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Opinión

  • | 2006/02/03 00:00

    Relaciones perras

    El amo de Esteban está aterrado de que el ex ministro Londoño cumpla su palabra y mate a su perro, y de paso a él mismo en una descachada

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Las mascotas de los famosos in-dudablemente se roban buena parte de la pantalla. Y entre los más pantalleros desde que existe la CNN están las de los presidentes de Estados Unidos, en su mayoría perros, que descienden del Air Force One arrullados en brazos de su amo como si fueran el tesoro mejor guardado del imperio.

A veces hasta son los primeros en descender del avión presidencial.

Pero convertir a los perros en personajes de la política no es invento de los gringos. Velázquez siempre tuvo presentes a los del Palacio Real en sus retratos de Las Meninas, aunque sus nombres murieron en el anonimato.

En cambio, las mascotas de la Casa Blanca son tan famosas como sus amos. Me acuerdo especialmente de 'Socks', el gato blanco y negro de Clinton, quien tuvo que nombrar asesores que respondieran por escrito las cartas de sus admiradores, relatando toda suerte de anécdotas del gato, y sellándolas con una huella de su garra. El demócrata 'Socks' fue reemplazado por el republicano 'Spot', ilustre Spaniel nacida en la Casa Blanca, hija de la perra del primer Bush. Cuando 'Spot' murió, hace un año, todos los periódicos de Washington publicaron su obituario.

'Spot' fue reemplazada por 'Barney', un Terrier que tiene su propia página web con un video de casi nueve minutos de duración, en el que la mascota de los Bush recorre la Casa Blanca, sus jardines, y mantiene 'diálogos' con los principales asesores del primer mandatario. Les puede parecer vergonzoso, pero por 'Barney Cam' desfilaron el año pasado 24 millones de visitantes en la página Web de la Casa Blanca.

Aquí en Colombia fue famosa por haberse convertido en la consentida del caricaturista Osuna la perrita 'Lara', una Dálmata que se sentaba al lado del sillón del presidente López Michelsen mientras este fumaba pipa y gobernaba.

Sabemos que el presidente Uribe no es amante de los perros o de los gatos, sino de los caballos. Su consentido es el brioso Crispón, pero por razones obvias no lo puede transportar en el avión presidencial, ni bajarlo en brazos como hace Bush con 'Barney'.

En materia de perros célebres, y por cuenta de la telenovela Los Reyes está de moda la insípida 'Violet'. "La niña", como le dicen sus amos, parece disecada, no oye, ni ve, ni entiende pero es una perra de cuna a quienes sus amos preferirían relacionar con un perro de alcurnia en lugar de con el lobazo de 'Tarzán' que se la pasa acosándola.

En los últimos 15 días saltó al estrellato 'Zucarita', una French Poodle de propiedad del fiscal general, Mario Iguarán. Según lo cuenta Cromos, mira con ella televisión, le pone galletitas en la mesa de noche y posa abrazado a ella con la mirada en lontananza. Se nota que la adora.

Pero sin duda toda la atención del momento se la están robando dos perros que casi tienen armada una guerra civil entre vecinos de un edificio al norte de Bogotá.

Se trata de 'Pacho', el Labrador del ex ministro Fernando Londoño, a quien su amo describe como un can "educado para ser manso", y Esteban, un Golden Retriever de propiedad de un señor Gutiérrez, al que el ex ministo acusa de ser un "perro furioso, matrero y sanguinario que debería ser extraditado".

Al parecer, Esteban se le lanzó a Londoño cuando paseaba a 'Pacho' por la calle. Y el ex ministro, que mantiene un arma debidamente certificada, le apuntó al can con el ánimo de finiquitarlo. En últimas no lo hizo, pero ante la próxima eventualidad, el amo de Esteban, según La W, le compró un chaleco antibalas que le costó 500 dólares.

Los vecinos del edificio no saben qué hacer. Temen que se produzca una inminente balacera, ya que Esteban ya había mordido otra vez a una señora que paseaba pacíficamente a un perrito de nombre 'Hofman' (como Dustin Hofman, el actor) y a quien tuvieron que hacerle una cirugía plástica para borrar los vestigios del mordisco de Esteban.

Tanta zozobra ha hecho que los vecinos piensen en llamar al consejero presidencial Luis Carlos Restrepo para que les eche una manita. Todos saben que cuando el ministro Londoño advierte que la próxima vez, como dicen en su tierra, le va a "madrugar" a Esteban, es porque está dispuesto a hacerlo. El amo de Esteban está aterrado de que el ex ministro cumpla su palabra y mate a su perro, y de paso a él mismo en una descachada.

De milagro que al momento del incidente que ha ocasionado esta fenomenal gresca Londoño caminaba solo con 'Pacho', sin la compañía de su media docena de escoltas, porque ahí sí que la situación se habría puesto más difícil. Si Esteban se hubiera atrevido a morder a Londoño, quién sabe cómo habrían interpretado sus guardaespaldas la responsabilidad de proteger al ex ministro.

Yo opino que Restrepo debería abrir un Ralito para Pacho y para Esteban, y de paso para Zucarita, que podría resultar una excelente influencia para Esteban.

Pedirle a Londoño que se desarme, como los paras, al señor Gutiérrez que compre un bozal en bien del condominio y al Fiscal preguntarle de dónde sacó un nombre tan apropiado para su perrita, porque Zucarita, definitivamente, es incapaz de lanzar un mordisco a donde no debe.

Zucarita nos ha robado el corazón.

ENTRETANTO? Con su nueva propuesta noticiosa, Yamid Amat ha demostrado definitivamente que está en constante renovación. ¿No es un berraco?
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