Opinión

  • | 2005/05/29 00:00

    Señal de Sangre

    Alirio Calderón analiza el significado político del asesinato de cinco diputados en el Caquetá.

COMPARTIR

El asesinato de los concejales del municipio de Puerto Rico, Caquetá, es una señal inequívoca de la nueva manera en que empezarán a operar las FARC respecto de la clase política y dirigente de la Nación.

El Caquetá y el municipio de Puerto Rico, específicamente, ha sido el epicentro histórico de lo que este grupo al margen de la ley piensa realizar hacia futuro en el país.

Esta afirmación trágica que premonitoriamente hago tiene su sustento en los hechos violentos que con antelación han sucedido en ese departamento y ese municipio respectivamente, mensaje que no es otro distinto a que en adelante esa guerrilla no va a secuestrar más a la dirigencia política sino que los va a asesinar.

Una Nación que olvida su historia está llamada a repetir sus errores y a no aplicar con éxito sus aciertos. La historia política de Colombia da cuenta que fue allí, en ese municipio, donde se realizó el primer secuestro político. En 1991 fueron secuestrados en Puerto Rico los parlamentarios liberales Félix Tovar Sambrano, del Caquetá y Julio Bahamón Vanegas, del departamento del Huila, quienes después de un largo cautiverio fueron liberados en límites de este municipio con el de San Vicente del Caguán.

Posteriormente, hacia 1995, es secuestrado el también parlamentario Rodrigo Hernando Turbay Cote por el mismo grupo guerrillero en el municipio vecino de El Paujil y rescatado muerto de las aguas del río Caguán nueve meses después.

Tras haber realizado "éxito" estos secuestros políticos, los implementaron luego en toda la geografía colombiana. Muchos de ellos llevan años en las selvas en manos de este grupo guerrillero y viven tristemente el calvario que ya la dirigencia política del Caquetá había tenido que soportar con la sombra del más absoluto silencio estatal.

En Puerto Rico fue donde por primera vez se asesinó a un candidato que aspiraba a ser elegido alcalde popular en 1988, cuando a balazos se cegó la vida de la doctora Natalia Mejía. Para la época apenas se empezaba a implementar en Colombia la elección popular de alcaldes, impulsada incluso por la propia guerrilla en desarrollo de los diálogos de paz con el gobierno del presidente Belisario Betancur Cuartas.

Allí también las FARC estrenó los cilindros, tan rechazados no solo por los colombianos sino también por la comunidad internacional y los cuales tan grave daño le han causado a nuestro país, cuando en desarrollo de esos diálogos de paz asesinaron a 27 soldados en las goteras de Puerto Rico, utilizando tan letal y repudiada arma. Esto precipitó el rompimiento de dichos diálogos de paz.

El asesinato de alcaldes (dos en un solo semestre) en el 2000 en el municipio de Puerto Rico, Caquetá, luego del rompimiento del proceso de paz del presidente Andrés Pastrana Arango, envió igualmente a los mandatarios locales la señal de que en adelante ellos serían también asesinados. Las estadísticas dan cuenta de casi un centenar de dichos mandatarios que han corrido tan macabra suerte.

Este nuevo hecho de sangre que enluta la democracia colombiana dejará en ese departamento un mensaje inmensamente preocupante sobre la debilidad de la ya frágil institucionalidad de esa región. Si el gobierno nacional y departamental no hacen una reflexión profunda de sus estrategias gubernamentales y de su presencia institucional las consecuencias podrían ser desastrosas y lamentables. Sobre todo porque lo que allí se experimenta, más temprano que tarde se ejecuta en otras regiones.

Seguramente podremos evitarlas si la comunidad y el Estado nos unimos y basados simplemente en nuestra propia historia y experiencias, con fórmulas propias de la región afectada y con el apoyo incondicional de todos los colombianos, pensamos cómo evitar que estos trágicos hechos se queden en el dolor que ya le causaron a esos indefensos pobladores. Quizá podamos evitar que otros tengan que igualmente ser víctimas de tan dolorosas situaciones.

*Ex alcalde de Puerto Rico
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1821

PORTADA

Venezuela: los coletazos de la crisis

La invasión de 60 soldados venezolanos a territorio colombiano provocó una crisis que pudo terminar en tragedia. SEMANA relata cómo fueron las 24 horas de alta tensión diplomática y explica por qué puede volver a ocurrir.