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Opinión

  • | 2017/04/22 09:56

    Proceso de paz encaletado

    Si el director de la ONU no se pronuncia sobre el tema su credibilidad, como la del proceso de paz, terminará sepultada.

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Retomando mi artículo publicado hace ocho días en este mismo medio (Vea el artículo aquí), en el cual hice eco de las denuncias presentadas por gobernador del Estado venezolano de Amazonas, Liborio Guarulla, según las cuales habría 4.000 hombres de las FARC en su territorio, quisiera recomendar a los lectores la emisión del programa “La Noche” de NTN 24 del pasado martes 18 de abril, en el cual el propio gobernador Guarulla confirmó y reiteró, en vivo y en directo, sus graves revelaciones.(Vea el video aquí)

Sobre estas denuncias aún no se ha pronunciado el gobierno colombiano, ni las FARC, y lo más cuestionable, tampoco el Señor Jean Arnault, jefe de la Misión de Verificación de la ONU para el proceso de paz, quien se supone es el responsable de verificar el cumplimiento de lo acordado.

A este hecho, que bien puede considerarse como una gigantesca “caleta”, pues si hay 4.000 hombres de la FARC en Venezuela, también habrán 4.000 armas, hay que sumarle el sorprendente anuncio hecho por el propio ministro de defensa, Luis Carlos Villegas, quien el jueves 20 de abril le contó al país acerca del hallazgo de una “caleta” del Frente 48 de las Farc en Putumayo, que escondía 54 fusiles, 6 ametralladoras, 3 lanzagranadas, 100 kilos de pentonita, 200 minas antipersona y 3.600 detonadores. También se confirmó que ésta no era la primera caleta encontrada, pues hace dos semanas se ubicó otra cerca de Tumaco, con 600 granadas de mortero.

El mismo día, a través de su twitter, Timochenko respondió con socarronería al ministro de defensa diciendo que “hay 900” caletas más listas para la ONU las recoja, lo cual, a estas alturas de la implementación de los acuerdos, genera mucha preocupación pues denota la falta de claridad, no solo en la información que manejan gobierno y FARC como partes del acuerdo, sino la total falta de claridad y transparencia en la información que se le da a la opinión pública, por parte de quienes están encargados de la implementación de lo convenido.

Esta muy grave situación obliga a preguntarse si estamos frente a un incumplimiento a los acuerdos, y si a la fecha de hoy, dichas caletas ya habían debido ser entregadas.

En la página 273 del acuerdo de paz, hay un protocolo para la dejación de armas, en el cual se establece un cronograma que empieza a correr partir del llamado “día D”, es decir, el primero de diciembre de 2016. Según el protocolo, para el primero de marzo de este año, el 30% del total de las armas ya debió estar almacenado, para el primero de abril el 60% y dentro de ocho días, el primero de mayo, el 100%. Es decir, que si se cumplen los acuerdos, cosa que se ve muy difícil de realizar, dentro de ocho días las FARC deberán haber entregado la totalidad de sus armas.

De otra parte, el texto del acuerdo menciona que para el día D+10, es decir el 11 de diciembre de 2016, las FARC debió haber entregado las coordenadas de todas sus caletas (página 223), y en el mencionado protocolo dice que para el día D+60, es decir, el primero de febrero de 2017, se debió haber destruido “el armamento inestable guardado en depósitos (caletas) previamente geo-referenciados, bajo el cumplimiento de los protocolos de seguridad” (página 273)

En este contexto es claro que si dos meses después del último plazo que tenían las FARC para entregarlas, el Ministro de Defensa está descubriendo caletas a diestra y siniestra, estamos frente a un flagrante incumplimiento del acuerdo, y no solo eso, sino que, como lo denuncia el propio presidente Pastrana en su cuenta de Twitter, podríamos estar ante el primer caso en el cual sería la justicia ordinaria, y no la JEP, la encargada de investigar y juzgar a Timochenko y demás responsables del ocultamiento de las caletas, por haberse producido con posterioridad a la fecha límite para su entrega.

Sería muy importante que el mecanismo de verificación de la ONU, en cabeza de su director Jean Arnault, se pronuncie oficialmente sobre este asunto, pues si sigue “pasando de agache” con relación al caso de la supuesta presencia de 4.000 hombres de las FARC en territorio venezolano, y ahora guarda silencio sobre las caletas, su credibilidad, como la del proceso de paz, terminará encaletada.


*Ex Viceministro de Justicia. Decano Escuela de Política y Relaciones Internacionales, Universidad Sergio Arboleda.
@ceballosarevalo

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