Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Opinión

  • | 2012/02/18 00:00

    Un mensaje telepático para Restrepo

    El único contacto que mantiene Restrepo es telepático, como confesó José Obdulio.

COMPARTIR

Reconozco públicamente que estoy arrepentido; que me duele haber sido hiriente con el pobre Luis Carlos Restrepo. Me retracto de haber dicho que tenía el huevo más grande del mundo y ante todos ustedes ofrezco mis sentidas excusas al excomisionado dondequiera que se encuentre. Tal y como me sucedía con Humpty Dumpty, su figura ahora me conmueve. La situación que atraviesa no está para burlas. Mírenlo: se parece a Harrison Ford en la película El Fugitivo. Irreconocible tras la barba canosa, corre por entre la espesura de la selva para esconderse de las autoridades. Se le ve muy solo. El único contacto que sostiene con sus amigos es vía telepática, como lo confesó José Obdulio en una reciente entrevista en El Tiempo que cito textualmente: "la telepatía está actuando como nunca con todos nosotros".

Me parte el alma verlos así; me duele comprobar que todos están urgidos de un asilo, en el sentido general de la palabra. Uribe es paranoico y habla con animales. José Obdulio carga una pepa de cianuro y oye voces. Y Restrepo padece de personalidad múltiple. De ser un Osito Cariñosito que exudaba ternura en cada pelo, pasó a convertirse en una especie de Kepa Amuchastegui capaz de montar una obra de teatro con más de sesenta actores. Actores del conflicto, se entiende. Luego apareció disfrazado de Papá Noel. Esta semana encarnó al mismísimo Moisés y, con blanca barba de profeta, entregó a los humanos un decálogo para que se salven. Y ahora quiere tumbar al gobierno desde la clandestinidad y graba comunicados desde su escondite, con lo cual me recuerda a alguien, aunque todavía no sé a quién: ¿a quién puede ser?

Agobiado por la culpa de haberme burlado de un enfermo mental, traté de entrar en contacto con él para ofrecerle excusas, pero mis habilidades telepáticas son mínimas. Un amigo me sugirió contratar a un parasicólogo, pero el doctor Restrepo merecería, cuanto menos, a un parasiquiatra. Acudí, entonces, a un médium entrenado por La Coneja Hurtado que es experto en interceptar comunicaciones telepáticas.

Digámoslo de una vez: el gobierno anterior fue casi tan largo como un cinturón de Angelino, pero tuvo asuntos que no dudo en calificar como positivos. Un ejemplo fueron los falsos: los falsos positivos. También esa linda tradición de interceptar las comunicaciones ajenas, como sabía hacerlo este médium, a través del cual quería extenderle mi solidaridad al comisionado por los ataques que los uribistas reciben del gobierno. Esta semana, para no ir más lejos, el presidente dijo que quienes hacen eco del terrorismo son unos idiotas útiles. Por fortuna, ni Pachito ni José Obdulio son útiles: de lo contrario se habrían dado por aludidos.

La telepatía funciona como las ondas radiales, y el médium tuvo que hallar a Restrepo como quien sintoniza una emisora. En el trayecto salpicaban retazos de lo que sucedía en otras mentes uribistas, cuyos autores no pude reconocer: ... "Para la próxima audiencia, ¿será que me corto el pelo?"... "Eche, ¿cómo se verá esa hembra haciendo pipí en una matera?"... "Buenos días, doña Rumbo, camine a capar un potro"... "dorsos sudorosos y firmes, bíceps, músculos ¡ay, Santo Job!: mejor me pongo el cilicio"...

Tras un silencio vacío en el que no sonaba absolutamente nada, y que debía ser la mente de Pachito, dimos con el diálogo mental que sostenían Luis Carlos Restrepo y José Obdulio.

JOSÉ OBDULIO: Te llevo en el corazón.

RESTREPO: Y yo a ti, camarada.

JOSÉ OBDULIO: Me asusté mucho cuando leí el miércoles que la Policía había agarrado a un falso psiquiatra. Pensé que eras tú.

RESTREPO: No te preocupes, que yo estoy escondido en las montañas, listo a refundar la patria desde la clandestinidad: ¡me declaro en rebelión!

JOSÉ OBDULIO: ¡Eso es lo que debemos hacer!

RESTREPO: ¡Sí! ¡Abajo la oligarquía santista! ¡Montemos frentes de combate! ¡Tumbemos al gobierno!

JOSÉ OBDULIO: Sí señor: iniciemos la retoma del poder. Plazas Vega nos ayuda. No más ataques de Santos.

RESTREPO: Así no, Santos; así no.

JOSÉ OBDULIO: ¡Regresemos al poder con una constituyente para que no nos saquen nunca!

RESTREPO: Yo tengo un bosquejo: artículo primero: Colombia es un estado social de derecha cuya única fe es la católica; segundo: todo colombiano tendrá derecho a la ternura; tercero: para ocupar la Presidencia de la república es requisito tener tres huevos; cuarto: habrá reelección indefinida; quinto: en adelante, los jueces pertenecerán a la Rama Ejecutiva; sexto: quien tuviere los párpados inflamados y jugare golf con Clinton será desterrado del país.

JOSÉ OBDULIO: Me gusta: presentémosla acá, en mi Centro de Pensamiento.

RESTREPO: No. Por nada del mundo voy a Colombia; me llevan a juicio. Y con esta fiscal ese juicio ya lo tengo perdido.

Nunca pude intervenir para pedirle perdón y comentarle que esta vez estoy con él, que esta vez tiene razón: no me cabe duda de que tanto él como José Obdulio ya perdieron el juicio.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.