Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2002/04/22 00:00

Siete horas de retención

Siete horas de retención

Luego nos enteramos que en el Palacio de Miraflores quedaron atrapadas 31 personas. Dos periodistas de El Nacional entre ellas. El resto, invitados y algunos de los que iban a ser nombrados en la ceremonia cancelada. Luego de reunirlos a todos los llevaron de un lado a otro a través de la red de túneles del Palacio. Los dejaron en un salón hasta que, al final de la tarde los dejaron en libertad. Ya cuando la retoma daba sus últimas puntadas.



En el caso mío busqué un resguardo temporal en la habitación del hotel. Desde hay vi la transmisión de CNN en la que entrevistaban al nuevo presidente Pedro Carmona Estanga. Entre tanto en los canales nacionales pasaban un insípido programa de concurso. El mandatario insistía en que en Venezuela no pasaba nada, que Chávez sí había renunciado, que además salía del país y que por el orden constitucional no se preocuparan pues, se restituían las instituciones que habían intentado borrar de un plumazo.



Más se tardó en culminar su discurso cuando las calles se empezaron a llenar de pitos y sirenas, fáciles de escuchar desde mi alcoba ubicada en un octavo piso. Desde la ventana se veía crecer la multitud. Era el momento de decidir con mi compañero de habitación: nos resguardamos aquí o nos vamos para el centro.



En el recorrido hacia el centro vehículos volcados e incendiados hacían esperar lo peor. Mi compañero prefirió regresarse a la zona segura del hotel. Mientras tanto, yo no alcanzaba a pasar 20 minutos en la sede de El Nacional cuando se dieron por confirmados los rumores de que la turba amenazaba los medios de comunicación. Se dio la orden de desalojo. Horas antes había sucedido lo mismo con el diario El Universal que ese día había titulado "Un paso adelante".



La mayoría de las personas se dirigieron a media cuadra a los talleres del diario. No me pareció prudente pues igual tenía un aviso suficientemente vistoso en el exterior para hacerlo evidente blanco de las mismas amenazas.



Se dejaron computadores prendidos y papeles volando. Dos periodistas del Perú, uno de El Nacional y yo de SEMANA. Decidimos caminar junto a la turba que se dirigía a las instalaciones de Radio Caracas Televisión. La ansiedad crecía con las arengas. Al llegar ahí, los vidrios de la emisora estaban apedreados. Un cordón de seguridad de la Policía Metropolitana se encontraba alineado junto a la fachada. Una ejecutiva salió y sobre una matera invitó a la calma. Fue imposible escuchar lo que decía. Solo llamaba a la calma. Los manifestantes exigían a los medios que difundieran la verdad y los hacían responsables de lo que pasaba. Mientras atacaban a la prensa, exigían su derecho a la información.



Mentirosos, mentirosos, repetían incansablemente.



Mientras la delicada funcionaria descendía de la improvisada tarima, de la nada, como una aparición surgió Freddy Bernal. La muchedumbre daba vivas incansablemente. Una humilde mujer a mi lado sollozaba de alegría pues se había dicho que lo habían matado brutalmente. Bernal sustituyó rápidamente entre abrazos a quien le antecedió sobre la matera. Su mano izquierda en alto fue suficiente para aplacar el calor. Su voz llamó a la calma. Entre tanto protegía con celo la grabadora que tenía en mi bolsillo y que tenía discretamente grabando lo que podía. Uno de sus escoltas alcanzó a darse cuenta y lo único que pudimos hacer era levantar los brazos y agitarlos, disimilando nuestra presencia. Tan pronto bajó, en medio de los apretujones de la muchedumbre logramos llegar al lado de él.



Así fue como logramos la exclusiva entrevista que ahora transcribo. Su valor radica en que para ese momento se esperaba el peor de los desenlaces de la confusa situación. Bernal fue electo democráticamente. Se le reconoce como una de las figuras más predominantes entre los seguidores de Chávez, aparte de ser uno de los más radicales del proceso. En las calles se dice que es quien armó a los Círculos Bolivarianos acusados de la masacre del jueves anterior. Fue jefe de un comando de policía que se levantó en armas en el 92 contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Por esto estuvo prisionero seis meses. Dar a conocer un mensaje reconciliador de este personaje, en este momento, ayudaría a calmar los ánimos de la ciudad.



Bernal tal como llegó, desapareció. Fue raptado por la multitud y sumergido en una camioneta que se dirigió hacia Miraflores. Sus respuestas lograron aplacar la muchedumbre.



