Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2008/01/26 00:00

Serrat, Sabina Y el bolero

Nunca había ido al Hay Festival. Ahora que fui, no pienso volvérmelo a perder.

Serrat, Sabina Y el bolero

El que diga que no le gustan los boleros miente. Miente, o le tiene miedo a la cursilería. Pero no sabe de lo que se está perdiendo.

El problema que vinieron a resolver a Cartagena Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, con los aportes agudos y pertinentes del conocedor-moderador del encuentro Roberto Pombo, era encontrar la relación que existe entre el bolero y la literatura. Así se inauguró el programa anual del Hay Festival, al que nunca había venido, pero que no pienso volverme a perder. Deja muchas más inquietudes intelectuales que estar en Bogotá hablando pendejadas de política.

Puede que lo de bolero-literatura no se haya resuelto. Serrat, como siempre, estuvo hermoso. Pero me parece que con muy pocas palabras el que se lució fue Sabina, al que no conocía mucho. Me sedujeron de manera irreversible su humor y profundidad.

Varias frases célebres sobre el bolero dejaron en Cartagena los dos españoles. "Es un sentimiento disparatado que se canta", dijo uno. "Oír un bolero permite estar triste y sin embargo acompañado", dijo el otro. Pero la gran discusión se centró en el grado de cursilería que debe contener un bolero, para que sea bolero.

Mientras Sabina considera a la cursilería un elemento fundamental, Serrat duda de que todos los boleros sean cursis. (Esa aclaración de Serrat pudo deberse a que Sabina afirma que el 80 por ciento del repertorio de Serrat son boleros. Y si una cosa es una cosa... )

Según Serrat, el amor que cantan los boleros no es el del andén, el de todos los días, el de una pareja que tiene que pagar la cuenta de la luz. Sostiene que los boleros no hablan de los amores de brega. "Por eso están llenos de hermosísimas mentiras piadosas". A lo que le responde Sabina: "El bolero es un sentimiento noble del que suelen avergonzarse los de culo estrecho".

Según uno de los dos, el bolero hay que oírlo en radio o en disco de vinilo. El otro dice que, salvo por Angelitos Negros, no hay boleros de protesta, porque el género se puso de moda cuando América Latina estaba llena de dictadores.

Cuenta Sabina que una vez le dijo a Chavela Vargas, intérprete de sus canciones: " ¡Ay Chavela, tú cantas los boleros con las tripas!". A lo que ella contestó: "No. Yo los canto con el coño".

No hubo discusión en que el bolero nace en Cuba y se enriquece en México. Tampoco en que el olvido es el protagonista del bolero. Hombres y mujeres que pretenden olvidar que los olvidaron o que suponen o desean no ser olvidados... "Se te olvida, que me quieres a pesar de lo que dices, pues llevamos en el alma cicatrices, imposibles, de borrar!". A diferencia, la ranchera es mucho más contundente: Es un vete p'al carajo.

También sostienen los panelistas que Armando Manzanero, a quien consideran el último gran compositor de boleros que aun no tiene sucesor, radicalizó el bolero con canciones como No, y Llévatela. Y Serrat añade que Manzanero es el único compositor que se ha atrevido a dedicarle un bolero a la masturbación. "O si no, ¿qué es lo que va a hacer el señor que dice: voy a apagar la luz para pensar en ti?"

A continuación algunos aportes personales a la vital cursilería de los boleros: "en tus ojeras se ven las palmeras borrachas de sol".

"Si tú sientes que el aire te besa, ese es mi aliento".

"Has que contigo mi calvario se haga santo".

"Ahora para ti soy un vagabundo que va por el mundo como un criminal".

"Son tus cartas mi esperanza, mis temores, mi alegría. Y aunque sean tonterías, escríbeme. (Así sea con borrones)"

"Cuando aparezcan los hilos de plata en tu juventud, como la luna cuando se retrata en un lago azul".

"Marta, en tus ojos azules de inefable candor, veo en ellos a Dios". (Según los panelistas, el bolero maneja a Dios a su antojo).

"Tú, que llenas todo de aventura y juventud, y ves fantasmas en la noche de trasluz, y oyes el canto perfumado del azul.! vete de mi!..."

Para no mencionar "Bendito Dios porque al tenerte yo en vida, no necesito ir al cielo tisú", (¿se refiere el compositor a que el cielo tiene textura de kleenex ) Ni "Esas perlas que tu guardas con cuidado en tan lindo estuche de peluche rojo, me provocan nena linda el loco antojo de contarlas beso a beso enamorado". (¿Será que lo que guarda en el estuche de peluche rojo es la caja de dientes ).

Estos son dos atrevimientos del bolero que quedan fuera de concurso.



ENTRETANTO... Bueno. ¿Si un ex jefe reciente de inteligencia del Ejército y su sobrino ex fiscal sacaban droga por Venezuela hacia Estados Unidos y Europa, no es de rogar para que Dios nos coja confesados?

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