Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2003/06/09 00:00

¿Quién lo creyera? se rajaron los intocables

El senador Camilo Sánchez, escribe sobre el hecho ocurrido hace varios días cuando el Congreso devolvió el informe que anualmente pasa el Banco de la República y que nunca había sido rechazado.

¿Quién lo creyera? se rajaron los intocables

A partir de la Constitución Política de 1991, artículo 371, quedó claramente establecida la independencia de la que goza el Banco de la República, es decir, cuenta con plena autonomía para tomar las decisiones en los temas de su competencia. Seguidamente y en armonía con el sistema democrático que nos rige, el Constituyente ordena a la Banca Central ".. rendir un informe sobre la ejecución de las políticas a su cargo y sobre los demás asuntos que ellos soliciten". Aclaro que el control político nunca ha afectado su independencia, pero sí se está convirtiendo en una cortapisa para evitar excesos y despilfarros.

Desde el año 92 vienen presentándose cada seis meses los informes de la Junta del Banco, más como un formalismo legal o recuento histórico de los acontecimientos económicos del país, que como documento serio de objetivos, pautas y directrices de la política monetaria, cambiaria y crediticia. Estoy diciendo que el modelo económico del país no ha tenido la evaluación ni la discusión que éste se merece, más aún cuando el Presidente Uribe al posesionarse dijo que era necesario hacer el cambio de la cartilla económica.

Los miembros de la Comisión Tercera del Senado hemos marcado un gran precedente. Tras una larga discusión de dos sesiones de debate, y luego de escuchar los pobrísimos argumentos del Gerente General de la Junta y del Señor Ministro de Hacienda, concluimos que sería un exabrupto aprobar el informe del Banco, por tal motivo solicitamos su reelaboración.