Con sigilo y algo de temor, pues la gente ya sabía de nuestra presencia, nos mezclamos entre la gente y llegamos nuevamente al abandonado edificio de El Nacional. En tinieblas (pues al lugar le quitaron parcialmente la luz), con tan sólo dos computadores prendidos y una línea telefónica transcribí la entrevista y otras observaciones que, afortunadamente, alcanzaron a ser publicadas en la revista de esa semana.



La entrevista



¿Dónde ha estado usted todo este tiempo?



Como todos sabemos se dio un golpe de Estado en Venezuela, se violó la Constitución nacional, se violaron y pisotearon todos los poderes legalmente constituidos. Yo estaba siendo buscado vivo y muerto en todo el país y fueron allanados las instalaciones donde trabajo, mi casa, mi entorno familiar, buscándome. Por supuesto por medidas de seguridad me mantuve en un lugar seguro. Estamos haciendo contactos internacionales para que se acabe con esta flagrante violación a los derechos humanos, este atentado contra el estado de derecho, contra la violación de la Carta de los Derechos Humanos, de la Carta de San José, y de la Carta Interamericana por la democracia de la OEA. En este momento el general Baduel comandante de la guarnición de Maracay se ha pronunciado en rechazo de la junta de gobierno. Igualmente la comandancia general de la Guardia Nacional se ha pronunciado en contra de los decretos violatorios de la Constitución Nacional. De la misma forma el comandante general del ejército con todo el estado mayor lo ha hecho en función que ya comienza a aclararse un poco la situación política he venido aquí, a una de las emisoras de televisión para dirigirme al país y llamar a la calma. Llamar a la calma para evitar enfrentamiento de pueblo contra pueblo y pedirle a la fuerza del orden público que no desenvainen las armas en contra de un pueblo que lo único que está haciendo es reclamar por la vigencia de la Constitución Nacional. (En ese momento mostró la Constitución que la tenía en la mano)



¿Qué sabe de Hugo Chávez?



Hasta ahorita el comandante Hugo Chávez sigue secuestrado en el Fuerte Tiuna.



¿No ha sido trasladado?



No, el comandante Chávez sigue en el Fuerte Tiuna y nosotros pedimos en primera instancia que queremos que el presidente Hugo Chávez, sea lo que sea, se dirija al país, queremos velar que se respete la integridad física del comandante Hugo Chávez.



¿Se ha dicho sin embargo que Chávez sería evacuado fuera del país?



Eso es lo que el señor Carmona, el usurpador del poder, dijo. No sabemos si eso es verdad. En principio queremos ver al presidente de la República, constitucional que es Hugo Chávez Frías. En segunda instancia, que se paren la serie de allanamientos y violación de los derechos humanos que se están cometiendo. En tercero, que la fuerza pública respete los derechos humanos de los ciudadanos. Y cuarto, por supuesto, que se restablezca la Constitución Bolivariana y los poderes establecidos en esta Constitución que fue refrendada por el pueblo de Venezuela y todos los poderes votados popularmente.



¿Si no aprobaran la restitución del gobierno de Hugo Chávez ahora que fueron ratificados los poderes constituidos cuál sería la posición de ustedes?



En principio nosotros queremos hablar con el presidente de la República y el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela se llama Hugo Chávez Frías.



¿Ustedes tienen el respaldo de los militares o qué contacto han tenido con ellos?



Bueno, hasta este momento hay sectores militares muy importantes que respaldan la vigencia de la Constitución pero lo que hay que denunciar aquí es un golpe de Estado, que se dio ayer, que se dio hace dos días en Venezuela y por supuesto quienes dieron el golpe deben ser juzgados por los tribunales competentes.



¿Cuál es su posición frente al cubrimiento que han hecho los medios nacionales sobre todo esto?



Hay que investigar a algunos medios de comunicación porque pareciera que algunos de ellos, dueños, formaran parte de la conspiración contra el estado de derecho y contra la Constitución nacional y ni el día de ayer ni el día de hoy no han sacado las imágenes de lo que pasa en Venezuela. Sino fuera por CNN en español que yo lo he visto el mundo no sabría lo que está pasando. Así que quedó demostrado la parcialización de los medios de comunicación y por supuesto esto será parte de la investigación que los tribunales y las autoridades competentes tenemos que realizar.



¿Qué tiene que decir sobre la tragedia del jueves?



Yo rechazo todo elemento de violencia y aquellas personas que estén involucradas en estos hechos deben ser juzgadas ante los tribunales. Porque nada justifica este enfrentamiento y esas muertes que hubo.

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