Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2014/01/23 00:00

    ¿Publicidad o donación?

    La ciudad no recibió ninguna donación, la ciudad se vendió como vitrina publicitaria de manera burda y desproporcionada a cambio de unas cuantas luces navideñas.

COMPARTIR

Recientemente se anunció en Cartagena que  la empresa privada había donado 4.000 millones de pesos para la iluminación navideña de la ciudad. La iluminación se instaló rápidamente y contrario a otros años, fue bastante sobria y en general fue del agrado de los cartageneros y foráneos. 

Se concentró como siempre, en el centro histórico y en el sector turístico para engalanar la ciudad para recibir a los visitantes. Los demás barrios recibieron muy poco de esta iluminación que con tanto bombo se divulgó, a pesar de que se dijo que se regaría por toda la ciudad. 

Cuando se instalaron las luces parecía que realmente era un acto altruista de la empresa privada por la ciudad y que era una contribución desinteresada, pero poco a poco empezaron a aparecer los avisos publicitarios puestos sin cuidado y sin ningún recato en cualquier parte y de cualquier manera y tamaño, sin regulación alguna. Seguramente quienes aportaron más recibieron a cambio más avisos y contaminaron más que otros. 

No hubo lugar que no tuviera avisos de tamaños que no corresponden a un acto desinteresado. Realmente estas empresas estarían donando muy poco o nada si se investiga cuál hubiera el costo de una campaña publicitaria de esa magnitud en una ciudad que como Cartagena, es vitrina nacional e internacional por estar inundada de visitantes de todas partes.

No tendría nada de criticable que este hubiese sido el acuerdo: la empresa compra publicidad y en vez de pagar en dinero lo hace en especie. Lo que sí es criticable es que no se hayan puesto condiciones para respetar ciertos monumentos y lugares para la instalación de esta publicidad contaminante, que con contadas excepciones era realmente chocante y excesiva. Hay que poner condiciones a la hora de otorgar estas licencias y sobre todo, hay que decirles la verdad a los ciudadanos. La ciudad no recibió ninguna donación, la ciudad se vendió como vitrina publicitaria de manera burda y desproporcionada a cambio de unas cuantas luces navideñas. 

Hace ya varios años también se dijo que una marca de tarjeta de crédito había donado la señalización de las calles del centro histórico y se instalaron por toda ella una serie de avisos publicitarios con esta marca, que si se hubiesen cobrado como tales, seguramente hubieran superado el costo de los postes de la señalización que “donaron”. Con el paso de los años esa señalización se deterioró, seguramente porque estábamos tan agradecidos que no se puso ninguna condición para su mantenimiento. El Distrito tuvo después que sacar plata de sus arcas para retirar la tal donación debido al mal estado en el que se encontraban. 

Las carpas de la playa son otro ejemplo entre muchos.  El “donante” pone en ellas avisos publicitarios enormes contaminando el paisaje, con el pretexto de que están donando amueblamiento urbano. 

Es hora de que tengamos algo de dignidad para exigir y no dejarnos meter los dedos en la boca creyendo en unas donaciones que realmente no son tales. Cartagena no se puede seguir vendiendo al mejor postor y de cualquier manera. 

iliana.restrepo@gmail.com
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.