Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2005/07/24 00:00

Uribe: sus notas de tercer año

Lo bueno es que tendremos la tasa de crecimiento más alta de los últimos años. Lo malo es el balance social, ocho millones de colombianos en la miseria absoluta

Uribe: sus notas de tercer año

El presidente Álvaro Uribe está cumpliendo exactamente tres años en el poder. Y si fuéramos a hacer un balance de los resultados de su gobierno, tendríamos que comenzar por decir que es el hombre de las tres 'C': carisma, comunicación y capacidad de trabajo. Álvaro Uribe es básicamente un hombre que cree lo que dice y que logra que la gente le crea lo que dice. En esta coincidencia de factores -que no siempre se presentan juntos- están la clave de su extraordinaria capacidad de comunicación y los cimientos de su carisma, que ha logrado mantener intacto durante tres años de gobierno, cosa bien inusual en cualquier gobernante del planeta. Y lo de trabajar y trabajar y trabajar? pues resultó más que verdad. Apenas llega al aeropuerto después de una gira por Europa, nada fácil, por cierto, y hasta con problemas físicos como el de la reaparición de su laberintitis, se baja del avión y se va a un consejo comunal, de esos que enervan a la oposición, que los considera un descarado acto de proselitismo. Uribe ha logrado consolidar la idea de que es el civil más calificado para liderar una guerra contra la guerrilla. El Presidente es el Ministro de Defensa, y eso, en realidad, era exactamente lo que querían los colombianos cuando lo eligieron. ¿Pero, será que los resultados de estos tres años de gobierno son igualmente contundentes que la personalidad del Presidente? LA ECONOMÍA: no hay duda de que está mucho mejor que hace tres años, pero no está exenta de lunares y de nubarrones. Lo bueno es que evidentemente vamos a registrar la tasa de crecimiento más alta de los últimos cinco años -por encima del 4 por ciento-. Lo malo es que sin una de por lo menos el 6 ó 7 por ciento no saldremos de la miseria ni del desempleo. Lo bueno es que el desempleo pasará en 12 meses del 20 por ciento al 10 por ciento. Lo malo es que seguiremos con dos millones y medio de desempleados, y que el empleo informal es de una monstruosa proporción. Lo bueno es el indudable renacimiento de la confianza tanto para la inversión nacional como para la internacional, aun mejor que la que existía en 1991, cuando había culminado el proceso de paz con el M-19 y estaba ad portas una nueva Constitución. Y lo bueno es también que el déficit fiscal consolidado se logró bajar el año pasado a 2,1 por ciento del PIB. Lo malo es que todo indica que este año subirá de nuevo a 2,5 por ciento, porque el Gobierno no aplica como debería la austeridad y continúa gastando a manos llenas. No se ha hecho el verdadero ajuste fiscal que necesitamos. Lo bueno es que se han suprimido y reestructurado muchas entidades del gobierno. Lo malo es que después de cuatro reformas tributarias en tres años de este gobierno, el Presidente haya anunciado otra que tampoco promete ser la reforma estructural que necesitamos. Lo malo es la forma como el Presidente patina en el tema del TLC; donde no ha demostrado liderazgo sino posiciones blandas a la carta de quienes se las soliciten. Lo malo es que tanto la deuda externa como la interna siguen subiendo. Lo malo es el balance social, que indica que la recuperación económica ha sido excelente para los ricos, aceptable para la clase media e inane para los pobres, 24 millones de colombianos, de los cuales hay ocho millones en la miseria absoluta, con un ingreso de menos de un dólar al día. LA SEGURIDAD: es indudable que ha habido una mejora, pero los avances no están para nada consolidados. El resultado más rotundo es la erradicación de la presencia guerrillera en el departamento de Cundinamarca. Hay presencia de la Fuerza Pública en las carreteras y en las cabeceras municipales, así como en las grandes zonas urbanas, pero en las zonas rurales las Farc siguen teniendo una gran influencia. Entran y salen a su antojo, y el Ejército todavía no tiene la capacidad de contener de manera absoluta una eventual ofensiva de la guerrilla. El gran problema de Uribe es que las mejoras en el tema de seguridad son reversibles: las Farc siguen prácticamente intactas, los paramilitares están más fuertes que nunca y los narcotraficantes también: Aunque se han reducido las hectáreas cultivadas, la cantidad de coca que sale del país sigue siendo la misma, porque los precios al consumidor se mantienen muy estables. Si fuéramos a calificar estos tres años de gobierno, las notas serían las que siguen: Presidente, 4,8. Resultados, 3,7. ENTRETANTO? Los Reyes: ¿por fin recuperaremos el desierto en el que nos dejaron Betty la Fea y Pedro el Escamoso?

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