Los principales motivos que acompañaron la reprobación del informe son los siguientes: INCONSISTENCIA EN LAS CIFRAS MACROECONÓMICAS: no tiene sentido que el Banco de la República avale el Plan de Desarrollo y luego sus proyecciones y cifras macroeconómicas consignadas en el informe sean otras distintas a las presentadas por el Gobierno, ejemplo de esto es el índice de inflación en el Plan de Desarrollo era del 5%, mientras la cifra presentada por el Banco es del 5.5.% , y lo peor las dos desfasadas con la realidad. El Ministro de Hacienda proyecta un crecimiento económico esperado del 2.5% mientras que en el informe del Banco confirma que debe ser éste inferior al 4%, no habrá reactivación económica ni generación de empleo. Sin sonrojarse avalaron que el tipo de cambio que tendremos el 31 de diciembre del 2003 será de 2.770 pesos cuando hoy está en 2.855 pesos. EMPLEO: El mayor flagelo que afecta al país, el desempleo, es analizado profundamente en no más de veinte renglones, a lo que el doctor Urrutia responde que la Junta acata y comparte la sentencia C-481, donde la Corte Constitucional les ordena que sus funciones no deben centrarse en el tema inflacionario sino que deben tener siempre en cuenta el tema del empleo. ¿Cómo decir que cumplen, cuando Colombia padece una diferencia abismal entre inflación y desempleo? Según cifras del Dane éste es del 17% contra una inflación del 6%, este índice de desempleo no incluye los emigrantes o los que ya no buscan empleo por desesperanza. Esta realidad no mereció un análisis profundo. INFLACIÓN: uno de los objetivos de la Junta del Banco es que al finalizar el año vamos a tener una inflación del 5.5%, pero resulta curioso que no hemos terminado el primer semestre y ya nos situamos en su proyección. Se pronostica a que terminaremos con un 8%, la pequeña diferencia entre lo real y lo pronosticado será del 60%, peor error aún siendo la función en la que dicen centrar su actividad estos sabios. POLÍTICA CAMBIARIA: no hay timón que valga en los temas de devaluación y revaluación del peso colombiano. El año pasado sufrimos una devaluación del 25% y en pocos meses se mete el freno de mano para pasar a un proceso revaluador sin importar las consecuencias en el sector real, me pregunto ¿será que una política cambiaria semejante a una montaña rusa no espanta la inversión e incentiva la especulación? Según datos del hoy Contralor General ese 25% de devaluación le costó al país 13 billones de pesos en forma neta en endeudamiento ¿Por qué permitieron esto? En el informe no mencionan si se aprovechó dicha revaluación de la moneda para recomprar o pagar deuda. POLÍTICA MONETARIA: Esta política es manejada por parte del Banco a través de las tasas de interés y del circulante; estos dos elementos están siendo utilizados en contra de la reactivación económica. Hoy el Banco permite la especulación, y sus políticas de choque llegan de manera tardía. En relación con las tasas de interés el Banco insistió en aumentarlas el 1%, mientras el Gobierno sugirió en repetidas ocasiones que no se aumentaran, para no desestimular las inversiones. Nuevamente otro golpe a la generación de empleo. ¿Será que los miembros del Banco entienden este comportamiento como coordinación con el ejecutivo, como lo exige la Constitución? RESERVAS INTERNACIONALES Y MANEJO DE LA DEUDA: el F.M.I. solicitó se incrementarán las reservas internacionales como garantía para tener tranquilidad y seguir prestándonos; de esta forma tenemos nada menos que 10.840 millones de dólares en reservas. Es una prueba más de la autonomía de la Banca Central. No siendo suficiente tener las reservas más altas proporcionalmente a nuestra deuda y comparadas con la de nuestros vecinos (Ecuador, Venezuela, Perú, Argentina, etc.), requerimos que el Banco nos explique ¿por qué están invertidas a menos del 1.8% cuando en el mejor de los casos pagamos nuestras deudas por encima del 14%? Qué contradictorio que para solucionar el principal problema que es el exceso de nuestra deuda la solución que avalan los señores del Banco de la República sea permitir endeudarnos más, con lo cual lo único que hacemos es retrasar el desenlace funesto para nuestra economía y no buscan soluciones de fondo como el cambio del portafolio, pedir su reestructuración de manera regional como lo propuso el ex presidente López o la utilización de parte de las reservas excesivas para la recompra de deuda costosa. UTILIDADES DEL BANCO: al preguntarle al doctor Urrutia durante el debate ¿por qué se calcularon las utilidades del Banco para el año 2002 en menos de 700.000 millones de pesos para finalmente obtener dos billones 80.000 millones de pesos de utilidad?, el Señor Gerente General nos responde que la Banca tiene un manejo muy conservador de sus perspectivas. ¿Ser conservador en las ganancias lleva a tener más del 190% de error? Por estas desatinadas proyecciones no se incorporaron en la Ley de Presupuesto ni en el Plan de Desarrollo un billón cuatrocientos mil millones de pesos, debido a esto la reforma tributaria fue endurecida mucho más. REMESAS Y DIVISAS: al respecto no existe una efectiva reglamentación para el control de entrada y salidas de divisas, por concepto de remesas están entrando al país el doble de divisas que llegaban por la exportación de café. Falta de rigor en la política de su manejo. El Banco no ha intervenido ni menciona correctivos sobre este tema que hoy es el segundo renglón de exportaciones con más de 2.500 millones de dólares al año; extrañamente su control sigue siendo discrecional. MANEJO ADMINISTRATIVO EN EL INTERIOR DEL BANCO DE LA REPUBLICA: el siguiente dato es representativo de la magnitud del problema, el Banco de la República tiene como presupuesto anual la suma de 756.000 millones de pesos para su funcionamiento y el presupuesto de inversión para los próximos cuatro años del Ministerio de Agricultura es de 856.000 millones de pesos para efectuar la política agropecuaria del país. Ahora bien, el dinero asignado a las dos entidades es parte del erario público y como tal deberían regirse por los mismos controles y reglamentaciones. Pero no, mientras la contratación del Ministerio de Agricultura está reglamentada por la Ley 80 de 1993, como todas las entidades estatales, el Banco de la República se rige por el régimen de derecho privado, ¿otra vez para proteger su autonomía? Me pregunto ¿qué tiene que ver la independencia para decidir los temas macroeconómicos del país con la administración del dinero público al contratar a dedo el Banco? Estamos frente a un abuso de poder, hemos encontrado que en el informe no se explica cómo se gastan más de 290 mil millones en funcionamiento, ¿por qué tienen los funcionarios un pacto colectivo totalmente desfasado del resto de los colombianos, con perlitas como tener cinco sueldos al año en primas, salario mínimo superior al resto de nacionales en cien mil pesos y todo tipo de subsidios: alimentación, educación, transporte, vivienda y hasta club privado? Y estos señores no mencionan un renglón sobre este manejo y despilfarro administrativo en el informe.

Para dar respuesta a estos interrogantes y muchos más, fue rechazado el informe del Banco, que por su simpleza representa un irrespeto para los colombianos. Esperemos que el siguiente informe deje de ser producto de los historiadores de la economía y pase a ser un análisis detallado, sin avalar cifras macroeconómicas completamente desfasadas del Plan de Desarrollo y mucho más completo, con proyecciones serias y objetivos sensatos para que sea posible el control político sobre su gestión.

*Senador de la República y Codirector Partido Liberal Colombiano

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