar vacas, por sucios, y criar gallinas para la subsistencia, porque para eso está la importación de alimentos ¿Acaso imagina que el "Estado comunitario" de que habla consiste en hacer para la televisión el inane reality show de los consejos comunales, y no sólo los sábados, como los hace Uribe, sino también "domingos, y lunes, martes, miércoles, jueves y viernes"? Pues esa es la más enjundiosa propuesta de gobierno que plantea en su entrevista.

Interrogado sobre sus aspiraciones presidenciales, dice:

"Le respondo en términos futbolísticos. Cómo decirle 'no' a un grupo de amigos y personas que invitan a jugar un torneo interesante y uno puede comandar un equipo ganador de gente joven y generar una transformación". (...). "No puedo ser más explícito. Puedo decir que no voy al Congreso y vamos a buscar la posibilidad de comandar ese equipo".

Se trata de una respuesta sinuosa, para "no meter(se) en un problema disciplinario": el ministrico ya es taimado y marrullero como el más curtido de los politiqueros. Y será tal vez "por ego o vanidad", pero el caso es que para referirse a sí mismo usa ya con soltura el plural mayestático, el "nosotros": curiosamente, la misma primera persona del plural de su denostado ex presidente Pastrana, en vez de la tercera del singular de su admirado presidente Uribe, que se refiere a sí mismo como "el Presidente".

Asegura Arias, en fin, que su ambición presidencial no es prematura:

"¿Por la juventud? Ese es el cuentico de toda la vida para que a nuestra generación la hayan marginado de decisiones importantes. La juventud es una ventaja grande (...) porque debido a ella tengo un pasado limpio de cualquier tipo de relación oscura".

Que un hombre que tiene 34 años y lleva cuatro a la cabeza de un ministerio diga que lo han marginado de decisiones importantes por ser joven sólo puede significar que no ha sabido tomarlas. ¿Qué estaba haciendo entonces en sus elevados cargos? (Sí, ya lo sé: poniéndose camisetas publicitarias para las fotografías). Y que le atribuya a su juventud el hecho de no haber tenido tiempo de mezclarse con malas compañías es una imbecilidad; además de una falacia, porque ¿no ha conocido entonces a los ministros uribistas acusados de cohecho o de falsedad, ni a los parlamentarios uribistas condenados por paramilitarismo, ni a los funcionarios uribistas -embajadores, directores del DAS- presos bajo sospecha de asesinato?

De acuerdo con la regla de oro que he expuesto muchas veces según la cual en Colombia todo presidente es peor que el anterior, creo que Uribito, con esa mezcla de lambonería y petulancia, de bobería y astucia, de demagogia y desprecio, está capacitado con creces para ser el peor presidente de nuestra historia. Peor que Uribe I y que Uribe II y III, y IV, y V y VI. Tendrá para entonces la misma edad que tenía Álvaro Uribe cuando llegó a la Presidencia por primera vez: ni siquiera habrá que cambiar las fotos en las oficinas públicas. Será como volver a empezar desde cero.

Será un presidentico.
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