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Opinión

  • | 2005/05/09 00:00

    Tratado de inmunidad

    Con tal de que nos den helicópteros, que hagan lo que quieran. ¿Se emborrachan, trafican, venden armas a los terroristas? No importa, es la selva.

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El solo nombre ya lo dice todo. Parece el título de una vieja película: Con licencia para matar, o mejor dicho, con permiso para hacer lo que les dé la gana. No son diplomáticos, son militares. Pero mientras estén en Colombia, si tienen la bendición divina de haber nacido en el territorio de los Estados Unidos de América, serán tratados como diplomáticos, y por lo tanto serán inimputables, o por lo menos los jueces de nuestro país, ante cualquier delito que ellos cometan, tendrán que declararse impedidos para juzgarlos. ¿Que mataron a dos personas en un accidente de tránsito? No importa, son inmunes, inimputables. ¿Que traficaron con cocaína? Obviamente este no es un delito conexo con su actividad militar en Colombia, pero tampoco se los puede acusar por esta violación de la ley. ¿Se pueden juzgar aquí? No, hay que enviarlos a Estados Unidos, y allá, ya se verá. A uno de los cinco acusados de llevar cocaína ya lo soltaron, "por falta de pruebas". ¿Que les vendieron armas o municiones a los paramilitares, es decir, a una banda calificada por el mismo Departamento de Estado de como terroristas internacionales? Tampoco importa, los jueces de Colombia no pueden conocer de este delito, ni siquiera si los imputados (inimputables, inmunes) fueron pillados in fraganti, en el mismo acto de entregar las balas a los terroristas. Esta odiosa situación es más paradójica, y más humillante, cuando al mismo tiempo el gobierno de Colombia envía extraditados a Estados Unidos a personas que jamás han pisado el suelo estadounidense, pero que según el Imperio han cometido (desde aquí) delitos que tienen consecuencias nocivas en su territorio. En general, tráfico de drogas. Es decir, mientras nosotros, de rodillas, les enviamos a todo aquel que ellos nos pidan (militar o no), nosotros no podemos juzgar ni siquiera a los militares gringos que cometen aquí delitos comunes. Sería comprensible que no se los juzgara si hay un hecho dudoso en un campo de batalla, durante un combate. Pero si un militar gringo se emborracha en una noche de farra y con su Grand Cherokee atropella a un par de personas, es absurdo que nuestros jueces se tengan que comportar con él como si el borracho fuera el Embajador de los Estados Unidos. La situación de los soldados gringos en Colombia (pero no crean que son simples soldados rasos, los dos detenidos en flagrancia por venderles armas al grupo terrorista paramilitar son un coronel y un sargento, según El Tiempo) se parece cada vez más a la de los militares de ese mismo país en Irak. Allá también los militares estadounidenses son inmunes, inimputables. ¿Torturan iraquíes en Irak? Sí, pero los juzgan en Alabama: una reconvención y dos años de cárcel. Pero la cosa en Irak es más explicable, menos ofensiva y humillante. Allá se trata de un ejército invasor, con decenas de miles de hombres, que derrocó a un gobierno e impuso otro contra la opinión de buena parte del pueblo iraquí. En Colombia se supone que hay un gobierno soberano y no impuesto ni apadrinado ni protegido por Estados Unidos. No hay un ejército invasor sino unos militares ?invitados?. Se supone que hay un Presidente amante de la patria, que todos los días saca pecho al pronunciar el nombre de Colombia y se pone la mano sobre el corazón al oír el Himno Nacional. Y sin embargo, pocas veces en la historia habíamos tenido un gobierno más arrodillado ante las arbitrariedades norteamericanas. Con tal de que nos den helicópteros, que hagan aquí lo que quieran. ¿Se emborrachan, trafican, venden armas a los terroristas? No importa: "Such is life in the tropics". En la selva, siguen las leyes de la selva, es decir, ninguna regla. El gobierno del ultraderechista Berlusconi está a punto de sacar de Irak a los 3.000 soldados que el industrial-gobernante envió como apoyo a la guerra "contra el terrorismo" y "contra las armas de destrucción masiva" en el feudo de Saddam Hussein. ¿Por qué? Porque los militares estadounidenses mataron (sin preguntar, pues tienen "licencia para matar") a un agente italiano que acababa de salvar a Giuliana Sgrena, la periodista que había estado secuestrada por un grupo extremista iraquí. Esos mismos militares, inmunes en Irak, acaban de ser absueltos en Estados Unidos. Italia (aun la Italia de Berlusconi, que ya es mucho decir), en cambio, los considera culpables. Y la arrogancia de Bush tiene consecuencias, incluso con su más sumiso aliado europeo. Aqui no. Aquí el Fiscal, el Presidente, la Ministra de Relaciones Exteriores, todos los responsables de esta vergonzosa inmunidad miran para otro lado, o simplemente esperan a que la marea de los acontecimientos en este país, que cada día amanece con un escándalo y una tragedia nueva, sepulte en el olvido las fechorías y los oprobios de quienes se supone que nos vienen a ayudar y en cambio, simplemente, vienen a emborracharse o a enriquecerse aquí a costa de nuestras desgracias.
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